Germán Acuña, presidente Colmed Concepción:“El Gran Concepción vive el momento más adverso de esta pandemia”

La cifra más alta de contagios en lo que va de la pandemia, Unidades de Cuidados Intensivos saturadas y 268 fallecidos a la fecha dan cuenta de que la región del Biobío y, especialmente, la provincia de Concepción, enfrenta una situación sanitaria crítica. La cuarentena llegó a tratar de cambiar el panorama, sobre todo ad portas de unas Fiestas Patrias que, sin la responsabilidad de los ciudadanos, podrían implicar graves consecuencias.

por Cyntia Font de la Vall P.

A las 23 horas del viernes 11 de septiembre comenzó a regir la cuarentena para las comunas de Coronel, San Pedro de la Paz y Lota, las que se sumaron a Talcahuano, Hualpén, Concepción, Penco, Tomé, Chiguayante y Hualqui, que ya estaban bajo confinamiento total.

La medida, que puso en cuarentena a los casi un millón de habitantes de las 10 comunas del Gran Concepción, busca revertir el aumento en el número de contagios de las últimas semanas y descongestionar las unidades de pacientes críticos de los recintos hospitalarios de la zona, que desde fines de agosto se han visto obligados a trasladar pacientes a otras regiones del país.

Ante este aciago panorama, las autoridades regionales, así como el personal de salud, hacen insistentes llamados a la ciudadanía. Les piden ser responsables, observar las medidas preventivas, usar mascarilla, lavarse las manos, no salir de sus casas. Sin embargo, las cifras no muestran gran variación y, peor aún, se prevé que los indicadores podrían empeorar durante este fin de semana si las personas no cumplen con las medidas establecidas. La preocupación quedó de manifiesto hace un par de semanas, cuando el presidente del Colegio Médico regional Concepción, el Dr. Germán Acuña, hizo un sentido llamado a través de los medios: “A este virus no le importan las Fiestas Patrias. Va a contagiar, enfermar y a matar exactamente igual. Seamos responsables. No hagamos de este 18 el peor de nuestras vidas y de nuestras familias”.

Y es con él con quien conversamos de la situación que vive la Región, especialmente, el Gran Concepción; de los errores en el manejo de la pandemia, de la relación del Colmed con el gobierno regional y central, de la duración estimada de las cuarentenas en la zona y de la responsabilidad de cada persona en el control del contagio.

“Parar la tontera”

-Llevamos seis meses luchando contra el Covid-19 y, sin embargo, pareciera que no avanzamos, que estamos estancados o, incluso, cada vez peor. ¿En qué estamos fallando?

“El país ha fallado en dos cosas. La primera y más importante: no hacer a las personas protagonistas del cuidado de su salud. En este sentido, en un principio el gobierno no entendió que el protagonista de esto es el ciudadano y su familia, y creyó que debían ser el gobierno y el ministerio. Y lo hicieron muy bien desde esa mirada: consiguieron muchos ventiladores, prepararon a los equipos y ampliaron la red de camas UCI. Y quizás gracias a eso se salvaron vidas. Pero si hubiéramos puesto el acento en empoderar a las personas, a las familias, a las comunidades sobre su autocuidado, tal vez se habrían salvado aún más”.

Añade que en el Colegio Médico entendieron desde el inicio la necesidad de concientizar a la población de su responsabilidad. “Por eso le pedimos a alcaldes y concejales que se comunicaran con sus juntas de vecinos, con los clubes de adulto mayor, la gente de las ferias libres, con los grupos de jóvenes para recordarles que tenían el poder de cuidarse ellos y a los suyos. Estamos convencidos de que poner a las personas a cargo de la salud de su propia población es la mejor forma de avanzar en esta pandemia”, sentencia.

El segundo error, indica, fue no descentralizar las decisiones. Señala que han solicitado insistentemente al gobierno que las medidas se decidan en los territorios, y no en La Moneda o en el ministerio de Salud. De hecho, explica, hace unos meses todos los presidentes regionales del Colegio Médico enviaron una carta al Presidente Piñera solicitándole esto formalmente. Aún no tienen respuesta.

“Quizás el mejor ejemplo es lo que pasó cuando la Mesa Social, y luego el intendente, pidieron que no se autorizara que los habitantes de comunas en cuarentena se reunieran para Fiestas Patrias. ¿Y cuál fue la primera reacción del gobierno central? Una reprimenda pública al intendente. Fue entonces que todos los actores sociales se levantaron para respaldarlo y decir: ‘paremos la tontera’. Es desde las regiones que se pueden tomar las mejores decisiones, emanadas del intendente y del seremi de Salud, que representan las demandas de los alcaldes, que son quienes mejor conocen sus territorios”.

