Christopher Price: En el tie break para ser un top ten

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Tiene 15 años, pero entrena para ser campeón profesional. Tan concentrado está, que ni siquiera sabe quiénes conforman el actual ranking ATP, aunque en secreto aspira a ser uno de ellos. Y va por buena ruta: tras participar en las giras sudamericanas y europeas de la COSAT, hoy se alza en el tercer puesto a nivel continental en la  categoría 16 años, y se preparara duro para representar a Chile -junto a su compañero Víctor Morales- en el Mundial juvenil de septiembre. Pero el partido recién comienza y aseguran que su revés lo podría llevar mucho, muchísimo más allá.

Es oriundo de Concepción. A los cuatro años aprendió sus primeros golpes con la raqueta en las canchas de un condominio familiar, y aunque al comienzo le gustaba más el fútbol, su habilidad por el tenis no tardó en manifestarse. Es que tenía antecedentes familiares: su abuelo Patrick Price, un inglés de pura cepa, llegó a participar en Wimbledon en categoría junior.
“Le gustaba el fútbol, pero tenía buen revés. Yo estaba seguro de que iba a ser bueno para el tenis, le pegaba fuerte a la pelota de chiquitito. Lo razoné, porque tenía buen físico y empecé a paletearle, porque su mamá fue deportista de alto rendimiento y Christopher tenía un físico parecido a ella. Siempre soñé con tener un hijo campeón de tenis, como cualquier papá”, cuenta Tommy Price, su padre, sin disimular su orgullo.
A los once años su familia decidió trasladarlo a Santiago, donde inició su formación en la Academia Keps de Huechuraba. Los frutos no tardaron en llegar: ganó su primer torneo nacional ese mismo año “Copa Milo” (era el segundo que jugaba) y fue campeón chileno a los 12 de su categoría.
Luego seguirían más victorias en torneos locales y un ascenso que lo llevó a terminar el 2006 ranqueado en el segundo lugar a nivel nacional en la categoría 16, tras ser vencido por Víctor Núñez en la final del máster realizada en el club de tenis El Alba.
Sin embargo, la revancha para el juvenil Price no tardaría en llegar al ganar nuevamente la Copa Milo en febrero de este año, en el marco de la gira internacional de la Confederación Sudamericana de Tenis, COSAT.
Esta gira es considerada como los Grand Slam juveniles y para Price significó el comienzo del ascenso internacional de su carrera: al finalizar ocupaba el tercer puesto a nivel sudamericano en categoría menores de 16, tras el argentino Nicolás Pastor. En cuarto lugar lo sigue Víctor Morales, la primera raqueta sub 16 a nivel nacional.
Con Morales -rivales en la cancha, pero amigos fuera del juego- también acumula tres campeonatos ganados en dobles: uno en la Copa Milo Israelita Maccabi, en abril, y los otros dos en el marco de la gira COSAT, en Bolivia y Paraguay.
Lo sorprendimos entrenando en las instalaciones del Estadio Israelita, donde conforma el grupo de “Los Pulga Boys”, como se les llama a las jóvenes promesas becadas por la academia de Horacio De la Peña.
-¿Cómo va el entrenamiento y preparativo para el mundial de tenis juvenil?
-Nos vamos tres semanas antes del Mundial a jugar unos torneos a Europa (España y Suiza) en categoría 18. Se supone que vamos a hacer como una mini pre- temporada para prepararnos para las próxima giras, que son la de septiembre en el Mundial y una a mediados de noviembre en el Orange Bowl de EEUU. La gira durará como un mes más o menos, será de cancha rápida. No he tenido tiempo para entrenar, porque he estado viajando harto: la gira de la COSAT duró tres meses, estuvo el Sudamericano, después la gira europea.
-¿Cuáles son las expectativas que te has propuesto para el Orange Bowl?
-Ir a hacer la gira no más, porque no me sirve de mucho por los puntos ni nada, ya que el próximo año paso a 18; no jugaré la categoría junior, jugaré altiro ATP.
El tema del paso a profesionales no es menor, dada la alta exigencia física del tenis actual, representada en verdaderos atletas como el español Rafael Nadal y los casos de severas lesiones que merman carreras como la del australiano Lleyton Hewitt, ex número uno del Ranking ATP.
Price ya se inició en estos menesteres del alto rendimiento. Durante la gira COSAT en Europa sufrió un esguince en uno de sus tobillos en pleno partido lo que, sin embargo, no le impidió obtener la victoria en el match, ganando 7-5 el tercer set (iba perdiendo 4-0).
Para prevenir futuras lesiones, su entrenamiento se complementa con periódicos exámenes y un fuerte trabajo muscular que iniciará en 2008. Es que, según su padre, la apuesta por entrar en un año más a las grandes ligas está hecha y contaría con el apoyo de Martín Rodríguez, su entrenador.
“El no quiere que siga en los 18, porque dice que ahí no juegan los mejores, que vaya a la pelea no más. Eso quiere decir que confía en él, al igual que en Víctor Morales”, dice su papá.
