Capydes cumple 20 años: Transparencia y calidad al servicio del capital humano

La empresa ha establecido parámetros de gestión para todo el sector a través de un sistema de trabajo de reconocida calidad, avalado por sus certificaciones y su amplia experiencia en diversas áreas productivas.

Una característica del mercado dinámico es la competencia que permite su crecimiento, desarrollo y proyección, especialmente en lo referido a la calidad de los productos y servicios que se transan en él. Reviste además un desafío constante para sus actores, pues los riesgos y las amenazas siempre están presentes.
En este escenario la capacitación tiene un rol clave, pues posibilita a la empresa reaccionar a los cambios con un capital humano en línea con los requerimientos de la actividad productiva, cualquiera que ella sea, algo que en Capydes, organización dedicada ciento por ciento a este rubro, conocen muy de cerca.
Con 20 años de operaciones en la Región del Bíobío, y cobertura desde Arica hasta Puerto Montt, la entidad ha establecido un precedente y ello se refleja en la diversidad de alternativas que ofrecen, según explica su gerente Iván Novoa Pezo.
Hace 30 años que este ingeniero con Post títulos de Especialista en Capacitación, de Experto Profesional en Prevención de Riesgos y un Máster en Gestión de la Prevención de Riesgos Laborales, dictados por la E.O.I de España y la Universidad Técnica Federico Santa María, se ha desempeñado en la Industria de la Capacitación, ejerciendo la jefatura máxima del Servicio de Capacitación de la Empresa Nacional del Carbón (ENACAR). Por el cierre del yacimiento, la Empresa incapaz de competir con los precios extranjeros, debió reorientar sus horizontes laborales.
“Fue un gran desafío”, dice. Cuenta que comenzaron con oficinas en Concepción y luego se establecieron en Talcahuano, donde pusieron en práctica su orientación al área marítima.
En un principio fue difícil, admite Novoa, pues debían posicionar la marca Capydes y promover la capacitación como actividad asociada al área empresarial, algo que para muchos era desconocido. “Estuvimos a punto de desertar”, recuerda.
La primera actividad se inicia en una empresa Pesquera de Coronel, la que nos permite proyectarnos a otras del rubro a nivel regional y nacional. Hoy, Capydes (Capacitación y Desarrollo), es una entidad reconocida que entrega formación en las áreas: marítima (Mercante; Pesca Industrial; Pesca Artesanal y Portuaria), Minería; Prevención de Riesgos; Gastronomía; salud, operaciones, mecánica y eléctrica.
“La clave de nuestra labor ha sido la calidad y la transparencia”, agrega Novoa. A lo largo de los veinte años que llevan capacitando trabajadores, han tenido que acoger diversos tipos de clientes, de áreas productivas muy variadas, donde la responsabilidad y la seriedad de su empresa son ampliamente valoradas.

Como el ave Fénix

Su trayectoria, no obstante, también se vio afectada por problemas externos que los han puesto a prueba como organización. Uno de ellos fue el terremoto y posterior tsunami del 27/F que afectó al puerto y que hizo estragos en sus instalaciones.
“Quedamos muy mal”, explica el gerente. Algunos de sus conocidos les decían que se levantaron “como el ave fénix”, pues tuvieron muchas pérdidas: no sólo en infraestructura y equipamiento, sino también en información, algo de gran relevancia para una entidad que trabaja capacitando.
Iván Novoa recuerda que estuvieron con un metro de agua de mar en su edificio y que a raíz de los daños, que fueron considerables, no pudieron continuar con sus funciones de manera inmediata. Sin embargo, la red de contactos establecida entre sus clientes le dio el tiempo suficiente para reorganizarse y continuar con sus actividades.
“Antes del terremoto capacitábamos 2 mil trabajadores al año, cifra que se redujo a 500 durante 2010”, dice este ingeniero para graficar la situación que debieron enfrentar como entidad.
Hoy, han repuntado, recalca Novoa y agrega que pese a lo difícil que fue enfrentarse a esta experiencia del 27/F, los logros han sido muchos más.
Recuerda, por ejemplo, que en los días de la crisis del jurel de 2002, les fue encomendado reconvertir a trabajadores del sector pesquero al mercante. Tal programa duró un año y fue muy bien orientado –según explica-, lo que significó que una cantidad importante de trabajadores se readecuara para desafiar las complicadas condiciones de empleabilidad.
“Fue tanto el impacto que hasta los presidentes de los sindicatos de pescadores nos decían que ya no tenían socios”, pues todos habían emigrado hacia el sur, a los Salmones y otros al extranjero.”, dice y agrega que ello fue el resultado de apoyo de muchas personas y del compromiso de las organizaciones de la época. “Yo siempre recomendé que la reconversión fuese en la misma área, lo que fue un éxito al final”, puntualiza.
También han incorporado tecnología a sus actividades formativas. Para ello importaron un software desde Noruega, que les permitió capacitar en comunicaciones marítimas bajo el Sistema Mundial de Socorro y Seguridad, con el título de Operador General. Capydes fue la primera entidad privada en realizar esta actividad.
Las capacitaciones en el área marítima van de la mano con la seguridad de las actividades productivas en alta mar y por ello han concebido diversos cursos para responder a los requerimientos a nivel mundial.
Por lo mismo, reconoce la importancia de su presencia en el puerto: “Para nosotros trabajar en Talcahuano, siempre ha sido motivo de orgullo”, dice el gerente de Capydes, y explica que las actividades que se realizan en esta zona siempre están cambiando, lo que le otorga dinamismo a sus propias actividades como empresa. Los cursos que imparten deben estar actualizados en tecnología, normas y procedimientos.
Con 20 años de experiencia, 1.200 cursos dictados a cerca de 35 mil trabajadores y presencia en casi todo el país, Capydes quiere seguir avanzando, dice su gerente. “Además, luce con mucho orgullo su curriculum empresarial, debido a que durante su trayectoria de veinte años, jamás han sido sancionadas por las Instituciones del Estado, que regularmente fiscalizan a esta OTEC, como: DIRECTEMAR; SENCE; SUBPESCA, etc., avalando el concepto que es una empresa que funciona bajo una política de transparencia y calidad”, finaliza.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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