Futuro Centro de Biomedicina de la UdeC: El proyecto para que Chile lidere la industria de los medicamentos

ciencias-biologicas.jpgLa mayoría de los descubrimientos que hoy se hacen en los laboratorios de ciencia básica chilenos no se desarrollan hacia aplicaciones. Esa es la gran crítica que desde afuera se hace a un sistema que por más esfuerzos que haga, no puede llevar a la industria sus hallazgos por el escaso apoyo económico que recibe. Un proyecto de cuatro facultades de la UdeC quiere cambiar esta situación con el objetivo de lograr que el país participe en la exitosa industria de los medicamentos.
La industria de los medicamentos genera anualmente ventas por 700 mil millones de dólares; la venta anual de eritropoyetina, una molécula sintética elaborada por el laboratorio norteamericano Johnson &Johnson para tratar las anemias, es mayor a la cifra que suman todas las exportaciones de la Región del Bío Bío. Ambos ejemplos son muestras de la importancia de este negocio con una de las mayores perspectivas de crecimiento de la economía mundial. Chile, sin embargo, no ha logrado desarrollar dicha área, a pesar de la experiencia de los investigadores nacionales y de los hallazgos hechos por ellos en Biomedicina (aplicación del conocimiento en Biología a la Medicina para solucionar problemas de salud). La mayoría de los trabajos sólo alcanza la etapa de publicación y un porcentaje menor llega a la fase de desarrollo y patentación. Pero nada más, porque no hay recursos para realizar transferencia tecnológica.
Desarrollar una nueva droga, desde la concepción hasta su llegada al mercado, cuesta aproximadamente 1.500 millones de dólares. Los fondos de fomento a la investigación científica y tecnológica que existen en Chile, como Fondef y Fondecyt, aportan entre 40 y 400 millones de pesos por proyecto.
El otro problema es que tampoco existen en el país grandes empresas Biotecnológicas en el área de la Biomedicina que produzcan masivamente las aplicaciones de esos conocimientos y no hay fomentos para la atracción de empresas internacionales del rubro.

Medicina traslacional

Una inédita alianza entre las Facultades de Ciencias Biológicas, Medicina, Odontología y Química y Farmacia de la Universidad de Concepción busca cambiar esta situación. Mediante un Programa de Biomedicina proyectan atraer a Chile a un centro de investigación internacional que realice actividades de frontera tecnológica en este ámbito. Para ello cuentan con el apoyo de CORFO, a través de su Programa de Atracción de Centros de Excelencia Internacional para la Competitividad, que entrega financiamiento hasta por 20 millones de dólares.
El director científico de este Programa y director del Departamento de Fisiopatología de la Facultad de Ciencias Biológicas (UdeC), Dr. Juan Carlos Vera, explica que este programa Corfo es una de las pocas posibilidades que tiene el país para materializar un proyecto de estos montos de inversión. A ello se agrega los contactos que la Dirección de Investigación del plantel tiene con el Grupo Interdisciplinario de Genoproteómica Aplicada, GIGA, de Bélgica, para instalar un centro suyo en Chile -específicamente en Concepción- en alianza con la UdeC.
Eso es lo que busca el programa de CORFO: unir la experiencia internacional con la de instituciones nacionales con potencial en investigación y desarrollo para introducir nuevas tecnologías, crear tecnologías a nivel local, desarrollar innovaciones de procesos y productos generados localmente y producir líneas de investigación en áreas de frontera tecnológica, en este caso de la Biomedicina, y así desarrollar medicina traslacional, cuyo objetivo es trasladar a los pacientes de forma rápida y efectiva los conocimientos que se generan en la investigación básica. Lo que justamente Chile todavía no tiene capacidad de hacer.

Cambiar la matriz productiva regional

El Gore planteó un clúster de la salud como uno de los temas centrales de crecimiento para la Región del Bío Bío. El médico Martín Zilic, ex director del Centro de Biotecnología y asesor del programa de Biomedicina, asegura que para lograr “en serio” un polo de desarrollo en este tema se necesita apoyo económico, equipamiento, tecnología, pero también expertis en áreas que en nuestro país todavía no se exploran, como las ciencias ómicas (genómica, transcriptómica, proteómica, metabolómica, etc.) que ya se estudian en otras partes del mundo -luego de que se secuenciara el genoma humano- para detectar precozmente la existencia de determinadas enfermedades y desarrollar mejores tratamientos farmacológicos.
“Todo eso ofrece el GIGA”, agrega el profesor Vera. “Ellos realizan investigación básica igual que nosotros, pero tienen tecnología que en Chile no está disponible, saben hacer transferencia tecnológica y tienen experiencia en el desarrollo de bionegocios y contactos con empresas internacionales, que son experiencias de las que carecemos. Por ejemplo, una pregunta clásica es por qué la incidencia de cáncer de vesícula es más alta entre las mujeres chilenas y especialmente las de la zona sur. No tenemos respuestas. Para lograrlas deberíamos hacer estudios epidemiológicos masivos, a nivel genético, deberíamos tener bancos de tejidos locales. Si el GIGA se viniera a Chile abriría las puertas para hacer investigación en áreas como ésta, que ahora somos incapaces de tocar y nos permitiría desarrollar bionegocios e introducirnos en esta industria, con tanto futuro, a nivel mundial”, añade.

•45 millones de dólares costaría instalar un centro GIGA en Chile.
•GIGA Bélgica aportaría 11 millones de dólares.
•La CORFO entregaría 20 millones de dólares.
•El resto de la inversión lo aporta la UdeC a través de su capital humano y equipamiento.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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