Para Christopher lo mejor de su actual juego es el saque, el revés y la defensa, y asegura estar trabajando fuerte su derecha y el famoso revés a dos manos. Condiciones que Papá Price defiende con vehemencia: “Todos dicen que tiene la mejor defensa de Chile. Sabe leer muy bien los partidos mentalmente”. “Este” nunca tira la raqueta, pelea los partidos hasta el final; dicen que es el más rápido del circuito también. Tiene talento: maneja todos los golpes”. Pese a ser rápido, Price se inclina -siguiendo la tradición sudamericana- por las canchas de arcilla.
-Esta fue tu primera gira por Europa ¿Qué recuerdos y aprendizajes sacaste de ella?
-Todos los partidos fueron buenísimos. Algunos fáciles y otros muy difíciles. Me sirvió para ser más serio, más maduro, más disciplinado, porque allá casi todo me lo tenía que hacer yo. Igual había entrenadores, pero ellos sabían que yo tenía que hacerme las cosas, entonces no me pescaban mucho.
-¿Cómo quedaste en calificación luego de esta gira?
-En ranking de campeonatos estoy como número 100 de Europa. Y creo que a nivel 16 estoy entre los 10 a nivel mundial, porque jugué con varios que estaban dentro de los mejores y me fue bien.
-Recuerdas algún jugador que hayas visto con muchas proyecciones, y que pensaras “con ese seremos buenos rivales cuando estemos en los top ten?
-El mejor de todos era un niño de 14 años (Carlos Boluda) que jugó tres torneos de la gira 16 y  ganó los tres. A mí me ganó en dos torneos: en el que hice cuartos y en el último, en que hice octavos. En los que mejor me fue, justo me tocó con él (ríe).
-Recuerdo la relación del Chino Ríos con su entrenador Larry Stephansky ¿cuál es el principal aporte que sientes que han entregado Martín Rodríguez y Horacio De La Peña?
-Todo lo que saben. Tienen mucha experiencia e igual te exigen mucho. Con ellos siempre estamos mejorando y aprendiendo cosas nuevas. Ahora último hemos tenido exámenes de práctica, de cómo hacer golpes, todo eso; qué hacer frente a ciertas situaciones a la que te exponga el rival, cómo ejecutar un golpe.
¿Qué medidas en concreto estás tomando para que tu físico no se resienta de forma temprana una vez en el circuito profesional?
-Ahora tengo una dolencia en la rodilla, pero casi nunca tengo lesiones ni nada de eso. Yo creo que se trata de no sobrecargar los entrenamientos. Siempre que volvemos de una gira tenemos mil exámenes para ver qué hacer, y ver si seguimos fuerte o más despacio
-Chile ha tenido 3 top ten en los últimos 10 años ¿Puede venir una buena generación de recambio en el tenis chileno?
-Sí, yo creo que se puede. Está Víctor Morales, mi compañero de dobles con el que siempre voy a todas las giras, que entrenamos juntos, está N°1 de Chile, yo estoy 2;  estoy tres de Sudamérica, él está cuatro, o sea, estamos siempre peleados. Yo le gané en el Masters, pero él me ganó después en Bolivia.
-Dentro del actual ranking Top Ten, el francés Richard Gasquet (actual nº7) entró a los 16, y a los 17 estaba en los 30… Novar Djokovic tiene 19 y está en el tercer lugar ¿Qué virtudes destacarías de ellos, y qué asimilarías a tu juego?
-No sé mucho de la vida de ellos. Siempre miro más a Nadal o a Federer. Igual tampoco sé mucho de la historia de ellos, los veo jugar siempre y a veces veo los reportajes, pero no más que eso (…) si me preguntai el ranking de los top ten, yo no tenía idea…ahora tampoco sé (ríe). Tampoco tengo mucho tiempo para ver partidos de tenis.
Como todo futuro deportista de elite, el tema de los tiempos es complicado para Price. Asegura que una vez terminado los torneos, como todo adolescente de su edad, sale los fines de semana, aunque nunca en Concepción, ciudad que encuentra “fome”, y donde su círculo se relega más al Club de Tenis. Entre sus amistades famosas está Fernando González con el que suelen entrenar y charlar cuando el “Bombardero” está en Santiago.
Aunque la familia Price tiene la camiseta totalmente puesta con el talento de Christopher, el camino no sólo ha sido difícil, sino caro, y eso bien lo sabe su padre. “El se ganó gratis la estadía de la gira europea del COSAT por terminar tres de Sudamérica. Pero la gira COSAT que terminó antes la tuve que pagar yo (pagó el 50% por ser uno de los mejores rankeados, la confederación chilena le pagaba comidas, hoteles y gastó 4 millones de pesos).
En Argentina, por ejemplo, le pagan a tres o cuatro jugadores, acá nada. Aquí nunca hemos tenido ningún apoyo de la Federación, todo se lo he pagado yo no más”, asegura.
Pero los tiempos cambian. Hoy su retoño cuenta con los auspicios de Adidas y raquetas Pavolat y la academia de Horacio De la Peña.  “Gracias a Horacio, que lo becó por su calidad, yo gasto acá en comida y alojamiento, más los viajes desde Concepción, que igual deben ser unas 500 “lucas” mensuales. Dicen que el entrenamiento completo acá sale como un millón, millón cien, y eso lo tenemos gratis, más las raquetas y todo”, reconoce Tommy Price. “Hay que estar encima, no se puede dejar sólo al niño si quiere que salga top, porque se desmotiva. Yo viajo para acá, me levanto a las 7, lo llevo todas las mañanas y lo acompaño, para que se incentive. Y eso hay que hacer, es la única manera de sacar a un campeón. Como dijo Coco Legrand en su programa, “yo le saco el sombrero al papá del Chino Ríos, González y Massú, porque es muy difícil sacar un campeón de tenis”.

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