Eduardo Fuentes: “Es ridículo decir que en ciertos sectores no se habla de farándula”

Está de vuelta en Canal 13, tras un reconocido éxito como conductor de Mentiras Verdaderas en La Red. Llega a conducir Alfombra Roja Prime, un programa de “farándula amable” -pero farándula al fin- tras haberse consolidado como un versátil entrevistador y “el mejor animador de late chileno”. La pregunta en las redes fue una sola  ¿Por qué se fue? Eduardo Fuentes responde ésta y otras preguntas, desmitifica al género sobre chismes de espectáculo, y nos revela algunas de sus más profundas convicciones.
“Este Canal 13 al que vuelvo es muy distinto al Canal 13 del que me fui. Es potente el cambio”, nos cuenta de entrada Eduardo Fuentes, mientras se acomoda para la entrevista. Y, efectivamente, harta agua ha pasado bajo el puente, porque de ser fundamentalmente universitario y católico, el otrora canal del angelito es hoy un 67% propiedad del multimillonario Andrónico Luksic. Y de los bajos ratings que lo sumían en una crisis para el año 2010, ha vuelto a encontrarse con cifras azules gracias al éxito de sintonía alcanzado por series como Soltera otra vez, Las Vegas y los reality shows.
“Pasan muchas cosas hoy acá en el canal, hay mucho movimiento, muchas producciones, hay harta gente trabajando, y eso siempre es muy estimulante. Entonces el desafío también es mayor, porque llegas a un lugar donde tienes que jugártela”, asegura el periodista que desde el lunes 5 de abril es conductor de Alfombra Roja Prime, el último estreno dedicado a contenidos de farándula de la estación.
Para Eduardo Óscar Fuentes Silva (38), la decisión de volver a Canal 13 no fue fácil, pues involucró factores no sólo profesionales, sino incluso emocionales: dejar la conducción de Mentiras Verdaderas, programa de entrevistas y de humor que durante los últimos dos años se había transformado en un ícono del canal La Red.
Comúnmente llamado AR Prime, este nuevo estelar es la versión nocturna de Alfombra Roja, y surgió justamente tras los buenos resultados de sintonía obtenidos por el espacio vespertino. Producido por Bibiano Castelló (director de AR), se transmite todos los viernes a partir de las 22.30, una franja que desde hace años está “tomada” por programas “emblemáticos” como Primer Plano y Morandé con Compañía.
Para Eduardo Óscar Fuentes Silva (38), la decisión de volver a Canal 13 no fue fácil, pues involucró factores no sólo profesionales, sino incluso emocionales: dejar la conducción de Mentiras Verdaderas, programa de entrevistas y de humor que durante los últimos dos años se había transformado en un ícono del canal La Red. Aunque el espacio no encabezó grandes cifras de rating, las buenas críticas y el tono liberal y diverso de su pauta lo hicieron merecedor, a  fines de 2012, del Premio al Mejor Late Show de la Televisión Chilena de la Revista TV Grama.
Mención aparte merecen los ya clásicos Viernes de humor junto a Iván  Arenas y Cía, cuyo eslogan, “sin censura”, fue coreado enérgicamente por el respetable durante la última versión del Festival de Viña de Mar.Por todo lo anterior, la decisión de Fuentes no fue popular, y las redes sociales se lo hicieron saber: a través de Twitter y diferentes portales noticiosos le recordaron una y otra vez cuando fue despedido, justamente, de Canal 13 a fines de 2010 -no obstante las buenas evaluaciones que recibía- y de cómo el canal privado le tendió una mano para, primero, hacer un reemplazo en Pollo en Conserva y, luego, realizar la conducción de Así Somos.
Hoy, ya más alejado de esta polémica, el profesional oriundo de San Miguel sólo tiene oídos para su nuevo estelar y su posible participación en dos proyectos más; si bien asegura que por ahora no puede entregar más detalles, no descarta volver a trabajar con su amiga Diana Bolocco. También reconoce que le atrae el género docurreality “vinculado a temas sociales”, como el mostrado en programas tipo Cara y Sello.
