La historia de mi hijo: un héroe de Antuco

Escrito por Revista Nos en mayo de 2008

María Cristina Villalobos es la mamá de José Francisco San Martín, uno de los 44 niños- soldados de Antuco que en  mayo de 2005 protagonizaron unas de las peores tragedias de la historia del país. Su relato inaugura esta nueva sección donde distintos protagonistas nos contarán sus historias en primera persona. José Francisco es el menor de mis tres hijos. Su llegada fue  una tremenda sorpresa que me llenó de emoción, pero también de un profundo temor que no me atrevía a admitir. Tenía 40 años y me consideraba vieja para estar embarazada y comenzar a criar de nuevo. Por eso durante los 9 meses de espera me cuidé mucho; más que en las dos ocasiones anteriores y día a día rogaba a Dios que mi embarazo llegara a buen término. Creo que esa fue la génesis de la relación tan cercana y de tanto amor que me unió a José Francisco, Chevy, como le decíamos nosotros, durante sus 18 fugaces años. Nació el 11 de junio de 1986, durante uno de los otoños más duros de los que tengo memoria; pero ahí estaba yo, para acurrucarlo y darle ese calor tierno y amoroso de madre. Por eso es que cuando pienso en su muerte y en la horrible forma en que dejó este mundo, me desespero porque no estuve a su lado. Ni siquiera intuí por lo que estaba pasando. Me mortifica tanto pensar en que ese día, en medio del viento, la nieve y el frío, él buscó en vano un referente cálido, tal como lo hacía en sus primeros días de vida. Tal vez necesitaba pasar sus últimos minutos con su mamá para que lo abrazara, le cerrara sus ojos y lo ayudara a partir sin miedo. Pero no estuve. Ese día su mirada sólo abarcaba la blancura de la montaña y los cuerpos diseminados de sus camaradas.

LA CULPA

Todavía lo recuerdo volando en su skate por las calles de Huépil, nuestro pueblo. El tiempo lo apremiaba. Sus ojos necesitan ver otras realidades, rápido, como si supiese que su paso por este mundo era breve. Eso hizo que luego de terminar cuarto medio se presentara como voluntario para hacer el Servicio Militar. -Mamá. Quiero hacer el servicio militar, quiero conocer la disciplina de un cuartel, me dijo un día. Con el compromiso de que entraría a la universidad en el 2006, lo dejé ir. Junto a mi marido lo apoyamos y estábamos felices de que nuestro hijo menor, nuestro muchachito, se atreviera a tomar este tipo de decisiones. Él, que siempre había sido tan remolón en la cama. Para nosotros, su paso por el regimiento sería un paréntesis para luego continuar una carrera como lo habían hecho sus hermanos. Pero fue su final. Sólo le faltaron 2 kilómetros para llegar al refugio de la Universidad de Concepción que, a pesar de su precariedad, se convirtió en un bunker para sus compañeros que salvaron del viento blanco. Él no lo logró. Hemos buscado millones de razones para justificar su muerte. Qué pasó. Era un deportista, destacaba en atletismo, era un niño sano. Por qué se rindió entonces, por qué dejó que la muerte se lo llevara. A veces me reprochaba por no haberme preocupado más de su alimentación. Quizás eso lo hubiese salvado. Él necesitaba siempre estar comiendo cosas dulces y ese día ante de salir de Los Barros sólo le dieron una café y un pan con mermelada. Esa ración para caminar 24 kilómetros soportando ráfagas de viento de más de 100 kilómetros por hora  y temperaturas de hasta 10 grados bajo cero, vestido con la misma tenida militar con la que salía a la calle y, más encima, cargando un equipo que pesaba más de 20 kilos. Era imposible que se salvara, sobre todo teniendo en cuenta que se había mojado hasta las rodillas al cruzar un estero de tres metros, que caprichosamente derritió su hielo en el momento en que lo atravesaban los muchachos. Aún siento rabia, por  haberlo dejado en ese regimiento pensando que lo cuidarían; que allí iría a aprender, que recibiría órdenes justas e inteligentes y no un pasaje seguro a la muerte.

