Entrega impulsor de esa tecnología: Receta italiana para que celulares no colapsen

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Attilio Achler, ingeniero italiano y uno de los precursores de la telefonía celular en su país, analiza las razones de la saturación del sistema en Chile. Falta regulación del tráfico e inversión para el soporte técnico que requiere nuestra loca geografía. En Italia, ante un desastre, las compañías operadores están obligadas por ley a integrar una sola red abierta que facilite la comunicación de todos los usuarios, evitando así el colapso.

Fue la gran oportunidad para preguntarle al destacado ingeniero italiano y uno de los precursores de la telefonía celular en el mundo, Attilio Achler, de visita en la ciudad, lo que millones de chilenos usuarios de esa tecnología se cuestionaron ante la vulnerabilidad que presentó el sistema durante el terremoto del 27 de febrero pasado.
Y lo hicimos, porque resulta inexplicable la frecuente saturación de miles de teléfonos celulares -hasta con un corte parcial de energía en un sector focalizado de una ciudad- en un país que, con más de 17 millones de equipos al año 2010, es el que tiene el mayor número de celulares por habitante en América Latina.
Las repuestas de Achler, ex ejecutivo de Telecom, Italia, que estuvo en Concepción invitado por Revista NOS a su tercer Encuentro de Actualidad y Análisis de 2010, fueron lapidarias para desnudar las falencias técnicas, como resultado de la falta de inversión para sustentar las redes que hacen operable el sistema y la carencia de una regulación adecuada del Estado para garantizar su eficiencia comunicativa.

Verdades a medias

Achler, que entregó una documentada exposición sobre las condiciones de la economía mundial y los parámetros que pueden favorecer y mejorar la expansión de Chile, advirtió que la meta proyectada al 2020 para el reemplazo del 20% de la actual matriz energética, dependiente en un 70% de las importaciones de petróleo y gas por energías renovables, es muy conservadora dado el gran potencial que tiene el país para abarcar las más variadas alternativas.
A esa fecha, advirtió, la demanda de Chile debería superar el 30% con la aplicación de políticas que incentiven la inversión en esa área, dejando de lado las presiones que hacen los grandes productores mundiales de petróleo y gas que descalifican las energías renovables, manejando las cifras, “para hacernos creer que éstas siempre serán mucho más caras”.
No eludió ningún tema. En varias ocasiones, con muy buen humor, señaló que las interrogantes planteadas “eran muy provocativas”, aunque valoró ser objeto de requerimientos que le permitiesen esclarecer muchos temas sobre los cuáles –dice- hay dudas o informaciones imprecisas o erróneas.  No faltó ningún tópico importante que abordar, desde el derrame de petróleo en Estados Unidos hasta el caso de los 33 mineros atrapados al interior de una mina de cobre en el norte de Chile. En todos los casos, ofreció una opinión fundamentada y crítica muchas veces con la advertencia que nos enfrentamos a un mundo lleno de contradicciones y  de verdades a medias.
-¿Cree  que la mayor tragedia ecológica por el derrame de petróleo en Estados Unidos llevará a los norteamericanos a presionar para que se cumpla el protocolo de Kioto, debido a que esa nación, paradojalmente,  es la que más contamina en el mundo?
Espero que contribuya  a generar una conciencia para que Estados Unidos transforme su economía en una verde y sustentable con el medio ambiente, pero eso requiere de grandes inversiones que no sabemos si están dispuestos a realizar. Hay un avance porque el Presidente Barack  Obama se abrió a considerar ese cambio,  pero no sabemos si tendrá el apoyo suficiente y la voluntad política para lograrlo. Es probable que sin la crisis financiera que obligó al Gobierno a rescatar el sistema financiero y evitar el colapso de su economía, había muchas más posibilidades para invertir en tecnologías productivas no contaminantes,  pero no ahora. Todavía no se recuperan de esa situación y las proyecciones de crecimiento continúan siendo bajas.
Hay que darles tiempo, porque reaccionan cuando los fenómenos les afectan a ellos. Tienen la contradicción ética de exigir a los demás el cumplimiento de ese protocolo, pero no hacerlo ellos. Es más, al interior de Estados Unidos, éstas también se dan, porque mientras California tiene claros indicadores de reducción de las energías más contaminantes, no ocurre lo mismo con el resto del país.
- Usted ha señalado que para que Chile continúe con su exitosa política de insertarse en la economía mundial, requiere de sistemas de comunicación tecnológicos expeditos.  Pero ¿qué respuesta tiene para la absoluta vulnerabilidad de la telefonía celular con el terremoto del 27-F y las continuas fallas de saturación que presenta?
Hay una clara relación entre el número de personas que usa el servicio y la calidad que debe tener su entrega para lo cual hay que invertir más. Estoy convencido que frente a fenómenos como el terremoto del 27-F se produce el efecto “balanga”, como lo definen los técnicos,  en el sentido que todos quieren llamar al mismo tiempo, lo que provoca  saturación. Estaba en Santiago para ese gran sismo y logré comunicarme, porque tenía un aparato italiano que me permite utilizar las distintas redes existentes para esa situación de emergencia. Para tener éxito busqué la  que estaba menos congestionada. El problema en Chile es que el usuario está obligado a usar sólo la que tiene contratada.
-¿Cómo han resuelto ese problema en Italia cuando se enfrentan a ese tipo de fenómenos naturales?
Mediante un acuerdo de las empresas de telefonía celular con el Gobierno en el sentido que  todos los que tienen un aparato pueden utilizar las distintas redes existentes hasta encontrar un canal para comunicarse. Técnicamente  eso es posible. Cuando hay un terremoto, mediante decreto, el Ministerio del Interior impone a todos los operadores del sistema unir y mantener abiertas todas sus redes, lo que siempre ha operado con eficiencia.
– Pero ¿cómo se entiende que en Chile el sistema colapse por eventos menores como puede ser un corte de luz parcial, en un sector de una ciudad o localidad?
Eso ocurre porque se entrega un servicio sin la suficiente cobertura técnica para tráficos mayores que no pueden sino terminar en un colapso. También el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones debe establecer reglas claras de operación en cuanto a la existencia de mayores canales disponibles para garantizar la efectividad del servicio con las inversiones necesarias para ello. Por ejemplo, que si hace diez llamados sólo pierda dos. Nada se saca con tener millones de aparatos sin un servicio eficiente para quienes lo contratan.
-En el caso chileno ¿inciden en la operatividad del sistema los accidentes geográficos, como las zonas montañosas, que limitan la cobertura de cada estación repetidora de la señal?
Hay problemas que significan mayores inversiones, porque frente a cada montaña hay que instalar nuevas estaciones  para mantener la potencia de la señal. Las empresas operadoras incurrirán en ese gasto en la medida que les sea rentable y en determinados casos tiene que hacerlo el  Estado para mantener a todo el país comunicado.

