Henry Campos, alcalde de Talcahuano: “El gobierno escucha a sus autoridades”

El lunes 17 de agosto le escribió al presidente Piñera para, entre otras medidas, solicitar cuarentena los fines de semana para la provincia de Concepción, preocupado por la concentración de contagios en la zona. Dos días después, el gobierno anunció el retroceso a Fase de Transición de cinco comunas de la zona

A partir del viernes 21 de agosto, a las 23 horas, las comunas de Concepción, Talcahuano y Hualpén retrocederán a la Fase 2 del plan Paso a Paso. Esta etapa considera cuarentenas los fines de semana y festivos, y el cierre en esos días del comercio no esencial. Penco y Tomé, en tanto, tendrán cuarentena total. 

La decisión dada a conocer el miércoles 19 de agosto es un corolario de las peticiones que algunos jefes comunales de la zona venían haciendo en las últimas semanas, por la concentración de contagios por coronavirus en el Gran Concepción. 

Esa misma preocupación hizo que el lunes 17 de agosto, saliera de Talcahuano una carta dirigida al presidente Sebastián Piñera. Estaba firmada por el alcalde de esa comuna, Henry Campos Coa, que recurría al mandatario para solicitar que la provincia de Concepción retrocediera desde la etapa de Preparación, a la fase de Transición. Su idea era, como explicó, lograr cuarentenas parciales que evitasen las salidas de personas los fines de semana y los encuentros familiares o entre amigos en esos días, porque ahí se estaban generando importantes brotes de contagio.

En la misiva, requería también el cierre de los servicios no esenciales y la reducción de los horarios de atención. Asimismo, pedía extender el Estado de Catástrofe por otros 90 días. 

Dos días después se conoció la determinación del gobierno central de restringir el desplazamiento en cinco comunas de la provincia de Concepción. “Efectivamente, se demuestra, una vez más que el gobierno escucha a sus autoridades”, señaló Campos al enterarse de la noticia. Y agregó que el miércoles 19 en la mañana recibió una llamada del presidente de la República, quien, en conjunto con el ministro de Salud, le informaron que se estaba evaluando crear cuarentenas en Fase 2 en Talcahuano y en otras comunas de la provincia de Concepción.

Antes de esta decisión habíamos conversado con el jefe comunal para conocer sobre las razones que lo llevaron a liderar una petición de confinamiento para la zona.

-¿El intendente del Biobío y el seremi de Salud supieron que usted le iba a escribir al presidente de la República?

No, no se los dije, pero yo siempre me estoy comunicando con ellos. Sin embargo, hay que entender una cosa, los alcaldes somos electos por votación popular y somos autoridades autónomas.  Yo no soy un funcionario del presidente de la República, al cual le tengo un profundo respeto, ni tampoco del ministro de Salud, a quien le tengo un profundo cariño. Las autoridades regionales, en cambio, son funcionarios de autoridades centrales que pueden hacer planteamientos con respecto a medidas para aplicarse regional, provincial o comunalmente, pero no pueden exigir cosas al gobierno central como sí lo podemos hacer los jefes comunales”.

-¿Recibió algún reclamo del intendente o del seremi por esta decisión?

“No me han manifestado ninguna molestia, porque siempre hemos estado en contacto. No hay conflictos. Yo integro la Mesa Social Covid 19, y voy a seguir estando en ella y, por tanto, mantengo conversaciones constantes con el seremi de salud, con el director del servicio de Salud Talcahuano y con el intendente, por cierto. Incluso, cuando a fines de julio viajé a reunirme con el ministro del Interior para solicitar que se aplicaran medidas más restrictivas en Talcahuano, el intendente conversó con el presidente de la República, y el seremi de Salud, con el ministro Paris, para entregarles antecedentes que justificaban la aplicación, en ese momento, de un cordón sanitario y, hasta, de una cuarentena Fase 2. Eso demuestra que sí hemos estado coordinados. Aquí hemos tenido la ayuda del intendente que ha demostrado un gran compromiso con la región. Lógicamente, a algunos puede caerles mal las medidas que se toman y, a otros, bien, pero aquí lo importante es reducir la movilidad en lugares donde se está aglomerando público, y para eso hay que aplicar restricciones”.

-¿Qué razones le dieron desde el gobierno central para decretar un cordón sanitario y no una cuarentena en aquella oportunidad? 

“Que de acuerdo con las estadísticas epidemiológicas que ellos tenían, no había necesidad de colocar una cuarentena. Hoy, sin embargo, cuando la mayoría de los contagios regionales está concentrada en la provincia de Concepción, creemos necesario nuevas restricciones, porque los datos están demostrando que los contagios se están generando sábado y domingo por visitas familiares o por reuniones comunitarias entre amigos, y que eso está haciendo que se expanda más rápido el virus”. 

INSULTOS A MONITORES COVID

-¿Ha conversado con sus vecinos para saber por qué la gente está bajando la guardia y se está exponiendo a situaciones de riesgo?

