Dos visiones en torno a la eliminación del arrastre para la merluza

Fue a fines de agosto cuando se conoció la iniciativa de un parlamentario para prohibir por ley el arrastre para la captura de la merluza común. Un proyecto que restringe este arte de pesca usado por el sector industrial, y que ya se había eliminado para la jibia y había entrado en vigencia el 17 de ese mes. El gerente general de PacificBlu, Marcel Moenne, y el diputado Alexis Sepúlveda, autor de la iniciativa, plantean sus puntos de vista en el contrapunto de este mes.

 

MARCEL MOENNE, GERENTE GENERAL DE PACIFICBLU:

“Suprimir el arrastre no tiene sustento técnico, sino que solo político”

Marcel Moenne Muñoz es uno de los ejecutivos de la industria pesquera que ha liderado las conversaciones para mostrar los efectos que para su sector significaría la eventual aprobación del proyecto que elimina el arrastre, ahora, para la pesca de la merluza común. Sostiene que la iniciativa, que dejaría fuera a la industria de la captura de esta pesquería, no tiene sustento técnico ni científico, y que obedece más bien a eslóganes políticos. Luego de que se aprobara la ley que prohibió dicha arte de pesca de la captura de la jibia, PacificBlu cerró su línea de proceso de este molusco, desvinculó a 371 trabajadores y dio de baja una de sus embarcaciones. Hoy, sostiene, PacificBlu, que captura, procesa, exporta y comercializa merluza común en Chile, ve en peligro su funcionamiento ante la posible aprobación de esta ley, y aboga porque se comience a discutir sobre el impacto que para el futuro de este sector productivo tendría la normativa.

1.- ¿Quién o quiénes son los responsables de la sobreexplotación de la merluza común en Chile?

“La merluza común está sobreexplotada porque existe un volumen de pesca ilegal, no reportada o no declarada, de una parte del sector artesanal que termina duplicando o triplicando la cuota biológicamente sustentable determinada por los Comités Científicos.

Este fenómeno está reconocido por los distintos estamentos estatales: Sernapesca, Subpesca e IFOP, asimismo, está sincerado por los propios actores que integran el Comité de Manejo de esta pesquería.

El sector industrial está muy regulado, no realiza pesca ilegal y, además, a través de la implementación del programa de Reducción del Descarte ha implementado innovaciones tecnológicas y las mejores prácticas de pesca a su sistema de pesca de arrastre, llegando a niveles de sustentabilidad que son ejemplo en el mundo”.

2.- ¿La captura con espinel o con red de enmalle evitaría la sobreexplotación de esta pesquería?

“No. Simplemente, porque la calidad de sobreexplotación no la da la forma en que se captura la merluza común o cualquier otro recurso pesquero, sino que el no respeto a las cuotas definidas por el Comité Científico Técnico y que aseguran la sostenibilidad del recurso. Es evidente que si se pesca mucho más allá de las cuotas establecidas desde el punto de vista técnico, se pone en riesgo a la especie.

La pesca de merluza común con arrastre, luego de implementadas todas las mejoras y buenas prácticas de pesca, que surgieron del programa de investigación del descarte, es muy selectiva, llegando a representar la merluza el 98,22 % de las capturas, lo que es un ejemplo a nivel mundial, y termina siendo más selectiva que el sistema de pesca con enmalle utilizado por el sector artesanal”.

3.- ¿Cuáles serían los beneficios de suprimir el arrastre para la extracción de la merluza?

“Ninguno. Y nuestro principal temor es que se está legislando en base a un eslogan y no a la evidencia técnica y científica, tal y como ocurrió con la jibia. Con culpar al arrastre de los males que aquejan a la merluza común se está escondiendo la basura bajo la alfombra y no se resuelve ningún problema de fondo, siendo el principal su indiscriminada pesca ilegal.

Las mejoras y los resultados de sustentabilidad alcanzados por la pesquería industrial de merluza común han sido mostrados por los técnicos de la Subpesca en distintos foros mundiales, en que han sido reconocidos como un ejemplo de una pesquería bien manejada. Suprimir el arrastre no tiene sustento técnico, sino que solo político y, lo que es peor, esconde los verdaderos problemas de esta pesquería”.