Litio con valor agregado

¿No es utópico plantear, como Ud. lo ha hecho, un Mercado Común Latinoamericano similar al europeo, cuando hay tantas diferencias políticas entre los gobiernos y en el  desarrollo de las distintas economías?
Se puede partir con una política común para enfrentar el narcotráfico y la seguridad; establecer un sistema de circulación expedita de todos los habitantes de América Latina y que los actuales organismos de integración económica como el Mercosur funcionen adecuadamente en un proceso paulatino que pudiera terminar incluso con una moneda y regulaciones comunes. Este continente tiene todas las condiciones para liderar el proceso de recuperación económica mundial y para iniciar su despegue liderado por naciones tan potentes como Brasil, Chile y Argentina.
-Como experto ¿Qué medidas recomienda para una explotación del litio con un gran valor agregado para el país?
El Estado chileno debe incentivar la inversión para generar empresas locales que hagan productos con litio, ya sea para el consumo interno o para exportarlo con valor agregado considerando sus bondades ecológicas que le aseguran una importante demanda. No es bueno venderlo todo como materia prima para luego tener que importar a un alto costo productos elaborados por las mismas naciones que compraron ese mineral.
-¿Cómo valora la meta del 20% de reemplazo de la actual matriz energética chilena para el año 2020 por energías renovables?. Actualmente, un 70% depende del petróleo y del gas importado.
Es muy baja. En ese período ya debería alcanzar un 30%, considerando todos los recursos que tiene para generar energías renovables. No pueden dejarse influir por la poderosa industria mundial del petróleo que presiona muchas veces con información  errónea para hacernos creer que la renovable siempre es más cara.   Por ejemplo, si se indica que instalar paneles solares puede tener un costo 100 de dólares argumentarán que el del petróleo es de sólo 80 dólares. Como Chile no cuenta con ellos y debe importarlos, es evidente que le conviene generar sus propias energías con un gran potencial para desarrollar todas las renovables. Eso se traducirá en un menor costo y mayor seguridad en su matriz. Hoy depende del crudo y de sus muchas fluctuaciones artificiales de precios por el manejo de la producción que hacen las naciones de la OPEP para aumentar su rentabilidad.

Dramática advertencia

-¿Qué impresión tiene del accidente en el norte de Chile, donde 33 mineros se encuentran atrapados al interior de una mina de cobre, mineral del que somos el mayor productor del mundo con inversiones millonarias, pero con faenas precarias en seguridad y condiciones laborales?
Es una nueva y dramática advertencia respecto de que no hay actividad económicamente sustentable si no se respeta la vida de los trabajadores, de si se opta sólo por mayores utilidades y no por invertir en seguridad. No se puede ganar dinero a ese costo, ni tampoco hablar de responsabilidad social empresarial cuando se actúa así. No es el único ejemplo, porque la industria del salmón chileno utilizó por años antibióticos prohibidos para aumentar su producción dañando un amplio sector costero con sus jaulas.
Tuvieron grandes ganancias, pero ahora viven una profunda crisis por no tener una industria sustentable con el medioambiente. La actividad económica  y empresarial debe actuar con ética y responsabilidad social. También los Estados deben asumir su rol fiscalizador y regularizador. Según los antecedentes que se han conocido de esa mina, no los cumplieron cabalmente, porque había información previa de distintos organismos sobre la inseguridad de esa faena minera que ameritaba su cierre. En todas partes del mundo se producen situaciones como éstas por presiones económicas o políticas. En Italia, en un referéndum, la ciudadanía rechazó la instalación de centrales nucleares como parte de su matriz energética. Hoy vemos que, el Primer Ministro Silvio Berlusconi, insiste en el tema de la centrales de ese tipo, olvidando el pronunciamiento ciudadano.

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