SUS ÚLTIMOS MOMENTOS

Ese 18 de mayo nos llamaron por teléfono para contarnos que en Antuco había problemas. Inmediatamente me comuniqué con el regimiento y me contestaron que no me preocupara, que los muchachos que estaban complicados eran los de la Compañía Morteros y no los de la Andina, donde estaba agregado mi hijo con su grupo de Exploración Terrestre. Llamé por teléfono a mi hija mayor para advertirle que no se asustara con lo que aparecería en las noticias porque su hermano estaba a salvo. Pero ni esa noche ni en las 17 siguientes tuvimos alguna información de él.  Recuerdo también que hubo alguien que me llamó para avisarme que había visto a un soldado San Martín entre los que estaban a salvo. Eso me llenó de esperanzas. Luego nos enteramos que por una razón inexplicable uno de los sobrevivientes vestía la chaqueta de mi hijo. Los primeros días me conformaba pensando que él se las había ingeniado para guarecerse y esperar que lo rescataran. Pensé que lo volvería a ver y que él me respondería con su clásica sonrisa y me diría como siempre: viste vieja, si a mí nunca me pasa nada malo. Soy invencible, como bromeaba a veces. Recién el 21 de mayo me atreví a enfrentar la realidad. Mi esposo me dijo: “tienes que asumir que se nos fue”. Me volví loca de dolor. Le pedí que no me hablara, y me sumergí en mi pena. Recién el 5 de junio lo encontraron bajo 20 centímetros de nieve. Yo necesitaba saber cómo había muerto, así es que a través de los relatos de sus compañeros traté de reconstruir sus últimos momentos de vida. Me contaban distintas versiones, pero había un teniente de apellido  Zerené que lo había visto morir. Este oficial, que era sólo un poco mayor que los conscriptos, fue quien se quedó a cargo de la Compañía Andina, cuando el capitán Gutiérrez decidió quedarse ayudando a los soldados morteros que aparecían diseminados entre la nieve. Dicen que le ordenó llegar con todos vivos, pero lamentablemente, y por lo más noble de las intenciones de esa orden, el viento blanco contradijo al militar. Mi hijo tiene que haber visto a muchos de sus compañeros desparramados en el camino. Los de su tropa caminaban gélidos, algunos sujetos a las correas de la mochila del teniente Zerené, desesperados porque la nieve y el frío prácticamente los habían dejado ciegos. Otros se quedaban paralizados llorando. Suplicaban que los dejaran dormir un rato para descansar. Pero jamás despertaron de ese sueño. José Francisco ya no daba más. Creo que lo trataron de animar para que siguiera, pero no pudo. Dicen que les pedía por favor que no lo abandonaran. Finalmente murió en los brazos de su comandante de escuadra, el cabo Néstor Quiroz, que se rehusaba a dejarlo, pero no les quedó otra opción y siguieron. Tenían que cumplir una orden y velar por los otros soldados que continuaban marchando.

RENACER DESDE EL DOLOR

Con el tiempo me he ido rehaciendo de a poco. Nosotros somos una familia muy católica. Con mi marido somos catequistas prebautizmales y por eso guiamos a nuestros hijos en la fe. Por eso, también, nunca renegué en contra de Dios. Qué culpa tiene él de los errores del hombre. Fue la frialdad de corazones altaneros y soberbios los que llevaron a estos 45 soldados a la muerte. Recuerdo que un día tomé el Evangelio y leí: “el que cree en mí no morirá jamás” y sentí el amor de Dios fuerte y misericordioso. Miré los ojos llenos de llanto de mi esposo y de mis hijos y prometí que mi familia no se podía destruir, que seguíamos siendo 5, pero que desde ahora el menor caminaba junto a nosotros desde lejos. Nos alimentamos de sus recuerdos y de la felicidad que nos entregó mientras estuvo con nosotros. Hoy no siento el ruido de las ruedas de su skate rodando por el pavimento, pero sé que se desliza entre las nubes y desde allá nos envía consuelo y mensajes para seguir recordándolo. Hoy sigo arrastrando la misma tristeza que hace 3 años. Pesa lo mismo, pero trato de sobrellevar la carga de menor manera, por mi marido y por mis otros dos hijos. Sabemos de otros matrimonios que se separaron, familias que se destruyeron y hemos debido lamentar el suicidio de padres de conscriptos que no pudieron contra el dolor. Gracias a Dios, nosotros lo estamos logrando, esperanzados, porque al término de nuestras vidas nuevamente nos encontraremos con José Francisco y esta vez será para siempre.

Categoría: ContenidoContiene: 30 Comentarios
  • EDGARD FERNANDEZ GALAZ Escribió el Viernes 23
    mayo, 2008
    21:16

    CON MUCHA EMOCION Y CON VARIAS LAGRIMAS EN LOS OJOS LEI ESTA TRISTE NARRACION Y ME PONGO EN EL LUGAR DE ESTOS ATRIBULADOS PADRES Y TAMBIEN LES FELICITO POR SU POSICION CRISTIANA FRENTE A ESTA ENORME PENA DE HABER PERDIDO A UN HIJO EN FORMA TAN TRISTE Y SIN PODER HACER NADA POR AYUDARLO.LOS QUE SOMOS CRISTIANOS SABEMOS QUE ALGUN DIA NOS VOLVEREMOS A ENCONTRAR PARA SIEMPRE CON NUESTROS SERES QUERIDOS QUE SE NOS FUERON TEMPRANAMENTE .- QUE DIOS LES DE LA PAZ QUE SE MERECEN Y ESTOY SEGURO QUE SU QUERIDO HIJO ESTA DESCANSANDO EN LOS BRAZOS MARAVILLOSOS DE JESUS……….