-Como Colegio Médico, ¿sienten que sus opiniones son escuchadas y consideradas por las autoridades regionales?

“Absolutamente. Aunque tenemos divergencias de opinión en muchas oportunidades, nos sentimos escuchados. Yo participo en la Mesa Social y en el Comité de Emergencia, y siempre he sentido que nuestra opinión importa. Además, hemos sido testigos de todas las solicitudes que, a instancia nuestra, el seremi y el intendente han dirigido a Santiago, donde les han dicho que no”.

-Cuáles, por ejemplo.

“Un ejemplo de esto es cuando pedimos cuarentena para Coronel. Sabíamos que era necesaria y estamos convencidos que de haberse decretado en ese momento se habrían evitado enfermedades y quizás salvado vidas. Lo mismo en Arauco, donde debió decretarse una cuarentena que incluyera la celulosa y MAPA, o cuando dijimos que el cordón sanitario de Talcahuano no podía dejar fuera el mall. Son varios los temas que sentimos que podrían haberse llevado mejor, que se los representamos a nuestras autoridades, y que nos consta que ellos hicieron llegar a Santiago, aunque sin resultados positivos”.

-¿Esto no cambió con la llegada del ministro Enrique Paris a la cartera de Salud?

“Son muchas las ocasiones en que el gobierno ha tomado decisiones por sí, sin hacer caso de nuestra opinión. Nos ha escuchado un par de veces, pero, en general, sentimos que tanto la Mesa Social Nacional como el Colmed son meros testigos de lo que ocurre. Jaime (Mañalich) no nos trató muy bien cuando exigimos más información, y aunque el ministro Paris nos trata mejor, seguimos sin saber cuánto demorarán en llegar los datos que pedimos o cuánto se considera realmente la opinión de nuestros expertos. En general, creo que ha habido mucha autodeterminación de las autoridades y pocas ganas de incluir a otros actores sociales en la toma de decisiones. No sé por qué el gobierno central no escucha, si es evidente que quienes estamos en los territorios conocemos mejor nuestra realidad. En todo caso, aún es tiempo de cambiar, porque esta enfermedad nos va a acompañar un buen tiempo más”.

El peor 18 de nuestras vidas?

-Como Colegio Médico, ¿cuán preocupados están por la situación del Gran Concepción?

“Mucho, porque tenemos la provincia casi completa en cuarentena, y las UCI colapsadas. Hoy, el Gran Concepción vive el momento más adverso de esta pandemia”.

-¿Las cuarentenas lograrían revertir el panorama? ¿Hasta cuándo deberían durar?

“Las cuarentenas debieran mantenerse, mínimo, hasta fines de septiembre, aunque quizás sea más. Lo ideal sería aprovechar este periodo para llevar la trazabilidad desde el 90,6 por ciento -informado por el seremi hace unos días- a sobre el 98 por ciento. Y es posible, porque hasta hace un mes teníamos solo 200 trazadores que estaban a cargo de la seremi de Salud y la trazabilidad estaba en torno al 50 por ciento, un porcentaje que aumentó sustancialmente cuando se incorporaron a la tarea la atención primaria y los internos de Medicina de universidades de la zona”.

Hoy, agrega, Concepción está confinado, y eso ayuda a las provincias de Arauco y Biobío, de las que no hay que olvidarse, sobre todo por el aumento en la cantidad de casos de la comuna de Curanilahue. “Sin embargo, la seremi de Salud tiene que poner ojo en el movimiento de trabajadores. Tenemos empresas a la entrada de Arauco, por ejemplo, a las que cada día llegan 40 o 50 micros llenas de personas que van a trabajar. Si cerramos Concepción, pero sus habitantes van a trabajar a otras ciudades, el virus se seguirá esparciendo”.

-¿Ustedes han previsto las consecuencias que podrían tener estas fiestas?