“A mí me gustan mucho las temáticas del Chile de hoy. En la radio (ADN) tengo la posibilidad de hablar de temas más políticos, más sociales; en televisión hablé de eso durante mucho tiempo y espero volver a hacerlo acá en Canal 13, porque me gusta estar conectado con esa realidad-verdadera”, cuenta.
-¿Cómo te sentiste antes de salir a grabar la primera emisión de AR Prime? ¿Muchos nervios?
-Muchos, porque el primer programa siempre es muy complicado. Dicen que el segundo es más difícil que el primero, porque uno va más relajado y te puedes equivocar, pero el primero era el nervio de salir al aire, de hacer el programa, de ver en vivo y de verdad qué cosas funcionan y qué no, porque hasta ahora habíamos hecho pilotos, y los pilotos son ensayos de laboratorio. En cambio, ahí, enfrentados a la realidad, con la urgencia de los tiempos, de la competencia, de lo que la gente quiere o no quiere, de lo que opinan… es una adrenalina muy potente. Pero muy confiado en lo profesional de nuestro planteamiento y, básicamente, en que queremos mostrar algo que es un espectáculo, es un show. Queremos convertirnos en un panorama para los viernes, por eso incorporamos humor, música, por eso esa puesta en escena así como grande, con luces. Es un espectáculo.
Se ha dicho que Alfombra Roja Prime “es más que un programa de farándula” ¿Cómo definirías su propuesta?
No es nuestra intención hacer un programa estelar que sólo se enfoque en la farándula. Por eso decidimos como elemento más evidente en una primera etapa poner humor y música. Tenemos a la Panchita Rickenberg (Renata Bravo), y tenemos a Edo Caroe con tipos de humor absolutamente distintos, porque la Panchita agarra la farándula y se ríe de ella, es como una versión femenina de Yerko Puchento; y Edo Caroe, que con humor negro se burla de la actualidad. Y tenemos música, queremos seguir prosperando en ello, de tener invitados tocando en vivo. La idea es ofrecer también parte de este espectáculo que se ha perdido en la televisión, el show. Nosotros en Mentiras Verdaderas lo hicimos durante mucho tiempo; después se fue perdiendo, porque las urgencias de ese programa eran distintas. Pero yo creo que acá, teniendo la plataforma estelar que tiene el programa, la puesta en escena, la estética y la masividad de un canal como el 13 se podrá hacer, esas son las oportunidades que vi cuando acepté venir.
Es decir, mezcla lo que es un programa de farándula con los elementos que tiene un late, salvo que aquí no estás solo, sino con un panel…
Por supuesto. E idealmente nuestra intención es que el nivel de debate, de conversación que tenemos con el panel se pueda ganar el respeto de la audiencia para, en algún momento, abordar temas que vayan más allá de la farándula. A nosotros nos encantaría tener algún día a invitados que escapen quizás del mundo de la farándula, o que lo rocen, gente del mundo de la política, del mundo social.

¿Convertir un poco el programa en Mentiras Verdaderas?
-No, es difícil, porque Mentiras Verdaderas obedece a un tipo de programa diario en un canal con otros anhelos, editoriales, de rating y todo lo demás. No te digo que vayamos a hacer puras entrevistas políticas, pero quizás de vez en cuando tener algún precandidato, por qué no. Yo creo que para ellos es una buena plataforma.
¿Se sienten más presionados luego de que en su debut se impusiera Primer Plano en el prime, y ustedes salieran segundos con 13,8 puntos?
-Eso es un súper buen rating para nosotros. Quedar en un segundo lugar, considerando la tremenda competencia que es Morandé con Compañía también. Ahora, a nosotros no nos interesaba tanto el rating del primer episodio como mostrar la propuesta, y que la gente pudiera ver y comparar que era distinta a la de Primer Plano, eso para nosotros era clave. Yo creo que eso se notó, se hizo evidente y los estudios así lo han demostrado.
“Los canales de televisión no son jueces de nada”
-Has dicho que se puede “abordar seriamente un caso de farándula, de temas valóricos de la sociedad y políticos” en un mismo programa ¿Cómo se logra esta combinación? ¿Cómo se pasa de Luli, por ejemplo, a temas país?