  • Veronica Rozas Escribió el Sábado 24
    mayo, 2008
    0:19

    NO PUDE CONTENER LAS LAGRIMAS, ME EMOCIONA MUCHO RECORDAR TODO EL SUFRIMIENTO QUE SENTIMOS LOS AMIGOS Y PRINCIPALMENTE LA FAMILIA DE CADA UNO DE ESOS 45 JOVENES HEROES. MIENTRAS LEO CADA UNA DE LAS PALABRAS QUE ESCRIBIO LA TIA MARIA CRISTINA, NO PUEDO DEJAR DE SENTIRME ORGULLOSA DE ELLA Y DE TODA SU FAMILIA POR LA ENTEREZA Y LA FE CON LA QUE HAN SOBRELLEVADO ESTE TRAGICO ACONTECIMIENTO Y TENGO LA CERTEZA QUE POR ELLO DIOS CALMARA EL DOLOR DE SUS CORAZONES…
    A VECES ES MAS FACIL DEJARNOS ENVOLVER POR EL DOLOR Y DEJARNOS MORIR POCO A POCO, PERO LA VIDA CONTINUA Y HAY QUE VIVIRLA CON INTENSIDAD… PORQUE LOS QUE UN DIA NOS DEJARON QUIEREN VERNOS FELICES Y SABER QUE CON ESA MISMA ALEGRIA IREMOS A SU ENCUENTRO CUANDO DIOS NOS LLAME.
    MUCHAS BENDICIONES Y AMOR PARA TODAS LAS FAMILIAS.

  • Rodrigo Monroy Escribió el Sábado 24
    mayo, 2008
    16:40

    bueno, a estas alturas creo que no ha habido momento en el cual sienta orgullo de la postura, fortaleza y fe de la familia San Martín-Villalobos, ojalá esa fortaleza sirva como ejemplo y modelo a seguior por tantas familias que perdieron a uno de los suyos en esa tragedia blanca que todos recordamos. Es duro leer los testimonios de aquellos que tan cercanamente afectó este hecho, pero nada de eso se compara con el recuerdo de esos pequeño y breves momentos que se compartió con Chevi., esos fines de semana en donde el tio Waldo nos hacia fusiles de madera y jugabamos a “mimetizarnos” entre los duraznos y árboles de su casa, sin saber que años más tarde ambos compartiriamos el mismo sueño.. servir a la patria. Tantas locuras que hicimos, rompiamos el silencio del invierno afuera de la iglesia con nuestras botas de agusa imitando las famosas marchas.
    Siempre me he considerado cercano a la familia, me conmueve saber del tema y lo seguiré sintiendo de esa forma, “ni perdón, ni olvido… un nunca más”

    ahora Chebi está haciendo la más larga guardia en el cielo… “En la cumbre los Mejores”

  • Caroly Escribió el Domingo 25
    mayo, 2008
    2:00

    Que tremendo recordar tantos momentos llenos de tristeza, en los cuales quienes conocímos al Chevy esperábamos, en los primeros días de la tragedia, que en algún rinconcito de las montañas se hubiera refugiado del viento y la nieve, pero al pasar los días nos fuimos dando cuenta que no regresaría vivo junto a nosotros.
    Primo… no te olvidaremos!!!

  • Caroly Escribió el Domingo 25
    mayo, 2008
    2:10

    He de volver con el viento
    para besar tu ventana,
    deslizándome entre nubes.
    ¡Se puede!
    Si vuelves la vista al este,
    habrás de verme… Si quieres…

    Chevy.

  • EDGARD FERNANDEZ GALAZ Escribió el Domingo 25
    mayo, 2008
    16:03

    Luisa
    María Cristina: ( de Luisa Pailahueque Velásquez Domingo 24 de mayo del 2008:)
    Tan estremecedor el relato a través de tus palabras, como también tan esperanzadoras al sentir que José Francisco está y estará con ustedes en el más allá. Inevitable no compartir la pena de una madre, como las demás que vivieron la espantosa experiencia de perder a un hijo; no hay tristeza más grande que sobrellevar ésta pérdida, lo digo desde mi experiencia. Muy positiva tu postura frente a la vida y levantarse, aún llevando consigo esta carga emocional, pero era necesario seguir la vida por tí , tu esposo y tus hermosos y caiñosos hijos: ellos siempre contigo. ¡Qué hermoso salir adelante como familia! Tu sabes siempre estuvimos con usteds haciendo fuerzas en aquellos momentos más difíciles y continuaremos igual.
    Inevitable no nublar la vista de llanto ante esta realidad. Y que impotencia al no tener justicia y reparo de aquellos militares irresponsables que llevaron a estos niños al límite de la existencia: la muerte. Los queremos

