Con El elixir de amor: La ópera bufa vuelve al Teatro UdeC

La obra se presentará el 29 y 30 de julio, a las 19 horas, y promete ser un éxito gracias a su bien trabajada puesta en escena y su música sencilla y directa. Una invitación a pasar una noche de entretenimiento y ligereza, una velada de “puro disfrute”.

 

Por Cyntia Font de la Vall P.

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A un pequeño pueblito llega Dulcamara, charlatán que vende un mágico “elixir de amor” que vuelve irresistible a quien lo toma. Nemorino, un humilde aldeano enamorado de Adina, cree este engaño y compra una botella pero, como el brebaje no es más que vino, se emborracha y la joven, al verlo en tal estado, se decide por el sargento Belcore. Sin embargo, Nemorino atribuye el fracaso a falta de elixir, por lo que decide comprar otra botella, para lo que se alista como soldado -a las órdenes de Belcore-, buscando reunir el dinero para la nueva compra, consiguiendo con ello sólo una borrachera mayor.

Así, va avanzando la trama de esta historia de amor, llena de escenas cómicas, risas, elementos sentimentales y muchos suspiros.

Ése es el argumento de El elixir de amor, ópera bufa de Gaetano Donizetti, producida por la Corporación Cultural de la Universidad de Concepción, que se presentará los días 29 y 30 de julio, a las 19 horas, en el Teatro UdeC.

El elenco está conformado por los cantantes Andrea Aguilar (Adina), Annya Pinto (Gianetta), Sergio Gallardo (Dulcamara), Ramiro Maturana (Belcore) y Sergio Jarlaz (Nemorino), quienes serán acompañados por el Coro de la Universidad de Concepción, dirigido por Carlos Traverso. Su director escénico será Gonzalo Cuadra, y el diseño de vestuario y escenografía estará en manos de Germán Droghetti.

En la dirección musical de esta ópera estará Donato Cabrera, conocido director norteamericano que ya ha estado en Concepción dirigiendo varias óperas producidas por Corcudec.

La última vez que vino a Chile fue en 2015, cuando dirigió el Séptimo Concierto Sinfónico pero, entre 2008 y 2012, viajó a la ciudad en numerosas oportunidades a dirigir nueve conciertos sinfónicos y diferentes óperas en versión escénica completa.

Cabrera destaca su gran conexión con esta ciudad en la que dice haber creado fuertes vínculos de amistad. “Amo volver a Concepción a hacer música con esta maravillosa Orquesta. Cuento con grandes amigos, a los que me encanta ver una vez más”. Añade que siempre ha tenido la mejor impresión de la Orquesta Sinfónica UdeC y de sus músicos, con quienes le encanta trabajar, “pues son muy simpáticos, pero también muy profesionales. Me gusta su forma de hacer música”.

Si bien es un director joven, es ampliamente reconocido en el mundo musical por su estilo cercano y detallista, y por siempre sacar lo mejor de los músicos bajo su dirección. “Mi principal objetivo como director es dar a cada integrante de la Orquesta la oportunidad de escuchar a los otros con amor y admiración, porque hacer música tiene todo que ver con escuchar”.

Respecto de la ópera que le tocará dirigir señala que “El elixir de amor es una de las óperas cómicas clásicas, que promete hacer pasar a los espectadores una noche de entretenimiento y ligereza. La pieza es una mezcla muy virtuosa, con música sencilla y directa, muy fácil de entender y de disfrutar”. Sin embargo, es justamente ahí donde radica su dificultad, pues muchas veces la concreción de lo directo y simple es lo más difícil de lograr. “La gente debe esperar una noche de diversión y alegría, disfrute puro”, puntualiza.

corcudec-DULCAMARA BELCORE GIANNETTAMisma opinión tiene Gonzalo Cuadra, director escénico a cargo de la adaptación y lo visual de esta ópera. “L’ Elisir d’Amore trata sobre un tema universal: el amor y, por lo mismo, es una invitación a jugar con la fantasía, ampliando o variando la interpretación literal de la historia”, dice.

Así, sobre el escenario, por medio de atractivos cambios de ambientación, a través de proyecciones, cada personaje queda a cargo de su actuación, que en este caso cae en el terreno de la comedia, la más difícil y exacta de las caras del teatro. “En esta puesta en escena, trabajada junto a Germán Droghetti, hemos dado especial atención al rol de Adina, una mujer de mundo, extravagante y fascinante, generalmente opacada por la diáfana luminosidad de Nemorino. Es ella quien mueve los hilos, la dueña del lugar, la querible, la que más evoluciona en toda la obra… no es de extrañar la fascinación que ejerce en todo el pueblo y en Nemorino”.

Y como “dueña del lugar”, toda la trama en esta puesta en escena ocurrirá en “Adina’s”, a veces hotel, a veces restaurante, a veces salón de espectáculos. Allí trabajan todos los lugareños, incluso Nemorino, quien reparte los volantes de las promociones.

Una obra directa, al mismo tiempo melancólica y optimista. “La inmediatez de la música donizettiana sigue brillando a pesar de los años. Nuestro gran desafío es darle vida sin pasarla a llevar, jugar con la comedia sin olvidarnos de las lágrimas, hacer un espectáculo preciso, a escenario casi vacío, permitiendo que la historia y la música lo llene, un gran desafío”.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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