Pretender que no se puede hacer eso es desconocer cómo funciona la gente. Por mi trabajo de animador de eventos, de empresas, tengo muchas reuniones con gerentes, con los capos máximos de determinadas empresas y también con los trabajadores, y todos te preguntan lo mismo: “Oye, esta niñita, Vale cuanto, ¿Vale Roht?… entiendo que el hermano se quiere cambiar de apellido”. Saben toda la historia, el acercamiento es distinto. Otro te dice “ah, la Vale Roth es terrible de lanzada”, te tiran la talla, pero todos abordan los mismos temas. Decir que la farándula es un tema que no se habla en ciertos sectores es ridículo. La farándula también es un divertimento de la gente, entonces, son temas transversales. Ahora, no son temas relevantes muchas veces; no es relevante si “Hernancito” besó o no a Matilde Bonasera, es un tema que le interesa a él y a su polola que le va a pegar la patá en el poto; el resto es solamente a nivel de lo divertido que puede llegar a ser la situación, nada más que eso. Hay otros tipos de farándula, como por ejemplo, la filtración de un video de la intimidad, que da para hablar más profundo sobre las responsabilidades que tenemos sobre las libertades editoriales en los medios digitales, etc, etc. Entonces, tú puedes ver la oportunidad en un tema de farándula para hablar de otras circunstancias.
Es fácil decir: “Los canales dan pura mierda”. Puede ser, no lo descarto. Pero yo le digo: “Si a usted no le gusta la mierda, no vea mierda”. A mí me han reclamado “ah, te fuiste a meter a la farándula, no te pienso ver”… pero no lo veas, si de verdad a ti te gusta la ópera, ve ópera, quién te obliga a estar viendo farándula. Si aquí hay libertad.
¿Qué dices respecto de las críticas contra la farándula que apuntan al hecho de mostrar por televisión a una familia -¿Qué dices respecto de las críticas contra la farándula que apuntan al hecho de mostrar por televisión a una familia como los Calderón-Argandoña, que ventila su vida privada a cambio de dinero? Ese lado moralista de las acusaciones contra este tipo de programas…
Yo no me hago cargo de ninguna acusación moralista, porque me carga ser juez moral. Y si una niña se acuesta con 20 personas mayores de edad, con todo cariño y respeto, es gueá de ella. Yo no soy quien, no tengo autoridad moral para decirle lo que tenga o no tenga que hacer en sus sábanas porque a mí no me gusta que se metan en las mías. Entonces, yo siempre dejo el escrutinio moral y ético de esa naturaleza, porque yo no soy mejor que nadie.
-Me refería más que nada a esas críticas que apuntan al supuesto rol de un canal de televisión versus mostrar a una familia completa que vende su vida privada.
Entiendo, pero ojo: los canales de televisión no son jueces de nada. Y esa es un cuestión que tenemos que entender, de pronto en algunos programas se ha confundido eso  (…) Lo que nosotros tenemos que hacer es mostrar las circunstancias, esto está pasando, por qué usted opina esto, por qué avala que su hijo esto otro. Y la señora y el señor en su casa sacarán sus conclusiones. Pretender nosotros decirle a la gente lo que es bueno y lo que es malo me parece muy inadecuado, muy peligroso y, además, barsa, porque significa que nosotros sabemos lo que a ti te conviene. Y eso es mentira.
-¿Pero el rating no genera un desbalance en cuanto al tipo de programas que existen? Una cosa es que exista la farándula, otra es que en el prime abunden contenidos sólo de ese tipo. 
-Mira, yo tengo un blog en Tumblr que también es fuentesilva (como la cuenta de Twitter), donde escribí justamente de esto. Porque a mí también me llegaban muchos comentarios de la gente sobre que hay demasiada programación de farándula, que esto, que lo otro. La columna se llama Farándula y algo más. La gente dice: “Es que la tele no me da lo que quiero, contenidos y cultura”. Yo les digo, la oferta en televisión, que es gratis, es variada en todos los canales, es cosa de buscar. Hay programación de calidad en todos los canales, el Mega da muy buenos documentales en la noche, los fines de semana los canales también dan unos súper buenos. Recomiendo Recorriendo Chile, que da nuestro canal; una serie fabulosa, Cómo se casan los chilenos, que da TVN, es muy buena; Chile conectado, y así hay muchas más.
