Ex seremi de Educación Benjamín Maureira En el ojo del huracán por un millón de pesos

Con su imagen por el suelo, según admite, al ex de Educación en la zona no le ha gustado nada que algunos concejales penquistas lo hayan denunciado por fraude al Fisco y el Ministerio Público haya perseverado en su propósito persecutor en el llamado “caso Horas Extras”. A mediados de julio, el tribunal de Garantía debería pronunciarse por la solicitud de sobreseimiento definitivo, porque “no hay delito”, como coincidió también el juez Sergio Aravena al desestimar medidas cautelares solicitadas por la Fiscalía a mediados de mayo. A diferencia de Coronel y Talcahuano que gastaron más de 900 millones de pesos para implementar la Ley SEP a través de una consultora externa, de propiedad del ex diputado Gutenberg Martínez, él -dice- le ahorró a la Municipalidad de Concepción más de 500 millones de pesos con un trabajo serio y sin más apoyo que su equipo.
Por su abrupta salida, dos escuelas se quedaron sin la primera piedra, las dos últimas que faltan por reconstruir en la zona: una en Tubul y otra en Chillán. No quiso exponerse a que manifestantes le gritasen “¡ladrón!” si se quedaba en la secretaría regional ministerial de Educación sabiéndose inocente, pero formalizado por fraude al Fisco por el pago de un millón 300 mil pesos en horas extraordinarias que percibió entre 2009 y 2010 mientras se desempeñó como director del Departamento de Educación de la Municipalidad de Concepción.
Benjamín Maureira Álvarez (UDI, 56, casado, tres hijos) está dolido con la concejala Alejandra Smith y con los ex ediles Jorge Condeza y Patricio Lynch, quienes, junto al senador Alejandro Navarro, lo denunciaron a la Fiscalía. Cree que sus detractores fueron por lana pero saldrían trasquilados, porque “la Justicia nos está dando la razón”.
En lo que la prensa tituló “Caso horas extras: duro revés para Fiscalía y Consejo de Defensa del Estado”, el 18 de mayo de 2013, un indicio de que las cosas no se habrían hecho tan bien como esperaban los denunciantes, la dio el propio juez Sergio Aravena durante la audiencia de formalización al decidir que “en base a los antecedentes presentados por el Ministerio Público no se puede presumir que exista un delito”. En otras palabras, la argumentación era débil.
En consecuencia ni para Maureira ni para el también denunciado ex administrador municipal, Héctor Allendes Vide, hubo medidas cautelares de arraigo nacional como pedía el fiscal Octavio Stuardo Mellado, quien dispone de seis meses de investigación para que se cierre el caso Horas Extras en el que también es parte el Consejo de Defensa del Estado.
“Uno espera que entre personas decentes y bien intencionadas exista al menos una consulta. Yo habría esperado una invitación del Concejo Municipal, pero quienes son expertos en denuncias saben cuáles son los impactos que éstas tienen y sus tiempos”, dice, convencido de que le costará recuperar su imagen hoy cuestionada por el pago de un trabajo que realizó –aplicación del Programa SEP en la Municipalidad de Concepción- y que a la corporación le significó ahorrarse más de 500 millones de pesos.
Chillanejo es este profesor de Castellano de la U. de Chile con un MBA en Gerencia y Políticas Públicas por la U. Adolfo Ibáñez, con varios postítulos, Pedagogía teatral en la UDD, entre otros. En su niñez veraneaba en Dichato y se maravillaba con Tomé, la ciudad textil glamorosa de entonces y donde su padre le compraba tres trajes: uno oficial, el dominguero y el uniforme de colegio de todos los días. “Así vivíamos y éramos felices”, evoca.
Este ex alcalde de Trehuaco cuenta también que es feliz amigo del ex ministro de Educación y de Desarrollo Social, Joaquín Lavín Infante. “Nos encontrábamos en el verano, en calidad de amigos junto a su padre…” y por eso no tuvo argumentos para negarse cuando lo nombró en la seremi de Educación.
Y aunque en principio no quería dejar la Municipalidad de Concepción donde se sentía a gusto como director del DEM, a fines de marzo de 2010 se fue a cumplir con sus nuevas tareas: “Las escuelas estaban en el suelo; había un desafío país enorme y lo asumí con entusiasmo. En materia de educación, hoy tenemos el primer lugar en reconstrucción en Chile -sobre el 97 % – y por primera vez la Región aumentó el nivel de resultados Simce en escuelas más vulnerables, gracias a la focalización del apoyo y al mejoramiento de la calidad de la educación”, asegura.
