A fines de noviembre llegaría a Concepción test que detecta Covid-19 en un minuto

El examen de aire espirado TeraSystem se vislumbra como un efectivo apoyo para frenar los contagios por coronavirus. “Su rápido diagnóstico permite aislar de inmediato a los pacientes asintomáticos, que son quienes mantienen la pandemia”, dice la Dra. Carolina Delgado, quien lideró la validación de este test en Chile. Además, es menos invasivo que el PCR y tendría un tercio de su valor.

Cyntia Font de la Vall P.

Desde su aparición en China a fines de 2019, el coronavirus SARSCoV- 2 se expandió a todo el mundo provocando miles de muertes y millones de personas infectadas. Ni siquiera Chile, al otro extremo del globo, se salvó de esta enfermedad y hoy, con un inminente rebrote en Europa, es más necesario que nunca contar con un método diagnóstico más rápido y preciso que el PCR.

Es en medio de este escenario que aparece una nueva forma de detección del Covid-19: el TeraSystem, un test de aire espirado creado por TeraGroup, una empresa tecnológica -con sede en Israel- que crea aplicaciones específicas de Terahercios (THz) para distintas industrias y mercados. De hecho, usando esta misma tecnología ya antes había desarrollado una prueba para el virus Zica.

Para la toma de muestras, el TeraSystem utiliza un kit que consta de un tubo desechable y una membrana encapsulada.

“El Covid-19 presenta rasgos particulares, como su alta contagiosidad y que un importante porcentaje de los pacientes infectados puede cursar la enfermedad sin síntomas. Esa característica, que posibilita que asintomáticos, presintomáticos y enfermos con manifestaciones clínicas leves sigan esparciendo el contagio sin saberlo, plantea un tremendo reto diagnóstico”, explica la Dra. Carolina Delgado, anátomo-patóloga de la Universidad de Concepción.

Por eso, la emoción fue grande cuando hace unos meses el rector de la casa de estudios, Carlos Saavedra, le informó que se había contactado con investigadores de TeraGroup (e International Clinics, su representante en Chile), quienes estaban desarrollando un nuevo y más rápido método de testeo de Covid-19. La prueba se estaba validando en distintas partes del mundo, y el nuestro sería el primer país sudamericano en realizar esta validación.

El piloto se haría al alero de la Universidad de Concepción, y la jefa de la sección de Anatomía Patológica UdeC, la Dra. Carolina Delgado, lideraría la iniciativa, trabajando junto a dos investigadores: los residentes de Patología Jorge Maturana y Rafael Contreras.

Cómo funciona el TeraSystem

Dra. Carolina Delgado, anátomo-patóloga de la UdeC, que lideró la validación del test israelí en Chile.

Hasta ahora, el método usado para detectar el Covid-19 ha sido la prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR). “El examen conlleva dificultades para obtener la muestra nasofaríngea tomada con un hisopo, pues los pacientes la consideran molesta y dolorosa. Además, su sensibilidad es de 65 a 80 %, lo que deja sin detectar a más de un 20 % de positivos reales (falsos negativos), a lo que se suma un retraso de hasta más de 24 horas entre la toma de muestras y los resultados”. Así se explica en el informe que la Dra. Delgado elaboró para presentar el proyecto, y para obtener la aprobación de los comités ético-científicos de los Servicios de Salud Talcahuano y Concepción.

El test israelí, en cambio, detecta el Covid- 19 y los residuos del virus que se encuentran en los aerosoles del aliento con un método simple y no invasivo, de diagnóstico casi inmediato, y de mayor sensibilidad y especificidad que el PCR. Además, tendría un tercio de su valor y no necesita ser realizado por personal especializado.

“No podría ser mejor”, dice la profesional, detallando que se trata de un sistema tecnológico integrado, compuesto por un equipo detector de virus y un scanner, y que para la toma de muestras utiliza un kit que consta de un tubo desechable y una membrana encapsulada. Su operación, en tanto, se basa en la espectroscopía de gases de ond

-¿Cómo funciona el test?

-“Es muy simple. Basta con que el paciente apoye los labios en el tubo y sople dentro de él entre tres y cinco veces. El aire espirado atraviesa el tubo, y las gotas de respiración (junto con los virus que hubiese en la vía aérea) quedan atrapadas en una membrana ubicada en la cápsula en su interior. Luego, la cápsula es puesta en el equipo, que descarga sobre ella una onda electromagnética (rayos T), que detecta la presencia de una firma THz única, asociada al virus SARS-CoV-2, dando un resultado positivo o negativo”.

En simple: el equipo TeraSystem funciona como un “radar”, capaz de reconocer la estructura molecular del virus que se le programa para detectar

La maratón de la toma de muestras

Antes de realizar esta validación en Chile, ya se había hecho en Israel, Abu Dabi, India y República Dominicana. “La idea era validar el test en distintas poblaciones y lugares geográficos, para ver si esa variabilidad influía en la capacidad de diagnosticar del examen, idea que -con los ensayos ya efectuados- se descartó. Además, el sistema se va ‘alimentando’ de los datos reunidos en todas estas pruebas, calibrándose para tener cada vez mayor capacidad diagnóstica y ser más eficiente y exacto”, explica.

