Francisco Ibieta, Gerente de Asuntos Públicos GNL Talcahuano: “Somos un aporte a la generación de energía, a la economía y al medio ambiente”

A meses de iniciar la construcción del terminal, en GNL Talcahuano se encuentran en pleno proceso de vinculación del proyecto con la industria, la comunidad y el gobierno, a quienes les comentan lo orgullosos que están de levantar una iniciativa limpia y segura.

 

Acorde con los plazos establecidos, en el primer trimestre de 2019 GNL Talcahuano S.p.A iniciaría la construcción del terminal gasífero que permitiría el regreso del gas natural al sur del país para abastecer a consumidores comerciales e industriales de la Región del Biobío.

Siendo así, y con su resolución de calificación ambiental aprobada y ratificada en enero pasado, 2018 es un año clave para la empresa. El proyecto es ya una realidad en todas sus dimensiones, y estos meses constituyen un valioso tiempo para el desarrollo de la iniciativa, con miras al inicio de la construcción y la comercialización del gas. Así lo señala el Gerente de Asuntos Públicos, Francisco Ibieta, quien destacó las ventajas para Biobío del futuro gasoducto, particularmente en tres áreas, las que define como “una hélice virtuosa” en torno a GNL Talcahuano. Así, permitiría contar con energía a un menor valor para la industria, lo que brindaría dinamismo a la economía regional, cuyas empresas ahorrarían y podrían desarrollar nuevos proyectos, pero -sobre todo- vendría a aportar al plan de descontaminación del Gran Concepción. 

“En términos medioambientales, somos el único proyecto en Chile que se ha declarado carbono neutral. Uno de nuestros compromisos, de cara a la evaluación de impacto ambiental, fue compensar todas las emisiones de CO2 producto de la operación”, detalla Ibieta. 

En esa línea, el proyecto marcaría un precedente que lo distinguiría. Asimismo, se destaca por otras consideraciones en materia ambiental, como el que, a pesar de tratarse de un terminal marítimo, que se ubicará en la Bahía de Concepción, frente al sector de isla Los Reyes, no utilizará agua de mar para su funcionamiento. “El terminal tiene un estanque de agua dulce que se recambia periódicamente; por tanto, no tomamos ni botamos agua de mar. Eso hace que no contaminemos, ni cambiemos la composición y temperatura de las aguas”, clarificó el Gerente.

Con esta tecnología de vanguardia, que también implica que no se removerá el fondo marino, gracias a la utilización de una tubería flexible y reforzada, no se verán afectadas las actividades extractivas pesqueras locales. 

Además, en una Región con cada vez mayores índices de contaminación, el proyecto constituye un apoyo a los proyectos descontaminantes levantados por el Gobierno. “En este sentido, el gas es necesario para reemplazar la leña. Sin él, no será posible un plan de descontaminación, y los días de preemergencia irán en aumento”, dice Ibieta.

Agrega: “Sabemos que el impacto medioambiental preocupa a los pescadores y a las comunidades que viven en torno a estos proyectos, pero nosotros damos garantía de que no tocaremos el agua de mar, lo que es una de nuestras ventajas. Somos un proyecto limpio y seguro, y nos sentimos orgullosos de eso. 

Necesitamos que las empresas inviertan y se desarrollen, pero siempre teniendo en cuenta el componente social y medioambiental. Es por eso que creemos que el gas no es un privilegio, sino una necesidad en la Región”. 

 

Empresas más competitivas

Siendo una necesidad la provisión de gas para las empresas e industrias locales, y con un terminal ubicado en el Biobío y construido bajo estándares fijados en la Región, GNL Talcahuano logra impactar positivamente en materia económica. Esto porque, al disponer de combustible a un menor valor para la producción, se abre para las empresas la posibilidad de ahorrar e invertir recursos en nuevos proyectos, lo que implica más empleos y la dinamización de la industria local. “Un efecto multiplicador”, según explica Ibieta, pues, desde su visión, “la Región está ávida de tener combustible más barato, sobre todo cuando el principal objetivo de cada industria es ser más competitiva”.

Agrega que, cuando las empresas locales se comparan con otras nacionales o extranjeras se dan cuenta de que son menos competitivas porque gastan más en generar energía para operar sus plantas. “Nosotros, al ofrecerlo más barato, permitimos que las empresas de la Región se vuelvan más competitivas, lo que redundará en que, finalmente, obtengan mejores resultados. No necesitamos bajar precios, sino disminuir costos y generar un ahorro”, explica. 

 

Hablar de GNL Talcahuano

Hoy, meses antes de que se inice la construcción del terminal, GNL Talcahuano trabaja fuertemente en dar a conocer el proyecto a la comunidad, a distintos gremios, empresas y autoridades regionales, poniendo sobre la mesa todos los beneficios y bondades del terminal y el gasoducto para Biobío. 

Es así como se han vinculado con Irade, y con otras organizaciones, como la Cámara de la Producción y del Comercio de Concepción, entidad de la que ahora Francisco Ibieta es uno de sus directores. 

“Creemos que el proyecto de GNL Talcahuano es ya una realidad. No es un sueño ni una aspiración. Estamos en la etapa de comunicar las bondades y beneficios del proyecto para la Región, y es un tiempo de mucho trabajo, en el que también trabajamos en hacer más eficiente la iniciativa en materia de construcción. A menos de un año de empezar a construir, aún hay muchas cosas que revisar y coordinar, analizando diversos escenarios y dándonos la posibilidad de replantearnos algún detalle, siempre con el afán de una mejora continua”, comenta. 

Así, los próximos y últimos desafíos son terminar la ingeniería de detalle del proyecto, y comenzar con el proceso de licitación de la anhelada etapa de construcción. 

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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