  • Luisa Pailahueque Velásquez Escribió el Domingo 25
    mayo, 2008
    16:35

    Luisa
    María Cristina: ( de Luisa Pailahueque Velásquez ) domingo 25 de mayo 2008
    Tan estremecedor el relato a través de tus palabras, como también tan esperanzadoras al sentir que José Francisco está y estará con ustedes en el más allá. Inevitable no compartir la pena de una madre, como las demás que vivieron la espantosa experiencia de perder a un hijo; no hay tristeza más grande que sobrellevar ésta pérdida, lo digo desde mi experiencia. Muy positiva tu postura frente a la vida y levantarse, aún llevando consigo esta carga emocional, pero era necesario seguir la vida por tí , tu esposo y tus hermosos y caiñosos hijos: ellos siempre contigo. ¡Qué hermoso salir adelante como familia! Tu sabes siempre estuvimos con usteds haciendo fuerzas en aquellos momentos más difíciles y continuaremos igual.
    Inevitable no nublar la vista de llanto ante esta realidad. Y que impotencia al no tener justicia y reparo de aquellos militares irresponsables que llevaron a estos niños al límite de la existencia: la muerte. Los queremos

  • Luisa Pailahueque Velásquez Escribió el Domingo 25
    mayo, 2008
    16:39

    luisapailahuequev@hotmail.com
    Luisa
    María Cristina: ( de Luisa Pailahueque Velásquez ) domingo 25 de mayo 2008
    Tan estremecedor el relato a través de tus palabras, como también tan esperanzadoras al sentir que José Francisco está y estará con ustedes en el más allá. Inevitable no compartir la pena de una madre, como las demás que vivieron la espantosa experiencia de perder a un hijo; no hay tristeza más grande que sobrellevar ésta pérdida, lo digo desde mi experiencia. Muy positiva tu postura frente a la vida y levantarse, aún llevando consigo esta carga emocional, pero era necesario seguir la vida por tí , tu esposo y tus hermosos y caiñosos hijos: ellos siempre contigo. ¡Qué hermoso salir adelante como familia! Tu sabes siempre estuvimos con usteds haciendo fuerzas en aquellos momentos más difíciles y continuaremos igual.
    Inevitable no nublar la vista de llanto ante esta realidad. Y que impotencia al no tener justicia y reparo de aquellos militares irresponsables que llevaron a estos niños al límite de la existencia: la muerte. Los queremos

  • Raúl Ignacio Valenzuela Rodríguez Escribió el Domingo 25
    mayo, 2008
    20:26

    esperanzados, porque al término de nuestras vidas nuevamente nos encontraremos y esta vez será para siempre.

    Esa es también nuestra esperanza para Chile que, al final, nos encontremos, todos.

  • Gabriela Muñoz Escribió el Lunes 26
    mayo, 2008
    9:55

    Efectivamente despues de la muerte estaremos juntos y con Cristo! y esa es la nuestra esperanza. un abrazo para la familia desde la distancia y continuen tan unidos como siempre.

  • P. Pedro Mieres Escribió el Martes 27
    mayo, 2008
    10:41

    Estimada María Cristina:
    Los años pasan, pero sabemos que nuestros recuerdos han quedado congelados junto a las nieves del Volcán Antuco. Allí la esperanza se conviertió en desolación. Allí la alegría se transformo en silencio abrumador. Allí la juventud se transformó en eternidad. Los misterios de Dios, no son siempre leibles en medio del dolor que siente una madre ante la perdida de un hijo, guardado silenciosamente durante nueve meses en la bobeda del útero. Ahora está guardado silenciosamente en la bobeda de la tierra, pero mirando a las cumbres verdaderas, allí donde la autoridad de Dios es amor y no ordenes irracionales. Dios te bendiga.