-Pero no son programados en el prime, el horario más cotizado.
-Bueno, eso preguntémoselos a las audiencias. Porque también hay un doble discurso grande. Nosotros en Mentiras Verdaderas entrevistamos al hijo de Augusto Pinochet, una entrevista potente, habló de todo: de los lingotes de oro, de los derechos humanos, de los detenidos desaparecidos, del -Bueno, eso preguntémoselos a las audiencias. Porque también hay un doble discurso grande. Nosotros en Mentiras Verdaderas entrevistamos al hijo de Augusto Pinochet, una entrevista potente, habló de todo: de los lingotes de oro, de los derechos humanos, de los detenidos desaparecidos, del enriquecimiento ilícito, del caso Riggs, del Clinic, etc, etc, y tuvimos cinco puntos. Después de él, venía Arenita: diez puntos. Entonces, yo no puedo salir a vender chocolates si la gente quiere comer galletas.
Existe una metáfora para estos debates: Si una persona ha vivido toda su vida con una ventana pequeña, de ese tamaño serán su perspectiva y expectativas; si se le ofrece una más grande u otras ventanas, se ampliará su visión.
-Yo estoy totalmente de acuerdo contigo. Pero no podemos culpar a la televisión de eso, esto es un problema de educación, de cultura de país. Aquí hay temas más profundos. Si la gente supiera, por ejemplo, lo que representó en la historia de la música la Oda a la Alegría (An die Freude, poema de Friedrich von Schiller publicado por primera vez en 1876, y que más tarde inspiraría a Beethoven la composición de la 9° Sinfonía)… si a la gente, por algún motivo le hubieran explicado alguna vez que en realidad se llamó primero Oda a la libertad, y que por un tema de autocensura, y como las palabras se parecían en alemán, cambiaron libertad por alegría y estuvo proscrita, y toda la historia… estoy seguro que si pusiéramos un concierto con toda la 9° Sinfonía de Beethoven, interpretada por la orquesta alemana, tendría un éxito de rating. Pero eso no existe. Y eso es una pega mucho más larga. Los canales de televisión son un negocio, son una industria (…) aquí hay gente que trabaja, que se esfuerza, que se saca la cresta, y son pegas que hay que mantener. El día que aparezca un canal que sea una ONG, o que sea financiado por todos los chilenos, como la BBC de Londres que siempre lo sacan de ejemplo… la BBC se financia con los impuestos de la gente.
-Acá ese rol, se supone, se atribuye al canal público, ¿no?
-Pero acá, el mundo político dijo que no, que el canal público se tenía que autofinanciar y, por lo tanto, tiene que entrar a competir. Entonces, tampoco le podemos pedir a TVN que dé la Marsellesa en la mañana porque ellos tiene que competir.
-Pero antes al menos generaba contenidos como El show de los libros o El Mirador.
-¿Existen o no existen esos programas hoy?  Los 80 ¿no es un programa de calidad? ¿No va en horario prime? ¿Y gracias a qué se hace Los 80? Gracias a que el Estado pone financiamiento. Entonces, hay una serie de circunstancias. Es fácil decir: “Los canales dan pura mierda”.
Puede ser, no lo descarto. Pero yo le digo: “Si a usted no le gusta la mierda, no vea mierda”. A mí me han reclamado “ah, te fuiste a meter a la farándula, no te pienso ver”… pero no lo veas, si de verdad a ti te gusta la ópera, ve ópera, quién te obliga a estar viendo farándula. Si aquí hay libertad.
-Pero puede ser gente que te seguía antes en Mentiras Verdaderas y ahora no aprueba este cambio…
-Y les agradezco, pero les recuerdo que Mentiras Verdaderas tenía mucha farándula, porque la farándula es una oportunidad, y yo siempre lo he visto así. No quiero decir “nunca”, pero creo que nosotros en Mentiras Verdaderas no traeríamos a la Matilde Bonasera a llorar con ese escote, porque no es ese el tema de la farándula que nos interesa. A nosotros nos interesa el otro ángulo.
