Cobre y petróleo: ¿Alzas sustentables?

Durante las últimas semanas hemos sido testigos de importantes incrementos en el precio del cobre y del petróleo, los cuales, respecto de sus niveles de cierre de 2008, han evidenciado sustanciales incrementos de 70% y 61% respectivamente. Si bien podemos establecer fuerzas específicas que han incidido en dichas dinámicas (y que revisamos más adelante), existen elementos que explican conjuntamente el alza de sus precios, destacando entre éstos, la caída que el dólar ha experimentado en los mercados mundiales.
Desde la perspectiva de Chile, la mayor cotización del metal rojo introduce mayores ahorros en las arcas fiscales (buena noticia), mientras que el mayor valor del petróleo amenaza a las expectativas inflacionarias (mala noticia). En tal escenario, surge inevitablemente la interrogante si acaso dichas alzas tienen un carácter más permanente o transitorio, situación que analizamos a continuación.

Cobre: Sosteniéndose por China

Al momento de establecer tendencias respecto del metal rojo, inevitablemente miramos a China debido a su fuerte presencia en la demanda de cobre (aproximadamente 30% del total mundial) y las favorables cifras que ha presentado en el último tiempo. En el país asiático, las compras de dicho metal son destinadas mayoritariamente hacia la demanda interna, variable última que a la luz de la evolución de cifras como ventas minoristas, producción industrial, inversión en activos fijos, entre otras, es el motor de crecimiento de la actividad. En este contexto, en el cual los esfuerzos de política se han orientado hacia un fortalecimiento del gasto interno en desmedro de las exportaciones, se prevé una demanda por el metal que continuaría dinámica en el mediano plazo.
Desde una perspectiva de oferta, y en función de variables tales como un envejecimiento del parque minero, menores leyes del mineral, y mayores costos de explotación, se visualiza una mayor estrechez en la disponibilidad del commodity, lo que unido al dinamismo esperado de la demanda, generaría un balance consistente con precios sesgados al alza.

Petróleo: Precios vulnerables

La demanda mundial de petróleo se explica en más de un 50% por las compras efectuadas por EE.UU. (25%), la Eurozona (20%) y Japón (6%), quedando países como China e India con un protagonismo menor en lo que a consumo de combustible se refiere (en conjunto explican el 11% del total). Dado lo anterior, y a diferencia del cobre, el driver de la demanda está dado fundamentalmente por lo que ocurra en EE.UU.
La crisis financiera sincronizada que enfrenta el mundo y más intensamente EE.UU., se ha materializado en fuertes caídas de la producción industrial y de la inversión en este último país. No obstante, la conjunción de políticas económicas altamente expansivas, junto con una eventual recuperación cíclica de los inventarios ha llevado al mercado a esperar una reactivación de la economía estadounidense a partir del segundo semestre. La materialización de un escenario como ése es consistente con un resurgimiento de la actividad manufacturera, del gasto del consumidor e inversión en equipamiento, variables todas que implicarían una mayor necesidad del uso del combustible. Es por eso que en la actualidad los precios del petróleo están fuertemente afectados por dicha expectativa que, de cumplirse, elevaría, incluso, las cotizaciones más allá de los niveles actuales. Ante tal cuadro resulta inevitable preguntarse ¿existe una probabilidad significativa que la estimación de recuperación en el 2009 sea errónea? La respuesta es sí, pues dicha potencial mejora en el PIB puede eventualmente ser retrasada por la debilidad del mercado laboral y del gasto del consumidor.
En el otro frente, en el año no se han agregado noticias de la oferta consistentes con una caída estructural en la disponibilidad de petróleo. Quizás, la principal novedad en este ámbito provino de la OPEP, que a principios de año anunció un recorte de 4,2 millones de barriles diarios, cuyo efecto en los precios se encuentra ya fuertemente incorporado.
Con base en lo anterior, la persistencia del rally en el petróleo dependerá de la materialización de la recuperación económica, la cual, y como analizamos antes, está sujeta a un alto grado de incertidumbre, siendo esta última característica la que describe muy bien la situación futura que enfrentaría el precio del petróleo.

Rodrigo Ibáñez,

Economista de Estudios Banchile Inversiones

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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