  • ROSALBA MOSQUERA Escribió el Martes 27
    mayo, 2008
    16:15

    SEÑORA MARIA CRISTINA Y FAMILIA
    ES MUY FUERTE SU TESTIMONIO PERO SE LO AGRADESCO PORQUE PARA MUCHAS FAMILIAS COMO LA MIA QUE EMPESAMOS A VIVIR ES IMPORTANTE IMITAR ESTE AMOR, CARIÑO, DIALOGO QUE EXISTE DENTRO DE SU NUCLEO FAMILIAR. PARA MI FAMILIA (PAPAS Y HERMANO ALEXIS) FUE MUY DIFICIL COMPRENDER Y ACEPTAR LA MUERTE DEL CHEVI YA QUE PARA ELLOS ERA ALGUIEN MAS DE LA FAMILIA, YO SIEMPRE LES DECIA “LO QUE ES IMPOSIBLE PARA EL HOMBRE ES POSIBLE PARA DIOS” CHEVI NO ESTA MUERTO EL SIEMPRE VIVIRA ENTRE NOSOTROS CON SU PATINETA EN LO ALTO NOS PROTEGE Y NOS BENDICE, GRACIAS A LA FAMILIA SAN MARTIN VILLALOBOS QUIEN CON SU EJEMPLO NOS DEMUESTRAN QUE TODO LO QUE DIOS NOS MANDA LO PODEMOS SOPORTAR Y SUPERAR.

  • Jaime Villalobos Farrán Escribió el Martes 27
    mayo, 2008
    21:51

    Queridos Primos: Fueron muchas las oraciones que elevamos al Altísimo,en la Catedral de Temuco, por la vida de todos los soldados que lucharon contra la inclemencia de la naturaleza, pero El es mas sabio que todo ser humano, se llevó lo bueno de este mundo y entre ellos se llevó a nuestro querido sobrino Chevy, para que no se corrompiera con nuestros pecados. Partió a la casa del Padre donde él nos espera y ya canta con notas angelicales; ya no corre en su patineta pero sí con sus alas desplegadas, cantando las victorias de Cristo sobre la muerte; la muerte ha sido vencida y él venció, porque ustedes lo prepararon para el encuentro con nuestro Redentor. Primitos, se que vuestro dolor se convertirá en un premio muy grande, cuando lo vuelvan a encontrar en los brazos de Jesús y de María nuestra madre, porque se que son personas de fe y esperanzas. El ejemplo que ustedes nos dan, son un aliento de vida para seguir luchando en este mundo, contra todo el relativismo que padecen los hombres de hoy. Querida Primita, yo te quiero mucho y junto a tu esposo e hijos, siempre estaré con mis humildes oraciones. Gracias por vuestra valentía y fe, que son testimonio de una vida consagrada a Dios. Este testimonio de amor me hace quererlos mucho mas. Padre Jaime Villalobos Farrán, Cura Párroco del Sagrario y Guardián de la Catedral de Temuco.

  • Sofía Abascal Escribió el Miércoles 28
    mayo, 2008
    13:48

    Tia Maria Cristina:

    Creo que no es la forma de expresar lo que yo sentí ante la partida del Chevy (deberiamo hablar.. creo), para mi fue una persona demasiado especial y linda, con un gran corazón… muchas lagrimas derrame ante la noticia que para muchos no creiamos era verdad. Ha sido uno de los episodios mas tristes de mi vida, y es que su muerte no ha pasado al olvido, el Chevy esta en mi corazón y siempe lo recuerdo como un amigo, quizás no eramos lo mas cercanos pero doy gracias a Dios de haber conocido a esa persona tan maravillosa.
    Sé que él esta bien, y eso es lo mas satisfactorio…

    Espero que esto nunca pase al olvido, pues no solo es un dolor entre sus Familiares, amigos y cercanos. Es un dolor de todos…

    Les quiere mucho.
    Su ahijada Sofía

  • Isidro Azpeleta Escribió el Viernes 30
    mayo, 2008
    17:12

    Gracias María Cristina por tu testimonio. De estos ecos y palabras está necesitado nuestro mundo. No puedo recordar a Chevi son admirar su sencillez, su espontaneidad, su amistad y fidelidad. Era un joven derecho, amable, diestro e ingenioso. Digno de llevar el apellido San Martín Villalobos. Por eso, por ti, por los dos Waldos, por Pamela y por los muchos amigos, celebro tus palabras y ocuparé este testimonio para compartir con las familias que sufren a mi lado.
    Desde Alto Hospicio, nos separa la gran distancia pero el gusto de ser buenos amigos está presente. Un abrazo, y seguimos caminando.

  • BERTA BECKER MELLADO Escribió el Viernes 30
    mayo, 2008
    17:20

    Madrina a todos nos emosiona al recordar esa triste historia. En especial a mi que a mis 18 años me entregaron en mis brazos a mi primer ahijado, regalon para todos en la familia.Siempre soñando de ser un soldado y le mostraba a mi papa´ sus vestimentas y fusil de madera para llegar a ser igual que ël “un soldado de la Patria” .Desde nuestros abuelos en especial ested siempre nos motivaron para seguir el camino de la Iglesia y seguir por la senda de la FE , para aceptar las cosas de Dios…gracias a eso la vida la tomamos como viene, porque sólo el Señor sabe lo que pasará más adelante . Gracias a usted y su familia en los momentos dificiles nos apoyamos con la oración.Ahora en cada reunión familiar recordamos a chevy con alegria,cariño y nos reimos de sus travesuras y su skate.Su ahijada y comadre.. TITA BECKER

