Alcaldes de Arauco y de Curanilahue: Fuego cruzado por una termoeléctrica

El incierto proyecto de la central “Pirquenes” de 50 megawatt de potencia con una inversión de US$ 82 millones tiene a los alcaldes Mauricio Alarcón, de Arauco, y Ahimalec Benítez, de Curanilahue,  en una guerra de declaraciones. El independiente de derecha se opone a la construcción en Arauco, y el otro, DC, lo respalda.
Alarcón acusa a  SW Business S.A. de ocultar los efectos negativos  para 5.600 habitantes de Laraquete y de ingenuidad a su colega al suponer que con esa termoeléctrica se pone fin a la cesantía en la provincia. Benítez, en cambio, no duda que la central funcionará con el carbón de sus pirquineros y que no hay cheque ambiental en blanco.

En statu quo se encuentra el trámite de aprobación de la central Termoeléctrica Pirquenes, luego del empate a cuatro votos -el 14 de abril pasado- en la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región del Bíobío, tras su ingreso el 22 de enero del 2010. Es más, el tema se ha judicializado tras un recurso de protección interpuesto ante la Corte de Apelaciones de Concepción por el alcalde de Arauco, Mauricio Alarcón, el 21 de abril pasado, en contra de esa Comisión.
La acción judicial es por lo que estima “una serie de ilegalidades y arbitrariedades” que afectaron al proceso de votación, como también de tramitación  ya que tratándose de Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA), el plazo normal debe durar 60 días y no los 14 meses como ha ocurrido, al margen de algunos aplazamientos por razones justificadas. El fallo del tribunal de alzada rechazó la presentación del alcalde Alarcón.
Tampoco hay al interior de quienes conforman el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental  una posición única. No obstante, la mayoría de sus integrantes, en una nueva votación que exige la normativa ambiental  vigente, estarían por rechazar la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto y solicitarle a la empresa responsable la realización de un Estudio de Impacto Ambienta (EIA).
A ese complejo panorama es que uno de los dueños, Rodrigo Danús, dice ser objeto de  poderes fácticos que le estarían “torpedeando” un buen proyecto para Arauco, se suma la propia batalla que mantienen los alcaldes de Arauco y de Curanilahue, quienes “sin pelos en la lengua” entregan a revista NOS las razones para rechazar y respaldar al mismo tiempo la controvertida inversión energética.
“Un Hydroaysén pequeño”, en la Región del Bíobío, como dicen aquí, con todavía  inciertos costos políticos para el gobierno y la oposición, porque las aguas en torno a este proyecto están muy divididas.

Los misiles de Mauricio Alarcón: Mauricio Alarcón Guzmán, Alcalde de Arauco, 46 años, asistente social.

