Corporación Educacional Masónica de Concepción 55 años educando con calidad y equidad

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El Colegio Concepción nació como una alternativa de formación laica para hijos de miembros de la Masonería. Con el tiempo su proyecto integrador, igualitario y fraterno se transformó en una opción para cientos de familias que consideran que una educación de calidad es el principal medio para enfrentar exitosamente los desafíos de la sociedad.
A una idea del Dr. Ildefonso Garretón Unda atribuye la génesis del Colegio Concepción el actual Presidente de la Corporación Educacional Masónica de Concepción, Maximiliano Díaz Soto.
El Dr. Garretón era  miembro de la Logia Paz y Concordia N° 13, la misma que había contribuido a la  creación de la Universidad de Concepción.
Preocupado por la situación de la educación regional, junto a los abogados, Humberto Torres y René Vergara, plantearon la idea de fundar un colegio privado laico para los hijos de los miembros de la orden y para quienes quisieran educar a sus niños “alejados de compromisos ideológicos y religiosos”. Su sistema formativo debía fomentar una educación de  calidad, pero también con equidad y procurando la fraternidad como objetivos fundamentales
Luego de varias gestiones y del apoyo de un grupo de integrantes de la Masonería local, que decidió matricular a sus hijos en la nueva institución, el Colegio Concepción inició sus clases el 14 de marzo de 1955 (en una casa arrendada en la calle Freire), con una matrícula de 164 alumnos, desde el kindergarten hasta quinto año de preparatoria.
Pasados algunos años, adquirieron la Quinta Behrens (ubicada en el camino hacia Chiguayante), donde se construyó un establecimiento que hoy es identificado como el Colegio Concepción. En décadas posteriores se crearon los Colegios Concepción San Pedro (particular pagado), Colegio Técnico Profesional Los Acacios (subvencionado gratuito), y Concepción Chiguayante (particular subvencionado con financiamiento compartido). Sin embargo, a pesar de todos estos cambios y pasados 55 años, la Corporación Educacional Masónica, “mantiene inalterables los principios fundacionales que le imprimieron sus fundadores”, enfatiza Maximiliano Díaz.

Calidad Creciente

Calidad, equidad y diversidad es la triada que sustenta el proyecto académico de los Colegios Concepción. “Desde nuestro origen la educación ha sido vista como el medio para enfrentar con éxito los desafíos de la sociedad”, explica Alex Eriz, Presidente de la Comisión Educación de la Corporación Educacional Masónica de Concepción.
Para alcanzarla se necesita de buenas políticas, buenos profesores, buenos medios y de buenos contenidos, pero también de familias comprometidas y de directivos responsables. Por ello, añade Eriz, establecimos cinco factores esenciales para la implementación de un  concepto denominado Calidad Creciente. Según esta idea, el papel del profesor “efectivo”, la implementación de salas de clases que motivan el aprendizaje, las autoevaluaciones permanentes, la relación escuela-familia y el liderazgo de los directivos hacen la diferencia. (Ver recuadro).

Profesor efectivo: Promueve la figura de un docente que gestiona los contenidos del currículum, los domina, tiene buena metodología para enseñarlos y sabe adaptarse a las distintas realidades de los niños y jóvenes con los que trabaja. Sala de clases efectiva, es decir, un espacio agradable, donde los tiempos se utilizan de manera óptima para la enseñanza y se genera un ambiente propicio para el proceso de aprendizaje.
Relación escuela-familia, mediante la cual se establece una alianza con los padres y apoderados para fomentar el continuo del aprendizaje de los estudiantes.
El liderazgo visto como una habilidad que deben desarrollar tanto los rectores como los directivos, entregando apoyo a los profesores y monitoreando los procesos de enseñanza, en una tarea que va más allá de la administración de los establecimientos. Autoevaluaciones permanentes para determinar si los objetivos planteados por el colegio se han cumplido en un periodo específico.

Igualdad de acceso

La valoración social que la Corporación Masónica entrega a la educación explica la política de equidad que desde el inicio ha estado presente en sus planteles de enseñanza. “Nacimos para atender a la diversidad, por lo cual no imponemos criterios selectivos para el ingreso de nuestros estudiantes ni en términos valóricos ni en preparación cognitiva”, explica Roberto Mora, Rector del Colegio Concepción San Pedro.
-¿Cómo se resguarda la calidad, nivelando “hacia arriba” a grupos con distintas capacidades y estilos de aprendizaje?
“Usando estrategias diferenciadas, mediante rigurosos diagnósticos, actividades de tutorías, reforzamientos y una comunicación permanente con los apoderados para asegurarnos que conozcan la situación académica de su hijos y se comprometan en sus avances”, responde el Rector Mora.
“Si corresponde se informa al apoderado sobre las dificultades que para cierta asignatura puede tener su hijo y se le indica la cantidad de tiempo que estará en reforzamiento para nivelarlo con el resto. En el otro extremo, también tenemos grupos de priorización, con actividades especiales en asignaturas como inglés y matemáticas, para los alumnos más aventajados”, enfatiza el Rector del Colegio Concepción Víctor Viveros, quien añade que esta política de no discriminación requiere de un enorme esfuerzo de los profesores, quienes deben preparar contenidos para el régimen habitual, para reforzamiento, para potenciación e incorporar a todos estos niveles, las herramientas tecnológicas que los Colegios Concepción han anexado a sus procesos formativos.