“Uno espera que entre personas decentes y bien intencionadas exista al menos una consulta. Yo habría esperado una invitación del Concejo Municipal, pero quienes son expertos en denuncias saben cuáles son los impactos que éstas tienen y sus tiempos”.
De Trehuaco –donde, entre otros logros definió un currículo para los alumnos del sector rural y con recursos de los asociados municipios de la zona, sigue en pie un Hogar del estudiante en Concepción para los jóvenes del secano costero- se vino a esta ciudad en 2002, invitado por el fallecido ex diputado Enrique van Rysselberghe, papá de la ex alcaldesa e intendenta JVR. En la Municipalidad fue asesor en gestión del sistema de educación y a partir de diciembre de 2008, por concurso público nacional, asumió la Dirección de Educación Municipal de Concepción, de la que también fue subrogante por tres años desde 2005.

-Usted ha dicho que asumió la Dirección de Educación Municipal con un déficit de 900 millones de pesos en 2008; el primer año lo redujo a 400 millones y luego lo eliminó. ¿Cómo se genera entonces una deuda proyectada de 3 mil 772 millones 218 pesos en educación y una caída de 7 mil matrículas en el sistema a diciembre de 2011, según hizo ver en su momento a la prensa el ex alcalde Patricio Kuhn y el ex concejal Patricio Lynch?
– Es bueno señalar que Concepción tiene categoría Uno al igual que las más grandes comunas de Chile y la de Santiago financia su déficit operacional en educación -no sé si aún lo hace- con lo que recibía con el pago de derechos publicitarios; en Concepción, nosotros lo ordenamos. Hasta el año 2010, cuando me fui, el sistema venía saneado. Yo dejé el sistema con superávit y así funcionó de marzo a septiembre. La migración de alumnos posterremoto recién se reflejó a mediados de ese mismo año.
-¿Que se empezaran a quedar sin alumnos y sin subvenciones sería la explicación para esa deuda?
– El sistema de educación en Concepción tenía alrededor de 25 mil alumnos. Por la caída de la tasa de natalidad y otros factores -desarrollo de las ciudades, congestión vehicular y mejora de infraestructura en el Gran Concepción- fue disminuyendo la matrícula. Cada comuna, cada alcalde, fue mejorando también su infraestructura educacional para retener a sus propios alumnos y a ello se sumó la proliferación de colegios particulares subvencionados que ofrecían una calidad relativamente buena y algunas otras condiciones.
Cuando se produjo el terremoto, Concepción quedó aislado por varios meses. Esto hizo que muchas personas resolvieran cambiar a sus hijos de establecimientos. Es notable cómo se incrementó la matrícula en los colegios de la intercomuna en desmedro de la educación de Concepción que cada vez se veía más disminuida.
-¿De cuánto llegó a ser la caída en la matrícula?
-En 2010 se generó una caída de 3 mil alumnos, pero antes venía una baja de 1.500 y 2 mil alumnos por año. Esto genera el déficit y nos obliga a mejorar la calidad, a ofrecer nuevos servicios y a tener una adecuada dotación docente lo cual implicaba analizar escuela por escuela, profesor por profesor y propiciar un buen clima de afectividad educativa.
-¿Y cómo enfrentaron ese nuevo escenario para brindar mejores servicios?
-Con una metodología de trabajo; formamos lo que denominé “una mesa de contrapartes”: por un lado el director, su equipo técnico y representantes de los profesores de cada colegio y por otro un equipo técnico del DEM. Ese trabajo se hacía en el verano, porque muchas de las discrepancias debían ser resueltas por el director del sistema, en este caso yo. Había que cautelar la calidad sin complicar los climas internos y ordenar el aspecto financiero. Ésa era mi gran responsabilidad de trabajo en Concepción durante el verano.
-¿No tenía vacaciones, como todo el mundo?
-Para atender con tranquilidad, las vacaciones se interrumpían en un periodo acotado (15 de enero al 20 de febrero) porque el año laboral docente termina el 28 de febrero; antes de esa fecha debía estar aprobada la dotación del año siguiente que la alcaldesa presentaba con nombres y apellidos al concejo municipal. Para preparar eso (más de 40 establecimientos y 2.000 funcionarios) había que concentrarse en mantener el equilibrio, de lo contrario el déficit generaba problemas serios. Lo que se me está cuestionando es que yo pedía vacaciones… claro, las pedía para trabajar y estar tranquilo. Además, después del 2006 (con la llamada “revolución de los pingüinos”) hubo un cambio de paradigma: las comunidades educativas exigían y las respuestas tenían que ser inmediatas.
