Fredy Montoya | “No tenemos certeza de hacia dónde irá la curva de contagios”

En Biobío estamos en una meseta, en un equilibrio inestable, sostiene el representante del comité regional creado durante marzo último para colaborar con las autoridades en la gestión de la pandemia. Descarta que lo peor haya pasado, e insta a la comunidad a no relajarse ante cifras que puedan parecer “positivas”.

A mediados de julio, el Comité Científico Covid-19 advirtió que las realidades de la pandemia continuaban siendo muy distintas entre regiones. Como ejemplo, señalaban la mejoría en las cifras que mostraba la Región Metropolitana versus la “aceleración de casos” reportados en el norte grande.

Asimismo, llamaban la atención en cómo el traslado de personas contagiadas provenientes de la capital o de comunas mineras del norte podía influir en la positividad de Biobío. Y añadían que Chile enfrentaba una situación incierta y compleja de abordar dada su variedad climática y productiva.

Dos semanas después, con un número de contagios que en Biobío casi llega a los 10 mil y con una positividad acumulada de 9,3 %, el coordinador de este comité, el traumatólogo Fredy Montoya, explica que, hoy por hoy, la región se encuentra en una meseta, debido a que desde hace algunas semanas se ha mantenido un número similar de casos positivos reportados diariamente.

-¿Esto significa que ya pasó lo peor?

“Aún no lo sabemos. De acuerdo con los modelamientos matemáticos de nuestro comité, estamos en una meseta, que significa un equilibrio inestable. No hay claridad sobre hacia dónde decantará curva de contagios. Sí sabemos que la trazabilidad se ha perdido en las últimas semanas, por lo que este indicador no es un argumento actual para justificar la situación que hoy vivimos”.

-¿Cuál es la razón de que esta se haya ido perdiendo?

“Según la información pública y la dada por los Cesfam, la trazabilidad se ha estado perdiendo en la región, particularmente, porque solo se está llegando a trazar a los contactos cercanos de los pacientes positivos, pero no están trazando al resto”.

-La positividad acumulada de 9,3 % que reporta la autoridad sanitaria, ¿a qué obedece?

“Hay varios factores que podrían estar tras esto. Sin embargo, es importante advertir que no es un dato para relajarse. Al contrario. El cuidado es para nosotros uno de los mayores factores protectores, así como que la gente reciba información seria y confiable. Es un hecho, y así lo avaló un reciente estudio alemán, que mientras las personas más saben sobre esta enfermedad, más se cuidan. Es algo que también nosotros como comité hemos podido observar en juntas vecinales y organizaciones sociales, donde nos han demostrado que conocen mucho sobre el tema. Asimismo, las ordenanzas municipales que exigen respetar distancia social también han sido efectivas. De igual manera, la obligatoriedad en el uso de mascarilla. Si el 66 por ciento ocupara mascarrilla en forma adecuada, el factor R (de reproducción) bajaría a menos de 1”.

-¿En qué ha concentrado su acción el Comité Científico Covid- 19?

“Este comité que formamos a principios de
marzo ha hecho varias cosas que pueden
justificar esta tasa de contagios ‘baja’.Trabajamos
tempranamente con empresas regionales para
generar protocolos, basados en evidencia
científica. Sabemos que es algo que ha dado
muy buenos resultados. Además, estamos
trabajando con los alcaldes, cuidando hogares
de ancianos y casas de reposo, sugiriendo el uso
de saturómetros, así como informando en forma
adecuada y oportuna a la población”.

Dependencia del clúster minero

-Biobío es la segunda región con mayor cantidad de test PCR diarios (1.000 en promedio). ¿Esa cantidad es la óptima para saber cómo van los contagios?

“De acuerdo con la evidencia científica, hasta ahora no existe una cantidad óptima de test de PCR para cada población. Esto depende de varios factores. A medida que haya más personas activas, se deberían aumentar los test. Si se mantiene el número de casos diarios, debería continuar invariable la cantidad de test. Así se pueden realizar modelamientos y proyecciones adecuadas en base al porcentaje de positividad. Sin embargo, si la trazabilidad falla, se produce un problema muy serio, pues los matemáticos quedan ‘ciegos’, ya que no cuentan con una variable fundamental para realizar las proyecciones”.