  • patricio coloma Escribió el Domingo 1
    junio, 2008
    9:03

    Estimada Sra. María Cristina y familia, este fue otro de los grandes golpes al país recuerdo haber quedado “paralizado” ante las noticias por radio y televisón. Reciba con mucho aprecio y cariño todo el apoyo y entendimiento que nos podemos entregar entre humanos.
    Un abrazo.
    Patricio Coloma

  • Irmi y Pauli Escribió el Domingo 1
    junio, 2008
    16:45

    Queridos tios y primos, sabemos lo dificil que es conmemorar un aniversario más del fallecimiento de nuestro primo, por ello agradecemos sus sinceras y calidas palabras. Que a la distancia reconfortan nuestras almas y la de toda nuestra familia. Un gran abrazo y segiran siempre en nuestras oraciones.

  • Marcos Escribió el Lunes 2
    junio, 2008
    8:33

    Sra. María Cristina
    Recuerdo perfectamente el día que nos enteramos de la noticia, estabamos con Pamela en una jornada del Banco, de inmediato un silencio preocupante inundo aquel recinto… gracias a Dios ese silencio hoy toma un color de esperanza, de esperanza por fe en Cristo.
    Un gran abrazo y muchas bendiciones.

  • Silvia Baeza Escribió el Miércoles 11
    junio, 2008
    10:41

    Querida Madrina:
    mi corazón se estremece al leer sus palabras………..que se agolpan de emociones, recuerdos, tanta tristeza contenida, tantas culpas no reconocidas de esos corazones altaneros, tantos dias de visita a su casa de tanta gente y preguntar ¿han sabido de Chevy?…..y ver sus rostros cabizbajos….sin respuestas…
    sabe Dios que admiro su fortaleza y la de toda la familia al ir encarando y enfrentando esta realidad……..que hoy ya no es ausencia …..sino su espíritu presente en vuestros corazones y en el de todos aquellos que tuvimos el honor de conocerle….niño valiente…heroe de Antuco

  • Angélica María Escribió el Jueves 12
    junio, 2008
    15:54

    Que valiente y noble es lo que puede expresar esta gran Madre que logra quebrar hasta los corazones más duros.
    Que incierta es la vida que nos ha tocado vivir con penas y alegrías, hace tres años atrás cuando escuche la noticia y luego vi. a mi vecino Waldo en la televisión supe que se trataba de mi vecino el Chevy y con gran pena de no haber podido acompañar a la familia, yo estaba con la alegría del nacimiento de mi tercer hijo y a mi Profesora de básica quien me enseño a leer se le iba su tercer hijo… vida y muerte a la vez, llanto y sonrisa, llegada y partida. Mientras yo acurrucaba a mi hijito recién nacido como dice ella, su hijo necesito ese calor. Muchas coincidencias y contradicciones a la vez.
    Ahora me entero que Chevy vino al mundo un 11 de Junio osea ayer estuvo de cumpleaños, justo el día que yo recordaba el nacimiento y a la vez partida de mi primer hijo Jorgito (11/06/96).
    Se el dolor que siente y pueden pasar mil años y no se va, es desgarrar con fuerza un pedazo de nuestro corazón. Seguimos viviendo si.. pero con ese corazón herido.
    Solo le puedo decir y agradecer a Dios que existan personas como Uds. Don Waldo, Pamela, Waldito personas con tanta fe y fuerza para enfrentar esta gran pena.
    Una vez le dije a Dios, te llevaste a mi Padre… a mi Hijo.. a Mi madre…los seres mas amados de esta tierra..por favor no te lleves la poca alegría que me queda. Y si me dio fuerzas y aquí estoy.
    Sra. María Cristina.. Mi Profesora, Mi vecina, Madre,, Amiga un gran abrazo, muchas cosas nos unen y solo le pido a la Virgen que también fue Madre y perdió a su hijo que le de consuelo y se lleve todas sus penas, quiero a mi profe “CONTENTA Y LLENA DE VIDA” . Siempre tan alegre y con su talla a flor de piel. Así la tengo presente en mi vida. Que el sol derrita pronto esa nieve y se lleve con ella todas esas lágrimas. Y se transformen en carcajadas de risas como las del Chevy.
    Volvamos a sonreír que nuestros Ángeles vuelan y cantan con alegría y desde allá nos cuidan
    La Quiero Mucho.