– Usted asumió la seremi de Educación en 2010, pero antes, en un informe de Contraloría, aparece en un lote de cuatro funcionarios del DEM percibiendo $25 millones 297 mil 772 pesos entre 2009 y 2010 como pago de horas extras. ¿Cómo se explica que hoy sólo lo formalicen por un millón 300 mil?
-Mire, se hizo una denuncia que partió con más de $900 millones defraudados a la Municipalidad de Concepción, luego se redujo a algo más de $20 millones y finalmente a un millón 300 mil, cifra por la que el Ministerio Público me formalizó.
La reflexión que me deja este proceso, es que por un lado, queda en evidencia la falta de rigurosidad en los estudios técnicos legales acerca de las horas extraordinarias en los municipios y además de funcionarios, distintos a mí, que estaban encargados de determinarlas y pagarlas.
Por otra parte la normativa que rige estas materias es ambigua y contiene demasiados tecnicismos, le faltan adecuaciones y precisiones, más que administrativas, legales, que establezcan con claridad absoluta, cómo, cuándo y por qué cometidos ordenarlas, cómo pagarlas y los respectivos controles
“Lo que se me está cuestionando es que yo pedía vacaciones… claro, las pedía para trabajar y estar tranquilo. Además, después del 2006 (con la llamada “revolución de los pingüinos”) hubo un cambio de paradigma: las comunidades educativas exigían y las respuestas tenían que ser inmediatas”.
que éstas deben tener. En mi caso, cuando asumí la dirección municipal como titular me debí regir por el estatuto docente, el cual hoy establece disposiciones distintas, pero en ese tiempo estaba hecho sólo para profesores y los jefes de educación se asimilaban a él; y lo que no estaba establecido ahí, estaba en el Código del Trabajo que es supletorio.
El Código del Trabajo permite horas extraordinarias, el estatuto docente no; eso ya genera discrepancias de interpretación, las que quedaron establecidas en los informes de la Contraloría y obviamente aprovechadas por adversarios políticos para “denunciarlas como efectivas”, en circunstancias que eran observadas y sobre ello aún no hay pronunciamiento.
Además, en 2008 aparece la ley SEP (subvención escolar preferencial) que ordenaba acciones como un diagnóstico por escuela. Por otra parte, al asumir yo la titularidad del cargo, debía realizar concursos para directores, inspectores generales y profesores para normalizar las dotaciones docentes en las escuelas debido a vacantes generadas. Ese trabajo se hacía en el sistema de educación, con un representante del ministerio como ministro de fe, pero quien presidía el trabajo de comisiones era yo como jefe de educación municipal, por tanto ello me significó muchas horas adicionales de trabajo fuera de la jornada, lo que generó el requerimiento de horas extraordinarias.
-¿O sea no se pasó de listo?
-Absolutamente no.
Ley SEP
El ex directivo explica que la Ley SEP –que dura cuatro años pero contempla prórroga- empezó a regir en mayo de 2008 y al término de ese año habían ingresado 424 millones de pesos y fracción al sistema educacional de Concepción; a diciembre de 2009, mil 101 millones y a marzo de 2010, cuando se fue a la seremi de Educación, había un saldo en caja de 1.076 millones de pesos.
A diferencia de otras municipalidades que licitaron servicios de consultoras externas para aplicar el sistema, modalidad que consideraba la ley, en Concepción, “resolvimos hacerlo directamente para dejar instaladas las prácticas pedagógicas en las escuelas. Implementar este sistema (aplicar pruebas, pagar a las personas y hacer seguimientos) entre los años 2008 y 2009 le significó a la Municipalidad ahorrar entre 300 y 400 millones aproximadamente. Lo que se me cuestiona acerca de que recibí un millón 300 mil pesos, en la práctica, le significó al municipio un ahorro de más de 500 millones de pesos, porque el programa SEP dura cuatro años y el gasto se rinde anualmente”.
Y agrega: “tuvimos que hacer un diagnóstico del estado de la situación de aprendizaje de los alumnos; determinar cuáles eran los aprendizajes claves en las asignaturas -desde kínder a octavo básico- lo que significó diseñar instrumentos de evaluación que no existían y hacer un muestreo. Los profesores no podían evaluar a sus alumnos, de modo que aplicamos del orden de 25 mil pruebas las que luego debieron tabularse con el propósito de entregar insumos y planes para las mejoras”.
-¿La ley ha seguido operando con las mismas modalidades?