“Creo que ha habido un cierto relajo, porque hay gente que está viendo que esta pandemia no le está golpeando muy fuerte. Tal vez supieron el caso de algún vecino o un conocido que no tuvo síntomas o que solamente lo vivió como un resfrío, y por eso le están perdiendo el miedo al virus. Sin embargo, diferente es la percepción de quienes hemos tenido que lamentar la partida de amigos por coronavirus o ver a cercanos internados en pésimas condiciones. Ahí la visión de esta pandemia es muy distinta”. 

-¿Qué están haciendo en Talcahuano para fomentar el autocuidado, por ejemplo, en espacios públicos?

Nosotros logramos sacar el comercio ambulante de Talcahuano, delimitamos el uso de las veredas en el centro y contamos con monitores Covid que están en las calles repartiendo alcohol gel, diciéndoles a las personas que mantengan la línea y que ocupen mascarilla. Pero a veces les responden muy mal. No le voy a repetir los insultos que reciben nuestros monitores que solamente están ahí para pedirles que se cuiden. Estamos preocupados de la salud de nuestros vecinos. Nosotros estamos trabajando de manera muy fuerte en la búsqueda activa de casos. Desde el 23 de julio hemos aplicado 1.300 PCR con este sistema de ir a buscar los contagios. Seguiremos con estos muestreos en ferias libres y también en poblaciones de más riesgo. No estamos haciendo fiscalizaciones por joder, podríamos haber sacado una cantidad de infracciones tremenda, pero no, optamos por educar a través de una persona que les está diciendo: ‘camine por esta vía o mantenga el distanciamiento’. Pero hay gente que se siente con el derecho a atacar y a recriminar a esos funcionarios”.

CON LAS MANOS ATADAS

-Usted también le pidió al presidente regular la apertura de centros comerciales y cerrar todo servicio no esencial. ¿Los comerciantes de su comuna están de acuerdo con su idea?

“Hay hartos comerciantes que sí están de acuerdo. Hay algunos que lógicamente están velando por sus intereses económicos, pero en general, los comerciantes de Talcahuano han actuado con muy buena disposición. El problema lo tenemos en los grandes centros comerciales en donde se plantean algunas medidas, que luego no se han cumplido”. 

-¿Dónde?

Lo que hemos visto en el mall Plaza Trébol, por ejemplo, donde su misma publicidad solicita ‘no venga con niños o adultos mayores’, pero igual deja entrar a niños y a adultos mayores. También hemos visto que en algunos de sus locales no se respetan los aforos, entonces esas cosas hay que criticarlas. En estos días, oí al subsecretario Arturo Zúñiga decir que si se registraban aglomeraciones en el mall Costanera Center lo cerrarían rápidamente. A mí me gustaría que tuviera esa misma actitud con centros comerciales de nuestra zona que no respetan lo estipulado por la autoridad sanitaria”.

-¿Qué puede hacer la municipalidad para fiscalizar a los centros comerciales?

“Nosotros podemos fiscalizar las medidas en virtud de lo que establecimos en la ordenanza municipal del uso de las mascarillas y, también, del distanciamiento físico. Nosotros aplicamos un aforo de una persona cada nueve metros cuadrados. En el mall Plaza Trébol fijaron un aforo de una persona cada 10 metros cuadrados, un poco más amplio. Esa medida podríamos fiscalizar, pero para ello debemos tener datos concretos de cuántas personas hay dentro del mall. Y no lo sabemos, por lo tanto, no tenemos esa capacidad de hacer esa fiscalización si es que no se nos entrega información completa y suficiente. Tampoco tenemos atribuciones para cerrar lugares de este tipo, porque el cumplimiento efectivo de esas medidas sanitarias y la posibilidad de determinar un cierre corresponden directamente a la seremi de Salud”.

-Están de manos atadas en ese sentido.

“En general, todos los alcaldes de Chile estamos con las manos atadas. La propia Contraloría lo ha señalado desde abril aproximadamente, donde indicó que las municipalidades no tenían atribuciones ni para abrir ni para cerrar centros comerciales en épocas de pandemia”.

ÚLTIMA SALIDA

-Los centros de atención primaria de salud (APS) serán los encargados de realizar la trazabilidad. ¿Su municipio tiene los recursos necesarios para hacerse cargo de esta tarea?

“A nosotros nos entregaron recursos, lógicamente vamos a pedir más, porque tuvimos que contratar más equipos.  Vamos a seguir haciendo la pega como corresponda en la medida que podamos. Pero, incluso, estamos destinando recursos que nos ha entregado el gobierno a través del Fondo Solidario a potenciar los equipos de salud. No siempre es suficiente, por eso la decisión mía fue, por ejemplo, recortar las horas extraordinarias de los funcionarios municipales, excepto de los de salud, para inyectar esos fondos donde hoy se necesite. Sin embargo, ninguna medida que podamos aplicar va a ser suficiente si hay gente que quiere vulnerar el toque de queda, los cordones sanitarios o insiste en salir a vitrinear o a juntarse con amigos. Necesitamos que mantengan las medidas de seguridad, pues si no la próxima salida será al hospital a intubarse o, derechamente, al cementerio”.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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