  • Luis Ferrufino Escribió el Viernes 13
    junio, 2008
    12:04

    Sra Maria Cristina :
    mi apoyo para Ud. que bueno que recuerde a su hijo , creame que se lo que vivio , yo estube en el año 1996 o 95 en la compañia andina, mismo regimiento, para mi fue una experiencia buena, buenos recuerdos, buenos instructores, buenos amigos… sali con exito y me sirvio bastane incluso hoy en dia en mi vida … si quisiera tener el recuerdo contante de su hijo como Madre como lo hace Ud. yo ya tengo 31 años y sali de mi casa a los 19 …
    LFN

  • Claudia Estrada Véjar Escribió el Miércoles 18
    junio, 2008
    15:47

    Sra. Maria Crsitina:

    Que triste que nos hayamos conocido en estas circunstancias, pero debo reconocer que admiro su fortaleza para continuar adelante.
    Cada vez que conversamos o Ud. escribe algo relacionado con la tragedia realmente remueve mi corazón, pese a que conozco a las 45 familias , siempre ha marcado la diferencia; incluso al leer este articulo es como si estuvieramos conversando y cada vez que sucede, aún estando interiorizada de esta tragedia, Ud. me da un cable a tierra que me produce muchos sentimientos que en ocasiones de la vida uno olvida.

    Un abrazo.

  • Angélica Monares Escribió el Jueves 19
    junio, 2008
    9:34

    Querida Ma. Cristina,
    Como mujer yo no me puedo despegar del sentimiento de ustedes como madres, porque me pongo en el lugar que si fuera mi hijo yo preferiría morir antes que enterrarlo.
    En medio de la búsqueda de culpables que todos hemos hecho, en la espera que aparezca una muestra para castigar a los responsables, me asombra la capacidad de perdonar de algunas personas, como la suya. Aunque no puedo negar que a veces siento que el perdonar demuestra debilidad.
    Admiro cómo ha organizado a su familia para vivir con José Francisco aunque no esté presente, porque muchos no hemos logrado aquello, a muchos nos cuenta no imaginarnos que en realidad nuestro ser amado está bajo tierra.
    Dios maneja condiciones tan especiales para hacer que la gente se conozca y el habernos conocido todos nosotros ha hecho que cambie de cierta forma la triste vida que teníamos. Por cierto que me cuesta aceptar que el costo de habernos conocido hayan sido la vida de 45 familias.
    Anhelo saber el mensaje que Dios tiene para habernos hecho cruzar nuestros caminos, qué espera Dios de nosotros. Quizás sólo espera que nos abracemos y juntos intentemos cambiar de alguna manera este mundo.
    Usted sabe de la lucha que hemos dado, y aunque a veces esa lucha se debilita a ratos, confío en que Dios hará su parte y se dará a conocer la verdad. Porque no hay justicia ni perdón sin verdad.
    Así como usted se reconforta en sentir a su hijo cerca, espero que todas las madres lo hagan también, además de reconfortarse en la justicia y en el conocimiento de la verdad.
    Un abrazo inmenso,
    Angélica Monares.

  • cecilia ponce Escribió el Lunes 23
    junio, 2008
    22:14

    Querida familia Villalobos San martìn…. sentì curiosidad cuando supe del reportaje, por eso se lo pedì a la pame…. pero al leerlo y recordar al chevy se que es mucho màs que simple curiosidad, es una sensaciòn de orgullo primero de haberlo conocido a èl, y haber compartido con èl, y tambièn de conocerlos a uds….. siento que que sòlo el amigo Jesus puede poner en nuestro camino a personas como uds. a personitas como Josè francisco y sòlo nos queda aprender de tanta bondad….
    Quiero decir tambièn que me encanta comprobar que chevy, no se ha ido, que sigue entre nosotros, y mientras le recordemos…. aqui estarà…..
    (gracias)

  • mirtha contreras Escribió el Jueves 3
    julio, 2008
    19:18

    La verdad que al ller este mensaje no pude contener las lagrimas,no tengo palabras para consolar a esa madre pero se, que el señor estara ahi a su lado,yo trabajo en una aldea infantil y tengo 9 niños a cargo y los adoro y en un momento pense si a mi me pasara algo asi que haria,no lo se admiro la fortalesa de la madre de jose francisco le doy gracias por su testimonio por que nos hace pensar,y reflexionar pero no tratemos de buscar culpables puesnuestros destinos los traza el señor a veces los humanos cometimos muchos herrores pero somos humanos que dios bendiga a esa madre que a pesar de todo salio adelante y que dios la bendiga ,epero que cada dia dios la ilumine y que jamaz vea oscuridad en su vida despues de cada tempetad sale el sol y que la ilumine para siempre.

