Brahma Kumaris: Meditación y actitud para reencontrar el camino “a casa”

Meditar, practicar Raja-Yoga, comer liviano y ser positivos. Esos elementos se repiten en las rutinas de los integrantes de Brahma Kumaris. Sin embargo, su filosofía es mucho más envolvente. Cada acto lo asumen con paz y con la intención de darle un valor a cada cosa de la vida para lograr un mundo mejor.


No es fácil olvidar el sabor de su pan, de su café y de la calidez del desayuno aquel viernes en la mañana. En el departamento sede de Brahma Kumaris en Concepción todo es paz y luminosidad. Abre la puerta Angélica Fanjul y nos conduce a Caroline Ward. Ellas son las dos principales representantes de Brahma Kumaris World Spiritual University en Chile, Angélica, chilena, y Caroline, una australiana que en su pasado fue una exitosa mujer de los negocios y de las comunicaciones. Y, sí, lo dejó todo por buscar lo que tanto nos complica aceptar: que el  camino a la felicidad consiste en poner los ojos y las fuerzas en las cosas más simples.
Caroline está toda vestida de blanco, con sus ojos azules explicando qué haría en Concepción ese fin de semana, dando las primeras conferencias en el centro Rukalihuén y en un hotel. El objetivo: ayudar a las personas a encontrarse a través de la meditación, el positivismo y las acciones que cultivan en su institución que hoy está presente en más de cien países.
Es autora de varios libros, entre ellos “Las cuatro caras de la mujer”, obra que nació tras la cumbre de Beijing y una reunión con más de 300 personas de 45 países, en India. Este libro se editó por primera vez en Chile y se tradujo después para los países en que Brahma Kumaris tiene presencia.
“El trabajo con mujeres ha sido muy interesante, pues a pesar de que uno se relaciona con mujeres de diferentes países uno se da cuenta que el viaje del alma es muy similar. Las cuatro caras.. es un libro sobre cómo recuperarte después de haber perdido tu ser. Y no es un libro sólo para mujeres, pero coincidentemente se dio más hacia ese género, pues coincidió con la reunión cumbre”.
-¿Y cómo uno puede recuperar cosas que ni siquiera  sabe que perdió? El mundo moderno a veces nos ciega.
“Eso es verdad. Uno debe buscar en su corazón la verdad del amor y saberlo entregar. Eso se consigue con la meditación. Recuerdo muy bien una vez en Polonia, cuando debía dar una charla… Iba tan ofuscada porque estaba retrasada que cuando me presenté a la audiencia sentí lo mismo que un choque. Nada fluía a pesar de que yo conocía las palabras correctas para decir en la conferencia. La gente estaba escéptica. Entonces pedí unos momentos para meditar. Luego de eso, y pedir para sacar ese sentimiento de rabia que me invadió, pude ver que las personas allí necesitaban que los amara, que entendiera su situación pues ellos tenían miedo por una situación social complicada, con un gobierno comunista de más de 20 años. Mi historia es diferente de su historia. Yo sentía como el amor salía de mis ojos hacia ellos y en un momento todo cambió. Es decir, conectarme con mi esencia, permite conectarme con la esencia del otro”.
-¿Qué transmiten esas charlas de Brahma Kumaris?
“Una palabra que yo he escuchado mucho en Chile es que las personas se sienten empoderadas. Y realmente no sé si es así, pues ya he hecho muchas sesiones de couching al menos en Santiago y una de las emociones qué más se repite entre las personas que asisten es angustia. Nunca escuché algo así. Es parte de la cultura chilena. Para mí es muy importante que después de nuestros talleres la gente diga que siente alivio y un sentimiento de empoderamiento de su vida. En Brahma Kumaris nosotros entregamos herramientas para el conocimiento y para la constatación. Es como si fuéramos un espejo donde la gente se descubre y puede ver que las cosas tienen sentido. Lo otro importante es que las personas sienten esto inmediatamente, pues se notan los cambios a veces en un primer taller. Es diferente la persona que entra a la que sale. Cuando tenemos un espacio para despertar la bondad verdadera es como volver a casa. La gente se ve segura, y se ve con una belleza asombrosa”.
Eso se debe, agrega Angélica, a que en los talleres las personas pueden “ser” sin ninguna preocupación, pues se realizan en un sitio cuidado, donde no importa de dónde vienen, qué hacen o qué tienen. Es un lugar donde todos pueden encontrar lo que realmente importa.
Vivir la experiencia Brahma Kumaris no es difícil. Angélica y Caroline agregan que basta un ejercicio en no más de media hora para el comienzo. Luego es cosa de ir profundizando y aplicando la filosofía en distintas facetas de la vida.
Para entender más de esta filosofía en “Las cuatro caras de la mujer” se señala que éste es un modelo de evolución y transformación diseñado para reconocer las identidades y los patrones inconscientes que modelan nuestra conducta y valores, y constituye el primer paso para el cambio y el empoderamiento. Dice que con aplicaciones prácticas se sintetizan disciplinas y metodologías de tradiciones diversas para aplicarse en todos los ámbitos de las relaciones humanas, incluidos los negocios. “Un taller es un camino para volver a ser un humano más natural. La vida cambia en un segundo y cuando hablamos de que eso puede ser en media hora es porque en realidad quien está en el taller puede encontrar lo que buscaba al verse dentro de sí mismo”.

Qué es Brahma Kumaris

Brahama Kumaris World Spiritual University es una institución que lleva 25 años en Chile  y casi ocho décadas en el resto del mundo. Está presente en más de 100 países. Reconoce la bondad intrínseca de todos los seres humanos y se definen como una gran familia mundial formada por personas de todas las procedencias, profesiones y estilos de vida comprometidas con el crecimiento espiritual y la transformación personal para crear un mundo más justo y pacífico. Siendo conscientes de los grandes desafíos que ocasiona el vertiginoso cambio global, su objetivo dicen- es alimentar el bienestar de toda la familia humana mediante el fomento de la comprensión espiritual, el liderazgo con integridad y las acciones elevadas para lograr un mundo mejor.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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