Líderes en el uso de las TIC

Salas con pizarras digitales; clases interactivas a través del Sistema de Respuestas Personales, PRS, que entregan a los profesores una retroalimentación inmediata sobre el aprendizaje de los estudiantes; Laboratorios de Sensores Digitales para las asignaturas científicas, son algunas de las tecnologías de la Información y Comunicación incorporadas al proceso educativo diario de los Colegios Concepción.
Un logro que, como asegura Maximiliano Díaz, es fruto del compromiso que la Corporación Educacional Masónica de Concepción ha asumido en su desafío por marcar la diferencia en el competitivo mundo de la enseñanza.
El Rector Roberto Mora sostiene que el aporte que las herramientas tecnológicas hacen al proceso educativo de sus estudiantes está avalado por organismo externos, como la Red Enlace de la UdeC, que ha comprobado empíricamente que su uso mejora los aprendizajes y los resultados académicos. “Sobre todo en los alumnos que presentan mayores problemas de aprendizaje”, advierte Roberto Mora.
“Aplicar una prueba parcial digitalmente puede ahorrar al profesor hasta 30 minutos. Es decir, media hora que puede ser usada en proseguir con los contenidos”, explica el Rector Víctor Viveros.
Lo mismo ocurre en los Laboratorios de Sensores Digitales. “Antiguamente la clase del laboratorio de ciencias era un bloque de dos horas. Se hacía el experimento, en la clase siguiente se elaboraba el informe y en la tercera, se entregaba. Se iba el mes en una sola experiencia. Ahora con los sensores son 5 minutos para el experimento, y en el tiempo restante los niños tienen que elaborar sus informes y hacer análisis comparativos”, sostiene Roberto Mora. Aunque añade que  la tecnología por sí sola no es sinónimo de buenos resultados. “Un factor importante es el docente, que ya no es sólo un instructor, sino que se transforma, es un facilitador de la educación, pues debe tener habilidades para usar los tiempos adecuados, para escoger material de apoyo innovador y trabajar con estilos diferenciados”.
De esta manera, argumenta el Rector Viveros, nos aseguramos que las TIC no son incorporadas al aprendizaje sólo como una herramienta de entretención, sino que las usamos como un elemento que contribuye a entregar una formación de calidad a los estudiantes.

Comunidad fraterna

La fraternidad es uno de los valores fundamentales de la Masonería. Por ello la necesidad de mantener una comunidad educativa unida en torno a este valor es de tanta importancia para la Corporación.
Reconocemos que la enseñanza no sólo supone una instancia de crecimiento cognitivo o de formación intelectual, expresa Alex Eriz, “Luego, si queremos un alumno integral, debemos desarrollar en ellos la afectividad y para tal efecto llevamos a cabo una serie de actividades de confraternización dentro de cada estamento de la comunidad escolar, incluidos los profesores y las familias de nuestros alumnos”, asegura.
Agrega  que el desarrollo de la empatía, del “querer hacer o aprender”, en lugar de “tener que estudiar o trabajar” diferencia en muchos casos el éxito del fracaso y, por sobre todo, fomenta la tolerancia y la solidaridad, que además son “dos pilares de nuestra augusta orden”, enfatiza.
Roberto Mora explica que en estos tiempos, con un marcado individualismo y en el que los padres por motivos laborales pasan muchas horas fuera del hogar, mantener una comunidad educativa fraterna es primordial. “Se estimula que los profesores mantengan  un trato afectivo hacia los niños, lo que implica una permanente comunicación y una preocupación hacia la situación personal de los estudiantes”.
Víctor Viveros, por su parte añade que una forma de  asegurar el cumplimiento de este objetivo es abriendo la infraestructura de los colegios a la comunidad, en lugar de usarla sólo como un servicio educacional.
“Sobre todo a través de las actividades deportivas, culturales y artísticas, logramos la unión de todos estos actores, quienes naturalmente se conocen, interactúan y se integran fraternalmente”. En estas disciplinas, que son parte de las actividades coprogramáticas y extraprogramáticas, los Colegios Concepción han destacado ante sus pares de la Región, lo que comprueba que la unión en torno a un objetivo siempre entrega resultados positivos.