  • Bernardino Pascual Juárez Escribió el Viernes 11
    julio, 2008
    5:12

    “He leído tu experiencia con mucha paz y serenidad, refrendando una vez más lo valiosa que eres como mujer, como madre, como cristiana y como amiga que se pone en las manos de Dios; no sólo tú, también
    Pamela, “Waldito” y Waldo. María Cristina: ha sido necesario un largo y penoso camino, pasando por momentos de mucha obscuridad, al saber la noticia yo también entré en lo mismo, para creer, RENACIENDO DESDE EL DOLOR, en el amor, en el perdón, en la sencillez, en la generosidad y en el abandono en las manos del Buen Dios y de tu “travieso angelito Chevy” que te observaban complacidos por tu fortaleza y temple. Eres más fuerte que todos los golpes que pueda traerte la vida. “Chevy fue quien te inspiró que aquel día abrieras el Evangelio para leer “el que cree en mí no morirá jamás”.
    Gracias, Cristina, amiga traviesa, cómo has podido acoger todo lo sucedido no importa, pero lo has hecho. Doy gracias a Dios hoy contigo y con todos los tuyos.
    Hermano Nino.
    Sullana Perú
    4 de julio de 2008.

  • eliana isabel vidal caroca Escribió el Miércoles 23
    julio, 2008
    1:51

    me emociono mucho lo narrado por esta madre que perdio a su hijo, yo soy mamá pero gracias a Dios no he perdido ningún hijo, pero si llevo en mi alma el gran dolor de haber perdido a mi padre, es un dolor que me desgarra el corazón, no hay dia que no deje de pensar en él, y llorar su partida. Este sufrimiento me esta consumiendo dia a dia estoy sumida en una profunda depresión, una vez lo vi caminar por la casa donde el vivia con mi mamá y se que era el, talvez estan grande mi deseo de volver a verlo que hasta por un tiempo creia que el estaba trabajando o habia salido de viaje, pero al aterrizar a la realidad fue más duro para mi. tengo una familia y ellos sufren mucho al verme asi demacrada, destruida, acabada,pero solo se que a mi padre lo sigo amando como nunca y le pido a Dios que me ayude con este dolor por que siento en algunos momentos que no puedo mas con este sufrimiento. yo vi morir a mi padre y es algo que no olvidare nunca, es una experiencia fuerte y muy dolorosa, pero le dije papito ve tranquilo con Dios el te espera, creo que lo que le dije o pense fue un gesto de amor, porque sabia que eso significaba no volver a verlo nunca más. yo quede en esta tierra y por un momento pense que el me habia abandonado, me habia dejado sola, senti soledad y un abondono total. aun no supero mi dolor y no se cuanto mas durara,pero el llorarlo no es para que el sufra como me dicen por ahi, es por que lo amo y me hace mucha falta. GRACIAS VICTOR MANUEL VIDAL VIDAL por haber sido el padre que fuiste, por los valores que nos entregaste como familia y guiarnos por el camino del señor solo me queda decirte

    PAPITO QUERIDO TE AMO Y TE AMARE TODA LA VIDA, POR QUE SE QUE ALGUN DIA NOS VOLVEREMOS HABER Y ESA VIDA SERA ETERNA

    SI ALGUIEN QUIERE ESCRIBIRME ALGO SOBRE ALGUNA PENA O DUELO QUE LLEVEN EN SU ALMA O SEPAN DE ALGUN GRUPO DE AYUDA AQUI EN SANTIAGO POR FAVOR ESCRIBANME A MI E-MAIL

  • margot Escribió el Domingo 13
    noviembre, 2011
    0:37

    Que bueno que la revista NOS publicará este artículo. El relato de esta madre aclara muchas cosas.Espero que algún día se haga justicia. Si hubieran sido muchachos de otra posición social se les habría respetado y jamás se les habría enviado a la muerte como lo hicieron. Siempre necesitaremos oraciones para ellos.

  • Jorge Namiñanco Peña Escribió el Miércoles 27
    febrero, 2013
    5:44

    Ante la repentina idea de mi hijo que me manifesto su intencion de hacer su servicio militar llegado el momento,no pude dejar de recordar y de paso tambien mostrarle a el, esta tragedia ocurrida en nuestro pais,y casualmente me tope con este relato ,al leerlo no pude contener mis lagrimas ya que puedo entender perfectamente cuanto amor entregamos a nuestros hijos y el sentido de proteccion que les brindamos siempre,no pude dejar de ponerme en el lugar de esos padres,esa madre a la cual le deseo ojala su corazon este ya mas aliviado de aquel dolor con la ayuda de Dios. Mi hijo tambien es remolon para levantarse ,muy regalon y la alegria de nuestras vidas. Si le sucediera algo francamente me muero,es por eso que manifiesto mi total admiracion por los familiares de Chevy, al cual humildemente sin haberlo conocido le deseo que este con nuestro Dios ,calientito y comiendo cositas dulces en espera de reencontrarse con quienes lo amaron aqui en este mundo,saludos y abrazos desde Santiago.


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