El camino hacia la eficiencia energética

En la histórica reunión entre la primera Presidenta mujer de Latinoamérica y el Primer Mandatario de color de Estados Unidos, uno de los principales temas abordados fue el de la crisis energética. Aunque el encuentro no duró más de media hora, se dio énfasis a la necesidad de crear energías más amigables con el medio ambiente, y ambos Estados comprometieron su apoyo y colaboración para ello.
Me parece de suma importancia plantear un debate en torno a este tema. Recientemente tuve la oportunidad de reunirme con expertos del área en España, país que ha intentado satisfacer su demanda energética a través de la implementación de sistemas alternativos. Allá es común ver en los campos que recorren la península ibérica, grandes cantidades de molinos de energía eólica. Sin embargo, esta inversión no alcanza a satisfacer el 10% de la demanda energética nacional. La ganancia es mínima, más bien se perjudica el ecosistema, utilizando extensos terrenos, dañando el paisaje natural y produciendo una importante contaminación visual.
Numerosos expertos auguran que, ante el sostenido crecimiento de la demanda energética, la energía nuclear es la única opción para mantener el crecimiento económico del planeta. Entre sus virtudes podemos mencionar que es una energía limpia que evita el efecto invernadero y no depende de las estaciones del año. Con su uso se puede detener la inundación de valles para la construcción de plantas hidroeléctricas, como es el caso del Proyecto “HidroAysén”, en la XI región.
El aspecto de la llamada “Seguridad Nuclear” está constantemente avanzando, disminuyendo sus riesgos, por lo que el argumento de sus posibles efectos negativos está cada vez más obsoleto, sin que por ello debamos descuidarlo.
Para probar su efectividad, expondré algunos ejemplos. Japón, que es un país sísmico, al igual que Chile, cuenta con más de 56 reactores nucleares en funcionamiento. Corea la utiliza desde la década del ´70, hecho que los convirtió en una potencia tecnológica. Más del 80% de la electricidad de Francia proviene de sus 59 plantas nucleares. Por último, la India ya tiene 15 plantas, y otras 8 en construcción.
La excelente experiencia asiática debería mostrar a Chile las directrices que seguir respecto del tema energético. No nos quedemos fuera del progreso. Detengamos la inundación de valles y sigamos un camino de futuro.
Marcelo Ruiz Pérez
Ingeniero Civil Industrial
Decano Facultad de Ingeniería y Tecnología
Universidad San Sebastián

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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