Los Acacios: un colegio para todos

“Somos una Corporación que garantiza la igualdad de acceso, la calidad y el desarrollo de competencias para desempeños futuros”, enfatiza Maximiliano Díaz. Por ello ofrecen distintos tipos de servicios educacionales: particular pagado y subvencionado con financiamiento compartido y gratuito.
Este último, es el caso del Colegio Técnico Profesional Los Acacios, un establecimiento ubicado en el sector de Barrio Norte, que ofrece a sus más de 1.200 estudiantes la oportunidad de egresar de la enseñanza secundaria con un título técnico que los habilita para insertarse en el mundo laboral, y para quienes tengan buen rendimiento y deseen continuar sus estudios superiores, existe la posibilidad de articular sus carreras en prestigiosas instituciones en convenio, como el DuocUC e INACAP.

Proyectos que han sido noticia

Estación sismográfica
En el Colegio Concepción de San Pedro de la Paz está ubicada la única estación sismográfica que pudo registrar el terremoto del 27 de febrero pasado en toda su magnitud. La información recabada  por este equipo es la que ha permitido a científicos nacionales y extranjeros analizar en profundidad el movimiento telúrico.
La estación es parte de un proyecto que el Colegio Concepción de San Pedro suscribió con el Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile. Está conectada a un computador encargado de enviar los datos a la U. de Chile.
Su primer objetivo fue involucrar a los alumnos en el estudio de la sismología a través de la matemática, de la historia y de la geografía. Hoy la idea es que los estudiantes puedan analizar este fenómeno no sólo a través de mediciones o datos, sino también conociendo sistemas de evacuación, control de emergencias, prevención, entre otros aspectos.
Trabajando con la NASA
Alumnos desde cuarto básico hasta cuarto medio participan en un proyecto conjunto con la National Aeronautics and Space Administration, tomando datos del espacio -como por ejemplo la velocidad de un satélite- a través de una antena gigante ubicada en el desierto, que luego son analizados por científicos de la NASA. Esto es lo que permite el programa de divulgación científica firmado por la Corporación Educacional Masónica penquista y el Centro Lewis para la Investigación Educacional, en alianza con el radiotelescopio Goldstone Apple Valley de la NASA.
Cuatro profesores de los Colegios Concepción realizaron una pasantía en California para aprender a manejar un radiotelescopio y luego replicar este conocimiento entre sus alumnos. Como apoyo, los establecimientos administrados por la Corporación, tienen tecnología de última generación, como las pizarras digitales, que facilitan el trabajo de los estudiantes.
El proyecto destaca también por tener un carácter multidisciplinario. Aparte de manejar  un radiotelescopio, supervisado por científicos extranjeros,  los estudiantes ponen en práctica el inglés, las matemáticas y las ciencias que son necesarias para entender la radioastronomía.
Aprender sirviendo
La modificación del currículum que enfocaba la educación tecnológica (ex técnico manual) hacia el servicio de la comunidad y de la educación, fue el origen de este proyecto pionero en su tipo en Chile que, como su nombre lo dice, permite que los alumnos aprendan sirviendo.
El primer año trabajaron con los adultos de la Teletón, para quienes construyeron herramientas de ejercitación y tablas para almorzar. “Los alumnos  reconocieron las necesidades y en el taller propusieron un proyecto que satisfaciera las carencias observadas. Los jóvenes se involucraron ciento por ciento en su trabajo, porque le asignaron un sentido a lo que estaban haciendo, pues no se trata sólo de construir un objeto por una nota, que luego se pierde o se guarda en un mueble, sino que de contribuir, con sus creaciones, sirviendo a la comunidad”, explica el Rector Víctor Viveros. Una inquietud que estuvo presente desde los inicios de este colegio, a través de la incorporación de un “Plan Variable”,  con actividades de tipo formativo que mantenía a los niños ligados a los problemas de la comunidad.
El año pasado, a través del Aprender Sirviendo, alumnos desde quinto básico hasta cuarto medio trabajaron con un Techo para Chile, en la fabricación de enseres modulares para las mediaguas y, antes, hicieron lo mismo con Coalivi y la Fundación Teletón, confeccionando implementos y material educativo y didáctico para la rehabilitación de los niños de ambas instituciones.
El proyecto Aprender Sirviendo ha obtenido durante tres años seguidos el Premio Escuela Solidaria entregado por el Ministerio de Educación y la Comisión Bicentenario.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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