Con EROS en la boca

María Angélica Blanco
Una primicia que casi no me atrevo a revelar, pues al escribir esta columna no lo he conversado con quien últimamente he estado intercambiando besos ardorosos, besos tristes, besos eróticos, besos venenosos, besos pasionales, en un festín que nos tiene arrebatados de emoción a ambos. No se escandalicen ¡déjennos ser y besarnos con deleite!. Mi besador literario es Eduardo Meissner, besador que confieso me tiene totalmente seducida con su pluma. Desde hace un tiempo, besos vuelan y aletean trémulos en nuestras tertulias besadoras. Tal es nuestra vehemencia que anhelamos estas reuniones en que cada uno recita sus besos literarios al otro fervorosamente, empecinados en publicar un manual escrito a dos bocas y cuatro manos. No revelaré el nombre del manuscrito por ahora, pero los invito a palpar la delicia de estos vaivenes que nos recorren. He aquí algunos HAIKUS (forma lírica oriental, breves besos fugitivos que concentran su poder evocador en el vacío que los contiene).
“Enhiesta y procaz, dejas caer tu negligé, te beso entera”; “Tienes los labios temblorosos de besos e incandescencia”; “Besos de febril encantamiento y sutil roce de alas”; “Besos convexos, regordetes y plenos besan con fruición”; “Suspiras lento, húmeda de ansiedades y nuevos besos”; “Desnudos al sol, mareas de frescos besos, que van y vienen”; “Beso tu nuca atacando por detrás, te encoges toda”; “Besos fugaces arrebujándose en axilas tibias”; “Besos transidos de insinuaciones tenues despiertan ansias”.
También hemos explorado en besos venenosos y pérfidos, no por ello menos excitantes. Cleopatra y Julio César: “desafiante, Cleopatra le entrega su boca a Julio César. Sin soltar la noche, fatua, su aceitunada piel lo recorre. Su lengua es un áspid que envenena”.
Salomé y Herodes: “baila Salomé, baila para Herodes. Ya pusiste el precio. Pon a danzar tu cuerpo enloquecido, tu piel expuesta bajo lámparas antiguas. Ya te traen en bandeja la cabeza del Bautista. Grande es tu deseo, besas su boca yerta y te sientes maldita”.
En esta época de estío y noches calurosas que invitan al placer, besen, besen, no hagan como la beata que “al crucifijo besando y con el mazo dando”, sino que entreabran sus labios pues “en boca cerrada no entran besos”.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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