4.- ¿Cuáles han sido los beneficios y las consecuencias en países donde se ha suprimido la pesca de arrastre?

“La pesca de arrastre es el principal sistema de pesca en el mundo. El único país que la ha prohibido es Venezuela. Lo que sí se ha hecho en muchos lugares es regularlo, tal y como lo propone la ONU, es decir, prohibirlo en zonas denominadas ecosistemas marinos vulnerables o montes submarinos. En esto Chile está a la vanguardia, y la pesca de arrastre de merluza común se realiza en fondos marinos de arena y fango, y es totalmente amigable con el medio ambiente marino”.

5.- ¿Limitar el arte de pesca de la merluza afectará el consumo humano?

“Sería un atentado a la seguridad alimentaria nacional. Toda la captura de merluza común tiene como destino el consumo humano, eso es por ley desde 1985. Hoy, el 60 por ciento de la captura de merluza industrial de merluza común se comercializa en Chile, contribuyendo con 0,5 kilos por habitante al consumo de productos del mar en nuestro país. Las plantas de consumo humano y valor agregado solo pueden funcionar con abastecimiento estable proveniente de los barcos industriales. Limitarlo terminaría perjudicando el acceso de este emblemático recurso en la dieta de los chilenos y, lo que es peor, limitaría el acceso a los niños beneficiarios de la Junaeb que consumen merluza gracias a innovaciones realizadas por PacificBlu y su captura de merluza vía el mecanismo de arrastre”.

6.- ¿Cuál será el impacto laboral y social para el sector industrial y artesanal que tendría la prohibición de la pesca de arrastre para la merluza?  

“Las plantas de consumo humano y valor agregado no podrían funcionar con abastecimiento artesanal, por la falta de continuidad de este, y tendrían que cerrar. El empleo directo de las plantas en tierra es de mil personas. Además está el encadenamiento productivo que genera en las empresas proveedoras de servicios y, finalmente, en dinamizar la economía de las comunas de Talcahuano, Hualpén y Concepción, generando empleos indirectos del orden de 2.700 adicionales.

Para ciudades como Talcahuano, el cierre de esta industria sería un terremoto tan devastador como lo ocurrido en 2010”.

DIPUTADO ALEXIS SEPÚLVEDA:

“La sustentabilidad es lo que nos orienta para propiciar la eliminación de la pesca de arrastre”

El diputado radical, Alexis Sepúlveda Soto, representa al Distrito Nº 17, de la Región del Maule. Entre otras, integra la comisión de Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos de la Cámara Baja, y es el autor del proyecto que busca eliminar el arrastre en la captura de la merluza común en Chile. La iniciativa, que modifica la Ley General de Pesca y Acuicultura, añade al artículo 5° de la ley 18.892, un nuevo inciso que sostiene que “la Merluccius Gayi o merluza común solo podrá ser extraída utilizando espinel y/o red de enmalle, quedando prohibido cualquier otro tipo de arte y/o aparejo de pesca”. Quienes no cumpliesen con esta norma, serían sancionados con multas de 500 UTM y el comiso de las especies o recursos capturados. “Mi motivación para presentar este proyecto es que creo fuertemente que los recursos marinos no son inagotables, que se requiere darles sustentabilidad, y en eso tenemos que avanzar no solamente con la pesca industrial, eliminando la pesca de arrastre, sino también, con los pescadores artesanales para que cumplan con sus cuotas y también protejan los recursos marinos”, sostiene.

1.- ¿Quién o quiénes son los responsables de la sobreexplotación de la merluza común en Chile?

“Desde nuestro punto de vista, los responsables son quienes han utilizado el arrastre como forma de captura y, en este caso, es la industria principalmente. La merluza común ha disminuido en cantidad y tamaño en un proceso sostenido desde que la industria se concentró fuertemente en su captura. El arrastre no discrimina entre tamaño y adultez, por lo que afecta al ciclo reproductivo. Y cuando empezamos a pescar los individuos que no alcanzan la madurez necesaria para reproducirse, estamos afectando que la masa de este recurso marino se mantenga en el tiempo. Por eso decimos que quienes han usado este arte de pesca han sido quienes principalmente han dañado a la merluza común”.