El 28 de agosto, con el equipo y los técnicos israelíes que lo operarían ya instalados en la Universidad de Concepción, hicieron el primer reclutamiento, con internos de la Facultad de Medicina de la UdeC como voluntarios, practicando el proceso para anticiparse a la labor que comenzaría al día siguiente.

El principal requisito para ser voluntario en este piloto era haberse sometido a una prueba de PCR en las últimas 24 horas, en caso de ser negativo, o en las últimas 48, si era positivo. Esto, para evitar falsos positivos o negativos que alteraran la validación del TeraSystem. “Si el resultado del PCR era anterior a eso, debía repetirse”, detalla Carolina Delgado, agregando que a todos se les hizo también el test de aire espirado.

Los casos negativos fueron captados en su mayoría en la universidad. Para reclutar a los positivos, en tanto, visitaron las residencias sanitarias; realizaron operativos en hospitales y Cesfam, y enviaron internos a acompañar a los equipos médicos que visitaban a quienes hacían cuarentena en su casa.

“Contamos con el apoyo de la Seremi y los Servicios de Salud; de los funcionarios de la universidad, de las municipalidades, de la gente de los Cesfam, de las enfermeras de las residencias sanitarias (…) Fueron muchas las personas que colaboraron para que esto fuera exitoso”, agradece, destacando también al personal de Patología, que trabajó con ella incluso sábado y domingo, desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche.

Pero los más “aperrados”, reconoce, fueron los internos, que a diario salían a distintos lugares a reclutar gente, a ayudar a llenar formularios y consentimientos, y a acompañar el traslado de las muestras, que debían ser analizadas antes de las dos horas de recolectadas. Otros se quedaban en la universidad para catalogar los insumos, o recibir las muestras que iban llegando y transcribir la información. “Le pusieron muchas ganas y trabajaron los siete días de corrido. Se planificaron, se autogestionaron y se les ocurrieron ideas increíbles. Sin ellos, no habríamos logrado hacer todo”.

Añade que la semana entre el 29 de agosto y el 5 de septiembre fue “una verdadera maratón”, en la que ella y su equipo, compuesto por 53 internos de Medicina, 4 docentes de Enfermería y personal de la Dirección de Salud Estudiantil UdeC, trabajaron para reclutar y ejecutar test a 1.455 personas.

“No es una varita mágica”

Los días del ensayo, los técnicos israelíes ponían las muestras de aire espirado que iban llegando dentro del TeraSystem, que las leía y transmitía los datos directo a Israel. “Con el piloto chileno alcanzaron la cifra de 1.500 pacientes positivos y 1.500 negativos que habían calculado que necesitaban para alcanzar la máxima efectividad del equipo, cercana al 96 a 97 por ciento”, informa la Dra. Delgado.

Terminada la prueba, el equipo se fue a Estados Unidos, a realizar un pequeño ensayo, requerido por la FDA para aprobar el test. Mientras, desde la UdeC se enviaron a Israel los datos de los voluntarios, organizados por positivos (614) y negativos (707), además de algunos indeterminados, que corresponde a pacientes que dieron positivo en el primer PCR, y negativo en el segundo (por una baja en su carga viral). Serán esos casos, dice la doctora, la prueba de fuego para ver cuánto más sensible que el PCR es el TeraSystem. “La idea de esta validación era verificar la precisión y sensibilidad del analizador de aire espirado en la detección del Covid-19, comparando sus resultados contra los de PCR en tiempo real”.

En todo caso, tras los últimos resultados, obtenidos en el piloto de Abu Dabi, el test israelí logró pasar de una sensibilidad original de 85 % a 89, y de una especificidad de 90 % a 93.

“En estos días debieran llegarnos los datos de nuestro piloto, de los que ya recibí un adelanto de 37 casos. Debo analizar esa información y entregarla al ISP, donde ya se presentó este proyecto, apadrinado por el ministerio de Salud, por lo que su aprobación no debería demorar”.

Con eso listo, adelanta, Chile podría contar con esta tecnología a fines de noviembre o principios de diciembre. “Su rápido diagnóstico permitiría darle velocidad el tamizaje de la población y aislar de inmediato a los pacientes asintomáticos, que son quienes mantienen la pandemia”, sostiene.

Añade que son 10 los TeraSystem reservados para Chile. De ellos, al menos 4 llegarían a Concepción, “gracias a los proyectos que el intendente y el Servicio de Salud están gestionando para adquirirlos”.

En todo caso, enfatiza, el test “no es una varita mágica” para acabar con la pandemia, sino una útil herramienta que debe sumarse a la única solución efectiva para controlar la propagación de la enfermedad: el autocuidado. “Mantener dos metros de distancia con otros; usar correctamente la mascarilla y no tocarla a cada rato; salir de la casa solo a lo imprescindible, lavarnos constantemente las manos con agua y jabón, cambiarse la ropa al llegar a casa y descontaminar lo comprado. Si todos hiciéramos eso durante 15 días, la pandemia estaría controlada”, puntualiza.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
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