-Ustedes dicen que seríamos dependientes en términos de positividad de lo que sucede en el clúster minero nortino. ¿Qué recomiendan para controlar ese riesgo?

“Es un hecho que, económicamente, el mayor ingreso familiar del Biobío proviene de la minería del norte. Y que un porcentaje importante de sus trabajadores son de la región, particularmente, de las provincias de Concepción y Arauco. Las mineras han cambiado sus turnos a 14 por 14 días, lo que implicaría que una persona contagiada casi alcanzaría a hacer la cuarentena. Pero si esto no ocurre, la recomendación que como comité hemos hecho es ejecutar un plan basado en realizar exámenes en forma aleatoria a quienes lleguen en avión o en bus desde el norte, buscando proactivamente a las personas positivas”.

-¿Biobío estaría en condiciones de avanzar a un desconfinamiento como el de Los Ríos y Aysén?

“Las regiones de Los Ríos y Aysén, en particular, si es que permanecen ‘cerradas’, solicitando cuarentena a quien entre a ellas o con un testeo, trazabilidad y aislamiento de excelencia, no deberían tener problemas por la escasa cantidad de casos que tienen. Es diferente a lo que sucede en la región del Biobío, por la importante cantidad de casos activos, la disminución en la trazabilidad y un testeo con escasa proactividad. Nosotros aún no tenemos la certeza de hacia dónde irá la curva de cotagios: si seguiremos subiendo y estamos recién empezando o si logramos aplanarla, actuando con una civilidad extraordinaria. Además, estamos viendo cómo hay importantes brotes en países que han hecho un buen trabajo con la pandemia, como Australia, y otros que no lo hicieron bien, e igual están teniendo altas tasas nuevas de contagio, como España”.

¿Relajar las medidas restrictivas?

-¿Tuvieron la oportunidad de conocer el plan Paso a Paso antes de su presentación?

“No. Lo conocimos el domingo pasado (19 de julio), como todo el mundo. Sin embargo, nuestro planteamiento siempre ha apuntado a que las restricciones para el control de la pandemia deberían haber partido desde la normalidad hasta avanzar a las medidas de contención más extremas, como la cuarentena. Tal vez, considerando la evolución de la pandemia en Chile, se definió hacerlo al revés, como lo plantea el desconfinamiento del Paso a Paso. Sin embargo, consideramos necesario que cuando se aplane la curva en todo el país, va a haber que copiar la idea del semáforo que se ha tomado en otras naciones, donde, con base en proyecciones se advierta que la tasa de contagios puede aumentar, por ejemplo, en siete días más, y así recomendar a la población no salir de sus casas”.

-¿Qué requisitos deberíamos cumplir en Biobío para “relajar” las recomendaciones de confinamiento?

“Si nos atenemos a lo propuesto por el Comité Covid Nacional, se deberían cumplir situaciones similares a lo exigido a la Región Metropolitana: que el porcentaje de ocupación de camas críticas (sumando a las reconvertidas) sea menor al 85 por ciento; una tasa de positividad menor al 10 por ciento; que el R0 sea menor a uno y que la trazabilidad sea mayor al 90 por ciento en menos de 48 horas y mayor al 75 por ciento, en contactos estrechos. Por ello, aún no están dadas las condiciones para relajar las medidas que se han adoptado en el Biobío para evitar la propagación del virus”.

-¿Ese escenario es igual para toda la región? ¿O existen situaciones particulares de comunas que requerirían acciones distintas?

“Por la tasa de circulación viral, de alrededor del 10 por ciento, es probable que el escenario sea similar en toda la región. Eventualmente en zonas o comunas con menor densidad poblacional, se podría realizar una especie de semáforo, basado en la trazabilidad y en el testeo”.

-¿Ven viable el regreso a clases presenciales este año?

“Es muy probable que no se regrese a clases presenciales en el país durante este año. Los riesgos de rebrotes son importantes. Por eso, de acuerdo con la experiencia de naciones con un manejo exitoso de la pandemia y con la evidencia científica, se debe dejar establecido el cuidado de los niños y del personal docente. En general, han salido primero los niños más pequeños, entre 5 a 10 años. Hay cierta evidencia de que se contagian y contagian menos, a no ser por supuesto, que tengan una patología de base”.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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