-¿Y tampoco lo harías ahora en Alfombra…?
-No, porque es la misma línea de pensamiento. La gente que está detrás de los estándares editoriales de Alfombra Roja en la tarde y en la noche es la misma.
-¿Existe realmente una farándula más “amable”? ¿No es la esencia de este género -y lo que más gusta a quienes lo siguen.la polémica dura, los contra cara, las situaciones límite?
-Todo bien. Nosotros no podemos pretender ser Primer Plano en ese planteamiento, porque ellos lo hacen la raja, muy bien, yo creo que nadie lo hace mejor que ellos en ese sentido. Nosotros queremos plantearnos la farándula desde otra posición, por eso no hacemos nuestro programa mirando Primer Plano.
“No hubo ningún ego herido”
-Esta decisión de cambio de casa televisiva debió ser difícil ¿La consultaste con alguien? ¿Te asesoraste?
-Sí, yo no tomo decisiones solo, las tomo con un equipo de gente cuya opinión me parce muy válida, muy autorizada, entre ellos mi mujer, evidentemente. Ella es la primera gran consejera. Después hay una segunda línea de gente con la cual colaboro, no es un staff mío en particular, pero gente de confianza. Con todos lo conversé, analizamos lo pro y contra de esta oferta, de la oferta de Mega, que también hubo. Y llegamos a que Canal 13 era una muy buena oportunidad. Eso es lo que yo quiero dejar siempre en claro: para mí, venirme a Canal 13 no era una cuestión de que me estaba sacando una espinita porque me había ido de acá, para nada.
-¿No intervino un orgullo personal? ¿Reparar algún ego herido?
-No, nada. Es que no hubo ningún ego herido…
-En su momento, dejaste entrever que ese despido en 2010 fue extraño e injusto.
-Extraño sí, injusto no. Extraño, porque estaba bien evaluado; injusto, jamás, porque si se te acaba un contrato, ¿por qué tendría que ser justo necesariamente que te lo renueven siempre? Los contratos se acaban, y así como sigues puede que no sigas, y la gente considerará si es más o menos justo. Pero es, no más, a llorar a la FIFA (ríe), y no sacai nada más. Lo que queda es seguir trabajando. Esto para mí es mi trabajo, no es mi vida. No es una cuestión que yo ay, me voy a tirar al canal San Carlos porque me hicieron esto, no.
-En una entrevista que diste en diciembre de 2012 al portal pnews.cl, dijiste: “Seguiré en Mentiras Verdaderas (…) He tenidos propuestas para irme, pero para mí la meta no es irme a otro canal. Mi meta es que si me voy a ir de acá, que sea para ir hacer algo más interesante. Me interesa más el proyecto, que el lugar donde se haga”….
-Exactamente. Lo que pasa es que claro: yo entiendo que haya mucha gente que diga y que piense cómo cambié Mentiras Verdaderas por un programa de farándula. Lo entiendo, lo encuentro súper válido. Si yo no fuera yo, probablemente pensaría lo mismo.
-¿Analizaste la posibilidad de perder el público que habías conquistado en La Red con M.V.?
-Sí, hay muchas variables. Pero, a lo que voy yo, y que tienes que saber, y que la gente no tiene por qué saber es que venir a Canal 13 es una muy buena oportunidad porque siento que acá tenemos un caldo de cultivo, una oportunidad muy grande para volver a hacer cosas como el M.V. Quizás no en el AR Prime, quizás nunca se convierta en el estelar de temas amplios que queremos, o quizás sí; pero también hay opciones de hacer otros proyectos. Y eso yo no tengo porque estarlo ventilando todo el rato, pero créanme que kamikaze no soy, y si me vine para acá es porque hay una muy buena oportunidad de hacer cosas.