– A su juicio, ¿no hubo por parte de  SW Business S.A. una disposición para informar del proyecto?
“No permitiremos bajo ninguna condición que grandes inversionistas vengan y nos pasen la aplanadora, porque hay conductas básicas que se deben cumplir en un régimen democrático. El señor Rodrigo Danús se comprometió a informarnos si construían la central en nuestro territorio, porque le hicimos ver nuestros  reparos a la energía generada por carbón. Ese acuerdo de caballeros nunca sucedió. Entre gallos y medianoche tomaron la determinación de hacerla en Laraquete e hicieron la presentación ante la Comisión de Evaluación Ambiental.
Después solicitaron una reunión con el Concejo Municipal. Sólo estuvieron sus equipos técnicos, quienes fueron incapaces de responder las inquietudes planteadas. Eso generó un impasse  con los representantes de la empresa y se rompieron las confianzas básicas”.
-¿Esperaban mayor transparencia y diálogo de parte de sus propietarios sobre los impactos de la central?
“Correspondía que Rodrigo Danús y Paul Fontaine, como dueños del proyecto, se sentaran a conversar con nosotros, los representantes de la comunidad. Desde que partieron con este, nunca han visitado nuestra comuna, ni la conocen.  Si su central es tan buena, con tecnología de punta como dicen, no entendemos por qué se niegan a conversar con el alcalde y el concejo municipal. No es el mejor argumento pagar $10 mil  a personas para que griten a favor, cuando se vota en la Comisión Evaluadora del Medioambiente. En democracia tienen plenas  garantías para dar a conocer las grandes bondades que –dicen- tiene la central y no actuar entre gallos y medianoche. Esas conductas nos parecen mafiosas”.
-¿Cuáles son los cuestionamientos a los responsables de la central Pirquenes?
“Falta de transparencia en muchos aspectos, incluyendo la generación de empleo. Han señalado que con Pirquenes resolverían todos los problemas estructurales de cesantía en la provincia de Arauco y no hay tal. Además forma parte de una punta de lanza, porque si bien se habla de una central de 50 megawatt, existe por parte de la empresa un compromiso de compra de 40 hectáreas en el sector con un costo de mil millones de pesos. No hay que ser muy inteligente para deducir que tienen en carpeta otras iniciativas como sería un depósito de los residuos generados por la operación de esa termoeléctrica”.
-Los partidarios dicen que ayudará al despegue de la pequeña minería del carbón de Curanilahue y Lebu ¿Es efectivo?
“Uno de los responsables de la termoeléctrica es dueño de la mina La Chulita, en Curanilahue, y tiene otras en Lebu. Eso implica riesgo de un  monopolio en la compra de carbón, ya que podrán fijar las cantidades y el precio que más le convenga. Es prioritario aclarar las adquisiciones de carbón que harían a los pirquineros”.
-¿El alcalde de Curanilahue, Ahimalec Benítez, es partidario de Pirquenes, justamente, por el impacto positivo en la minería de su comuna?
“Respeto su posición, pero cada comuna es autónoma. Ahora, si mi colega Benítez entiende que para ellos es un tremendo beneficio, entonces, que solicite la hagan en su territorio. Acá en Arauco, la mayoría de sus 40 mil habitantes estima que no generará ningún beneficio. Al contrario, perjudicará el desarrollo turístico de Laraquete y sus 5.600 residentes”.
-¿Pero se habla que generaría miles de puestos de trabajo de manera global?
“Es una falacia y una verdadera bofetada a las aspiraciones de la gente porque nunca alcanzará ese rango. La central operará con 60 personas en forma estable, en su gran mayoría profesionales universitarios y técnicos muy calificados. La probabilidad de que sean de la comuna es nula. Hay muchos cantos, no de sirenas, sino que de sirenos, porque se miente sobre sus beneficios y se omiten los impactos negativos”.
-¿Apoya la exigencia de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) para la eventual aprobación de esa termoeléctrica?
“Es absolutamente necesario para despejar las dudas de cómo se afectará la calidad de vida de 5.600 habitantes de Laraquete y El Pinar. El empate que se produjo en la Comisión Evaluadora del Medioambiente sobre la calificación ambiental de ese proyecto nos da la razón, porque estuvieron por no aprobarlo personas como el Seremi de Medioambiente, Pedro Navarrete. Sólo a través de un Estudio de Impacto Ambienta (EIA), donde se aclaren muchas dudas, estaríamos en condiciones de evaluar nuestra posición hacia Pirquenes. De lo contrario, no nos moveremos ni un milímetro”.
-¿Hasta dónde llegarán con la oposición al proyecto de Pirquenes?
“Hay una batería de acciones jurídicas en los tribunales y también administrativas en la Contraloría General de la República. Las interpondremos en el momento que sea necesario”.
-¿Faltó voluntad política a la Concertación para regular las instalación de termoeléctricas en Chile?
“No estamos dispuestos a pagar los platos rotos por la falta de responsabilidad de los gobiernos de la Concertación que no tuvieron la voluntad política ni los pantalones suficientes para diseñar como Estado, una matriz energética sustentable en el tiempo.  Además, la legislación ambiental es muy débil. No puede una comuna de 40 mil habitantes pagar el costo de la falta de regulación en cuanto a la instalación y operación de las termoeléctricas. Las peleas, cuando son causas justas, las damos aquí y en la quebrada del ají”.
-¿Cómo es la relación con otros proyectos energéticos en su comuna?
“El segundo semestre se instalarán torres de energía eólica en el sector de Tubul y alrededores que producirán más de 100 megawatt, el  doble que la Termoeléctrica Pirquenes. La empresa norteamericana a cargo ha tenido una buena y fluida comunicación con el municipio y todos los compromisos asumidos se han cumplido”.
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“No hay cheque en blanco por compras de carbón”: Ahimalec Benítez Silva, Alcalde de Curanilahue, 46 años y tres períodos en el cargo.