“Sí, lo hemos analizado largamente, y creemos que tras este fin de semana va a venir un fuerte aumento de casos en todo Chile, aunque esperamos que en el Gran Concepción no sea tan crítico gracias a las cuarentenas. De hecho, creo que a nivel central también lo ven así, pues hace unos días el ministro Paris dijo en una entrevista, refiriéndose al plebiscito, que había que considerar “los brotes post 18”. Me impresionó mucho, porque cuando la máxima autoridad sanitaria dice eso, es evidente que los pronósticos respecto de las consecuencias después de este fin de semana no son auspiciosos. Y es que la verdad es que después de dos copas de vino, la gente no va a tener problema en acercarse o abrazarse. Solo esperamos que no se relajen tanto con las medidas de seguridad, de modo de no tener que lamentar el peor 18 de nuestras vidas”.

Menos aplausos, más conciencia

-En agosto circuló en redes sociales su llamado a profesionales del área de la salud a presentar sus currículums en el Servicio de Salud Talcahuano. ¿Tuvo la convocatoria un buen resultado, o todavía hay déficit de profesionales en los centros hospitalarios?

“Carlos Vera, director del Servicio de Salud Talcahuano y coordinador de los servicios -que ha hecho una gran labor durante esta pandemia-, fue quien me pidió hacer ese llamado. Y nos fue muy bien, pues llegaron casi mil currículums que, me imagino, cubren cualquier déficit”.

-A propósito de los profesionales sanitarios, usted que trabaja a diario en hospitales de la zona, cómo los ve. ¿Agotados física y mentalmente?

“Hay de todo. Hay quienes están muy cansados y otros que van a trabajar con miedo de infectarse y contagiar a sus familias.

Sabemos que la solución pasa por empoderar a las personas , por hacerlas parte de esto (…) El gran desafío en esta materia es para los alcaldes , concejales y los encargados de las Dideco .que , con su experiencia , deben formular propuestas para llegar a todos los habitantes de su territorio, a quienes hay que invitar a entregar sus ideas (…) Debemos abrirnos a la comunidad y recabar opiniones , porque esto no se puede decidir entre un par de personas , todos deben participar ”.

Creo que todos: médicos, personal de enfermería, paramédicos y kinesiólogos están cansados, y que solo gracias a su tremenda vocación logran sobreponerse y seguir atendiendo a los pacientes como si fuera el primer día. Solo espero que al final esto no les pase la cuenta en salud mental, aunque también estamos trabajando en eso, con protocolos de asistencia a los funcionarios, con psiquiatras expertos en psicotrauma, y apoyándolos con sistemas de turnos de siete o 14 días de trabajo, y luego descanso. Además, ahora se pondrá más difícil la cancha porque a la demanda por Covid se suman necesidades de la población por patologías crónicas que se habían dejado un poco de lado, y que hay que retomar para evitar problemas de salud mayores”.

-Más allá de los agradecimientos y aplausos, ¿qué esperan como retribución por su labor los profesionales sanitarios?

“Más conciencia de la ciudadanía. Lo que ocurre en los hospitales es un reflejo de lo que pasa en la ciudad. Si la ciudad está con mucha carga viral, tenemos más personal enfermo. Entonces lo que esperan los profesionales sanitarios es que las personas cumplan los protocolos, se empoderen del cuidado de la salud, sean responsables y se cuiden”.

-Las autoridades nacionales y locales no han sabido cómo lograr que la gente entienda que cuidarse es tarea de todos. ¿Como Colegio Médico, han pensado cómo debería ser el acercamiento a la comunidad? ¿Cómo comunicar de manera efectiva la crítica situación que vive el Gran Concepción?

“Sabemos que la solución pasa por empoderar a las personas, por hacerlas parte de esto, lo que es súper complejo porque somos un país sin cultura participativa. El gran desafío en esta materia es para los alcaldes, concejales y los encargados de las Dideco que,con su experiencia, deben formular propuestas para llegar a todos los habitantes de su territorio. Y más aún, es importante que las autoridades políticas se comprometan a escuchar esos planes. En la zona hay cientos de grupos y organizaciones de todo tipo, pero no cuentan con una red de apoyo que llegue a todos y los coordine. Por qué no pedir a esas agrupaciones de jóvenes, de adultos mayores, de mujeres, de deportistas que nos entreguen sus propuestas que, de seguro, serán más inteligentes y creativas que las nuestras. Hay que apostar por las ideas que nos pueden entregar, y hacerlos parte de la responsabilidad de cuidar su salud y la de sus pares. Hay que hacer esa apuesta y debe hacerse desde los municipios, que son nuestras unidades de gestión de participación. Debemos abrirnos a la comunidad y recabar opiniones, porque esto no se puede decidir entre un par de personas, todos deben participar”

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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