De La Legua a Canal 13
-Tú naciste en La Legua. Estudiaste en el Colegio Parroquial San Miguel, después Comunicación Audiovisual en el desaparecido instituto Luis Galdames y, posteriormente, Periodismo en la Universidad del Desarrollo, que es privada. ¿Crees en la gratuidad para todos los estamentos en el tema de la educación? Creo en la gratuidad.  Estoy en un conflicto en que no sé si para todos, me lo cuestiono porque me parece injusto que una persona que tiene los recursos reciba educación gratis, me parece que es aún más injusto. Pero, por otro lado digo, si lo pagamos indirectamente a través de los impuestos, sí se podría validar. Pero sí creo que la educación tiene que ser gratis, como sociedad nos tenemos que hacer cargo. Esta realidad de hoy, con estos costos de educación que son prohibitivos, no puede ser (…) En mi caso me focalicé en lo único que sirvo; si hubiera querido estudiar Medicina u otra cosa hubiera dado bote como guatapique; segundo, tuve la suerte de estar becado en dos casos: en audiovisual y en Periodismo estuve becado por buen rendimiento. Y tercero, porque tuve unos padres que desde el comienzo entendieron que lo mejor que podían hacer era darme la mejor educación que me podían costear. Pero, esas posibilidades evidentemente no todo el mundo las tiene, y no todo el mundo las quiere tener, también, lamentablemente (…) Entonces, es importante que haya mejoras en la educación pública para que lleguen igualados y una vez que ingresen a la educación superior puedan ser igual de competitivos.
-Las redes sociales hicieron pedazos el spot “Es posible” realizado por la campaña de Laurence Golborne ¿Qué te pareció a ti? ¿Se exageró un poco en las críticas?
-Yo creo que le pusieron mucho color también. Lo hicieron ver como que él se avergonzaba de haber venido de Maipú. Yo no lo vi así. El tema no es haber vivido en Maipú y ahora vives en La Dehesa, la hiciste en la vida; el tema es cómo siendo hijo de un ferretero tú puedes llegar a ser ministro o Presidente de la República en una sociedad de oportunidades. Yo desde ese punto de vista lo vi. Ahora, también acá nos gusta encontrar todo malo, aquí en Chile somos todos directores técnicos, directores de televisión, somos todos ingenieros. Se criticó que ensalzaba mucho el exitismo, el tener un enfoque muy materialista; que alguien que venga de abajo podría lograr el éxito desde otro punto de vista.
-Sí, pero míralo desde el otro lado: si un niño en Maipú hoy quiere estudiar ingeniería comercial y dice “yo quiero ser gerente” ¿qué le van a decir? (irónico) “Sí, sí, sí. Ya, sí”. En el fondo, es ¿oye, por qué no? Cuando yo era chico y quería ser locutor de radio, a mí también me decían “Sí, sí, sí”.
-¿Te tocó vivir eso?
-Nunca me lo dijeron abiertamente, pero tú lo sentís. Y te miran, con cara de “ya, ¿otra cosa? Un contador, no sé”. Y yo quería ser eso. Entonces por qué te tienen que cortar las alas de entrada. Juégatelas po, a lo mejor no lo vas a lograr.
-En tu blog, hay un post fechado en 2011. Bajo el título “más vivos que nunca”, dices en un momento: “Felipe Camiroaga tuvo un gesto muy amable y cariñoso conmigo en un momento complejo. Sin conocerlo, alzó su voz y fue gentil en un medio que a veces es severamente frío y despiadado. Se lo agradecí, así también, sin conocerlo mucho, pero reconociendo su  generosa actitud”
¿Puedes contarnos hoy de qué se trató ese gesto?
-Él me llamó cuando yo me fui de Canal 13, y habló muy bien de mí en el Buenos Días a Todos, justamente en esas circunstancias. A mí me sorprendió porque yo no lo conocía mayormente, nos habíamos encontrado en la Teletón. Vivíamos más o menos cerca y alguna vez nos encontramos en un negocio, un saludo cordial, hola que tal. No tenía mayor relación. Y que hablara tan bonito de mí y que me defendiera en aquel momento, o no que me defendiera, porque nadie me atacaba, pero es algo que no suele hacerse. Y se lo agradecí, y fue eso.
 

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES