El desafío de agregar valor al capital humano

Escrito por Revista Nos en junio de 2017
col-uss-Sandra Ibáñez USS

Sandra Ibáñez Hinojosa Directora de Postgrados y Educación Continua U. San Sebastián Concepción

El permanente cambio tecnológico, el desarrollo de cadenas globales de valor, la caída de los costos del transporte internacional y el desarrollo de tecnologías de la información, a lo que se suman las modificaciones en las relaciones de poder internacionales, configuran un escenario muy distinto al de hace 30 años. Y hoy debemos estar preparados para enfrentarlo.

En el caso de Chile, el crecimiento económico, el desarrollo social y la democracia son los pilares en que se basa la estrategia de desarrollo. Siendo una economía pequeña, que representa cerca del 0,2 % de la población y el 0,3 % del PIB mundial, el crecimiento económico está sustentado en las exportaciones de productos y de servicios, lo que nos obliga a estar capacitados y a la vanguardia para competir en los mercados internacionales.

En ese contexto, el rol de las universidades resulta fundamental, ya que hoy la forma de gestionar el conocimiento y el aprendizaje en las organizaciones es vital para el éxito de la empresa y su impacto en la economía. Así, mejorar nuestra productividad es clave para lograr un mayor crecimiento, reducir los niveles de pobreza y construir sociedades más equitativas. Para ello, es esencial desarrollar nuestro capital humano invirtiendo en educación y formación permanente, que nos permitirá responder adecuadamente a los requerimientos del mercado laboral en un mundo globalizado y en constante movimiento. Así, como país debemos apostar por ofrecer a los profesionales y técnicos una amplia gama de programas de especialización, asumiendo que el pregrado es la base del desarrollo laboral.

Chile integra la OCDE desde 2010, y es el primer país sudamericano en sumarse a esta organización de buenas prácticas, lo que certifica la extraordinaria transformación económica y social vivida en los últimos 20 años. No obstante, debemos reconocer que aún somos un país exportador de materias primas, lo que se refleja en nuestra Región, en la que el 70 % de nuestros envíos pertenece al sector forestal y la mitad de ello, a celulosa. Transformar la matriz productiva es vital para obtener un mayor crecimiento, para lo que debemos contar con trabajadores capacitados.

Las naciones que han logrado un mayor desarrollo lo han hecho fomentando también el sector de servicios, tanto para el mercado interno como externo. Aquí es donde tenemos un gran desafío para nuestras empresas, principalmente PYMES, que generan esa inteligencia. Desarrollo de softwares, tecnologías de la información, servicios educacionales, investigación y desarrollo, sólo por nombrar algunos, son parte de nuestros subsectores que deben crecer.

Las condiciones están dadas, pues somos una región universitaria, generadora de conocimientos y llena de talentos. Sólo nos falta aprovechar las oportunidades que tenemos a nuestro alcance, para lo cual el trabajo universidad-empresa es fundamental.

Categoría: ColumnasContiene: 0 Comentarios


Su Comentario


Las opiniones vertidas por diferentes columnistas en esta revista, como asimismo el contenido y forma de los avisos publicitarios, son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten o pagan por su inclusión, no teniendo Revista NOS, por tanto, ninguna responsabilidad en su contenido.
Se prohibe la reproducción total o parcial del contenido editorial y fotográfico de esta edición.
Revista Nos se reserva el derecho a borrar comentarios que no tengan relación con la temática del tema o que atenten al respeto y la libertadad de opinión de la demás personas que participan opinando en este medio.