2.- ¿La captura con espinel o con red de enmalle evitaría la sobreexplotación de esta pesquería?

“Sin duda el espinel es mucho más eficiente que el arrastre y que la red de enmalle. En el caso de esta última, estamos planteando la posibilidad, y eso depende del trabajo que realicemos con el Ejecutivo, de que a través de una resolución se pueda determinar el tamaño del diámetro de la red para propender a la captura de individuos de mayor tamaño. Pero tiendo a pensar que la sobreexplotación primero fue producto de una extracción sin ningún tipo de restricción. Hoy eso está cautelado mediante cuotas, tanto para la industria como la pesca artesanal, que fueron asignadas a través de la ley Longueira, hecha con la articulación financiera de la industria para generar una norma que se acomodara a sus intereses. Desde nuestro punto de vista, carece de toda legitimidad porque, entre otras cosas, dejó a la pesca artesanal con una cuota mucho más reducida, lo que en ocasiones empuja a los artesanales a pescar más allá de lo permitido”.

3.- ¿Cuáles serían los beneficios de suprimir el arrastre para la extracción de la merluza?

“Para la merluza permitirle principalmente que se recupere en términos de tamaño y cantidad pero, además, cuando estamos eliminando la pesca de arrastre en la merluza común, estamos beneficiando a otra fauna acompañante, que es capturada a través de este arte de pesca”.

4.- ¿Cuáles han sido los beneficios y las consecuencias en países donde se ha suprimido la pesca de arrastre?

“Los países poco a poco han ido sociabilizando un tema fundamental, que es la protección de nuestro medio ambiente. La flota industrial de Perú, por ejemplo, pesca la jibia con potera. No lo hace con arrastre, como se hacía en Chile, porque están conscientes del daño que esto puede causar. Nosotros hemos entendido que la extracción ilimitada y la poca protección de las especies para sus procesos reproductivos, terminan acabando con estos recursos. En Chile consumíamos mucha corvina, congrio y lenguado. Hoy algunos de ellos prácticamente ya no están en nuestras mesas. La merluza común no era muy cotizada. A propósito de que hemos ido agotando otros recursos, fuimos virando hacia su consumo. Por lo tanto, es la sustentabilidad la que nos orienta para propiciar la eliminación de la pesca de arrastre”.

5.- ¿Limitar el arte de pesca de la merluza afectará el consumo humano?

“No debería afectarlo. Estamos convencidos de que la merluza que se comercializa principalmente en las ferias de nuestro país, a precios bastante accesibles, es aquella que proviene desde la pesca artesanal; por lo tanto, el suministro está garantizado. Lo que tiene que hacer la industria es adecuarse a estas exigencias”.

6.- ¿Cuál será el impacto laboral y social para el sector industrial y artesanal que tendría la prohibición de la pesca de arrastre para la merluza?

“La industria siempre ha colocado como su caballito de batalla el impacto que las restricciones generan a las fuentes de trabajo. Se dijo que se tuvo que despedir trabajadores por haber eliminado el arrastre en la captura de la jibia. Pero la cuota que tenía el sector industrial la había capturado completa en junio último, y los contratos de la gente de sus plantas eran a plazo fijo, que están muy relacionados con periodos de tiempo. Entonces, las desvinculaciones iban a venir sí o sí. Ahora, los impactos de la eliminación del arrastre dependerán de la voluntad que tenga la industria de readecuarse a las nuevas condiciones que buscan cautelar el recurso marino.

Uno puede entender que esto puede tener costos financieros, pero ellos están en condiciones de hacerlo. Por lo pronto, las plantas podrán comprar el recurso a los pescadores artesanales para seguir funcionando, que lo hacen prácticamente durante todo el año. Y en el caso de los barcos industriales, podrán adecuarse a las artes de pesca que hemos dejado como posible, con espinel o red de enmalle. Si el chantaje es si no pescamos en las condiciones que nosotros queremos, vamos a cerrar las plantas y a echar a la gente, la verdad es que será muy difícil un punto de encuentro”.

   

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