-¿Qué garantía hay de que el carbón para la central se adquirirá a la pequeña y mediana minería de Curanilahue y la provincia?
“A todas las reuniones que la empresa nos ha invitado, y a las que no ha asistido el alcalde de Arauco, Eduardo Alarcón, se nos ha informado sobre la política de adquisición de esa materia prima. Tenemos la garantía técnica que las calderas de la central sólo pueden operar con el nivel calórico del carbón que se extrae en la zona; su poder calórico es menor al proveniente del extranjero.
Una filial de SW Business compró las concesiones de la mina La Chulita de Curanilahue, de otras en Lebu y toda la producción que generen será empleada en la termoeléctrica, con lo cual se aseguran el 60% del abastecimiento que necesitan. Esas faenas de extracción significarán empleos estables y con ingresos dignos para 800 y 500 personas en Curanilahue y Lebu, respectivamente. El 40% restante del mineral -han reiterado a las Asociaciones de Pirquineros y a este alcalde- será adquirido a la pequeña minería de la cuenca del carbón de Curanilahue, Lebu, Los Álamos y Arauco. Hoy, los pirquineros tienen que andar mendigando por todo el país para colocar su producción, al carecer de un mercado estable y que les garantice un precio conveniente.
Sabemos que Pirquenes necesitará 200 personas en su fase de construcción y unas 60 en su manejo, pero hay que considerar todos los beneficios que indirectamente provocará en la actividad minera de la cuenca, de la cual dependen más de 4.000 personas.
Me llama la atención que el alcalde Alarcón diga que en su comuna no hay actividad minera, desconociendo la que existe en Llico, Punta Lavapié y Los Morros del Llano. Ahora, si él quiere, que nos entregue en una acción solidaria esos lugares. Curanilahue tendría salida al mar y podríamos potenciar además un desarrollo pesquero y turístico ”.
-¿No teme que los ofrecimientos de compra a los pirquineros  sólo queden en promesas?
“Cuando  la empresa llegó a Curanilahue y compró La Chulita, nos señalaron que le darían trabajo a 400 trabajadores en un plazo definido y con un sueldo digno superior a 350 mil pesos, de los cuales más de 180 serían para mineros de nuestra comuna. Eso lo han cumplido desde hace un año. No tengo razones para dudar que el 40% del carbón que no produzcan en Curanilahue y Lebu–  y que necesitan para operar la central Pirquenes– lo comprarán a los pirquineros de la cuenca como ha sido el compromiso con ellos. Me parece lamentable y una ofensa decir que le pagaron a los pirquineros para manifestarse a favor de la termoeléctrica, cuando se votó”.
-Su colega de Arauco dice que si es tan ventajoso el proyecto Pirquenes para usted ¿Por qué no solicita que se instale en su comuna?
“Respeto su posición, aunque lamento que no tenga la misma actitud y caiga en descalificaciones. No teníamos ningún problema para que Pirquenes se instalara en nuestra comuna si cumplía con las exigencias de la normativa ambiental. Es más, ofrecimos esa opción, pero técnicamente y por razones de costo no fue posible: el Sistema Interconectado Central (SIC) sólo llega hasta el sector de Horcones, en Arauco. Extenderlo para que los 50 megawatt de Pirquenes se incorporen a la red alimentadora, no es viable económicamente para una central pequeña, aumentaría en 20 veces el costo del proyecto. El gran problema es que ninguno de los gobiernos, incluyendo el actual, ha hecho los desarrollos necesarios para el despegue productivo de toda la provincia de Arauco”.
-¿Qué lo llevó a llevó a apoyar una termoeléctrica que genera rechazo en la comuna de Arauco?
“Antes de decidir lo consulté con Bolívar Ruiz de la entonces Conama, una de las opiniones más calificadas en el tema ambiental de la Región del Bíobío, quien me aseguró que era sustentable y que lo apoyaría. Luego me encontré con la sorpresa que votó en contra. No logro entender esa actitud; me debe una explicación. También ha tenido una posición contradictoria el ministro de Minería y Energía Laurence Golborne, quien en una reciente visita a la comuna señaló que respaldaba ese proyecto y después públicamente emitió una opinión distinta. Me gustaría saber ante tanta confusión ¿cuál es la real política energética que se busca aplicar en Chile? Estoy por una sustentable, pero también que opere con los reglas y exigencias claras y no sujetas a coyunturas políticas que las desvirtúan”.
-Sus detractores lo acusan de privilegiar el carbón y desconocer los impactos ambientales negativos que tendría Pirquenes.
“No estamos dando ninguna carta blanca a nadie. Hemos manifestado con mucha claridad que apoyaremos ese proyecto en la medida que cumpla con todas las exigencias y mitigaciones contempladas en la legislación ambiental. Siempre he tenido una actitud consecuente en el tema. Yo respeto al alcalde Alarcón, pero me llama la atención que nunca levantara la voz cuando las grandes empresas forestales generaron severos problemas de contaminación en cursos de aguas y suelos en su comuna.
He sostenido que si una termoeléctrica cumple con la normativa ambiental y genera  un mercado estable y buenos precios  para el carbón de nuestra zona, es un aporte para una provincia que tiene los mayores índices de pobreza del país”.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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