-En la nueva Ley 20.501 de calidad y equidad en la educación, se establece que el Director DEM puede ser un profesional
 A estas alturas, después de casi dos años que los concejales hicieran la denuncia, al ex seremi de Educación le llama la atención que la Fiscalía haya perseverado en formalizarlo por fraude al Fisco sin tener resultados categóricos de otras dos instancias de fiscalización, porque, dice, “la Contraloría ordenó un sumario al municipio –no a Benjamín Maureira- y un juicio de cuentas, el que aún no se resuelve.
no docente y su remuneración puede tener un incremento de hasta un 300 % si cumple con las metas acordadas. Si esta ley se hubiese implementado en mi período de desempeño, habría recibido más recursos, pues el cumplimiento de metas –desde el punto de vista del ahorro de recursos y su optimización- está a la vista. Habría sido más justo.
-Pero está en el ojo del huracán por un millón 300 mil pesos….
-Estoy tranquilo. La justicia nos está dando la razón. Por la gestión que hicimos, hay un beneficio para Concepción y eso está muy claro.
-Para tener una idea ¿cuánto más pagaron otras municipalidades?
-Voy a citar datos de la Superintendencia de Educación. Coronel (administración del ex alcalde René Carvajal) es el municipio que pagó la cifra más alta: $900 millones, pero también Talcahuano, con el ex alcalde Abel Contreras. No quiero ser insidioso pero, curiosamente, ambos licitaron la empresa Arquimed, cuyo dueño hasta hace unos años era Gutenberg Martínez, ex diputado y esposo de la senadora DC, Soledad Alvear.
La persecución de la Fiscalía
A estas alturas, después de casi dos años que los concejales hicieran la denuncia, al ex seremi de Educación le llama la atención que la Fiscalía haya perseverado en formalizarlo por fraude al Fisco sin tener resultados categóricos de otras dos instancias de fiscalización, porque, dice, “la Contraloría ordenó un sumario al municipio –no a Benjamín Maureira- y un juicio de cuentas, el que aún no se resuelve. Yo habría esperado la resolución pertinente y de haber méritos, los habría presentado a la justicia. Cuando una denuncia de esta envergadura es en contra de una autoridad en ejercicio, como ha sido en mi caso, el impacto por fraude o malversación es casi irreparable”.
-Por doloroso que sea, ¿no es mejor que las cosas se aclaren públicamente a que la duda o el rumor queden instalados?
– “A mí me interrogaron en un proceso sumarial junto a muchos otros funcionarios en una investigación que la Contraloría hizo extensiva a Educación y Salud. Ese informe final no fue el único, hubo otros dos. En uno de ellos (27.03.2012) en el Punto Uno de sus conclusiones establece que el déficit financiero del DEM al 31 de diciembre de 2010, ascendió a $985 millones 853 mil 535 pesos. Al 30 de marzo de ese año, cuando me fui la disponibilidad de recursos ascendía a mil 816 millones 875 mil 596 pesos. Aún deducido de este monto la disponibilidad de recursos SEP, el resultado del ejercicio financiero restante arrojaba cifras positivas por la suma de 740 millones 716 mil 113 pesos.
En el Punto 2, la Contraloría determinó que la Municipalidad de Concepción utilizó parte de los recursos, ascendentes a $3 mil 130 millones para financiar gastos de operación del Daem e indica que los recursos correspondientes a la Ley SEP deben ser restituidos por el mismo departamento con el fin de que se inviertan en los fines para los cuales fueron destinados.
A este respecto, debo precisar que tal observación carece de toda exactitud. Esto, porque del sólo análisis del informe, me asiste la certeza de que los gastos efectuados –con cargo a la Ley SEP al 31 de octubre de 2011- superan los 2 mil 500 millones de pesos (según establece el mismo informe en el anexo 14), el que además consigna que los ingresos totales a esa fecha son por 3 mil 613 millones de pesos. Posteriormente la Contraloría corrigió esta información, en un nuevo informe.
Finalmente, a los concejales que insisten en atribuirme responsabilidad en el déficit financiero de la Dirección de Educación Municipal, les digo que el informe consolidado de las disponibilidades financieras existentes al final de cada año, demuestran que durante mi gestión como director (s) y titular del DEM, no se generó déficit financiero”.
Las cifras establecen que en 2006, el saldo del DEM fue de 341 millones 660 mil 232 pesos; en 2007, de 100 millones 980 mil 831 pesos; en 2008, de 977 millones 824 mil 431 pesos, en 2009, de 817 millones 385 mil 090 pesos y en 2010, primer semestre, de 740 millones 716 mil 113 pesos, de acuerdo con los balances de comprobación y saldos del sistema de contabilidad general de la Nación de la Municipalidad de Concepción- Educación que el formalizado Benjamín Maureira exhibió a NOS.

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