La DC volverá a conectarse con la ciudadanía

Ese es el desafío que la parlamentaria del distrito 21 busca cumplir si logra conducir la mesa nacional del partido. La elección de segunda vuelta definirá si llega a ese cargo en un periodo, como explica, donde la Democracia Cristiana necesita iniciar un proceso de reflexión, para tomar un rumbo que encante a sus adherentes y para entregar una nueva propuesta al país. Sobre la marginación de la DC del gobierno de Apruebo Dignidad, afirma que apoyaron a Gabriel Boric sin condiciones, que cooperarán con él, pero que no aceptarán ninguneos.

Por Pamela Rivero J.

Saliendo de Valparaíso, y a pocas horas de haber aprobado la Pensión Garantizada Universal (PGU), la diputada DC por el distrito 21, Joanna Pérez, conversa con nosotros.

Estaba terminando una semana agitada, que para ella partió el domingo 23 de enero, con la elección donde buscaba llegar a la presidencia de la Democracia Cristiana. Finalmente, no hubo mayoría, y se produjo una especie de empate técnico con el alcalde de La Granja, Felipe Delpín. Ello los llevara a una segunda vuelta, que se había fijado para el 6 de febrero, pero que probablemente será aplazada por la situación sanitaria que vive el país, explica la parlamentaria. El mismo domingo, en una entrevista de televisión, el presidente electo, Gabriel Boric, confirmó que no se consideraría a militantes de la falange en ninguna de las 35 subsecretarías. Una respuesta que revivió las dudas sobre el “peso” que tendría la DC de ahora en adelante, y sobre los desafíos para reposicionarse en el escenario político nacional. Un trabajo que tendrá sobre sus hombros quien lidere el partido durante los próximos dos años. En esa meta la diputada del distrito 21 focaliza su campaña y, también, recalca, en cómo unir a sus camaradas.

La votación de la PGU, sin embargo, fue un momento de alegría, donde se dejaron atrás las diferencias, y se vio a los DC y a los otros diputados de los partidos que integran Nuevo Pacto Social unidos por este gran desafío.

-El gobierno manifestó que la PGU es una de las reformas más grandes de los últimos 40 años en el tema de pensiones.

“Se logró una parte importante, pero falta. Nosotros buscamos un sistema que sea robusto, solidario y que no sea abusivo como el actual sistema de AFP. Esto viene a dar una parte de apoyo a los pensionados, un piso mínimo garantizado, pero sin duda nos queda mucho más por avanzar en esta materia”.

-¿Desde la Democracia Cristiana van a abogar por la eliminación de las AFP?

“Nosotros creemos que lo que se requiere es un sistema distinto, por eso instalamos la idea de un ente estatal, instalamos más competencia, más fiscalización, más cotización previsional. Sabemos que el sistema de AFP no se puede terminar de un día para otro, pero debemos ir hacia allá: a un sistema solidario, que sea tripartito, donde aporte el Estado, el trabajador y el empleador, y que no esté expuesto a sociedades anónimas que lucran con algo tan sensible como son las pensiones”.

-¿Esta postulación para dirigir la DC en su mesa nacional es el desafío más importante de su carrera política?

“Yo voy tomando los desafíos uno a uno. Pero por lo que para mí significa la Democracia Cristiana y por los momentos en que se encuentra el país, creo que asumir este desafío es algo de responsabilidad política, y me siento con la fuerza, con el ánimo y con la compañía de muchos equipos en esta ruta”.

-¿Hacia qué rumbo conduciría a la Democracia Cristiana?

“La Democracia Cristiana ha ido perdiendo su adhesión ciudadana, y por eso la primera tarea es hacer que se vuelva a conectar con la ciudadanía y con este nuevo Chile que está avanzando y pasando por transformaciones muy importantes”.

-Y eso, ¿qué significa?

“Significa visibilizar liderazgos, unificar el partido, pero, sobre todo, ponerlo de pie, de cara a la ciudadanía, con rostros nuevos, de terreno, que han tenido triunfos y que han reconectado con Chile, para que trabajen activamente en cada región. Tras la elección presidencial, gran parte del electorado del centro político se quedó huérfano. Nosotros llevamos una candidata presidencial, y tampoco supimos conectarnos con estos electores. La DC ha ido perdiendo su identidad, se ha ido complicando en representar a quienes se identificaban con el partido: las familias, las pymes, los emprendedores, los profesionales, la clase media. Eso es lo que tenemos que recuperar”.

-¿Se podría complicar este objetivo porque su partido no será parte del futuro gobierno?

“Nosotros dimos el apoyo a Gabriel Boric, y también dijimos que no buscábamos ser parte del gobierno de Apruebo Dignidad. Vamos a seguir trabajando y colaborando desde un espacio de la centro izquierda, pero también, con mucha independencia y autonomía. Eso debemos verlo como una oportunidad, porque la gente espera que se le defienda, que se protejan los temas en que hemos ido avanzando, en materia de democracia, de crecimiento, de desarrollo, pero también debemos hacernos cargo de las transformaciones que Chile quiere. La Democracia Cristiana se va a reordenar internamente para tener una propuesta para el país”.

-¿No se verán disminuidos por no gobernar con sus socios históricos?

“No. Nosotros tenemos una amplia presencia a nivel territorial, con la mayor cantidad de alcaldes y alcaldesas en el país, la segunda fuerza en materia de concejales después de Renovación Nacional, tenemos una gran presencia de consejeros y consejeras regionales y la principal en gobernadores regionales. Tenemos un gran espectro donde generar y levantar propuestas, desde lo local a lo regional y nacional, por lo tanto, vamos a estar muy activos y tenemos una bancada de parlamentarios, cuyo trabajo, como estará la composición del Congreso, será decisivo”.

Respeto, sin ninguneos

-En el programa Tolerancia Cero, el presidente electo dijo que no habrá integrantes DC en las subsecretarías. ¿No ha habido cambios de último momento?

“No. Nosotros no estamos buscando ser parte del gobierno ni del cuoteo que hoy están reclamando algunos partidos que son parte de Apruebo Dignidad. Ellos reclamaron que aquello sucedía antes en otras coaliciones, y ahora, por lo que entiendo, están pasando por lo mismo, por eso no han podido nombrar todas las subsecretarías”.

-¿Este es un rotundo no de la DC o existe la posibilidad de que con el tiempo sean parte del gobierno de Apruebo Dignidad?

“Siempre hemos dicho que no vamos a sancionar a una persona o perseguir a quien sea convocado para ser parte del futuro gobierno. Pero también hemos afirmado que hoy necesitamos autonomía para instalar a la DC donde se desee perfilar. Entendemos que este gobierno va a tener al menos dos o tres tiempos más, y cualquier otra definición que tomemos lo vamos a hacer institucionalmente. El acuerdo de nuestra junta nacional partidaria fue apoyar al presidente electo, sin condiciones, pero no siendo parte de su gobierno. Lo que decidamos en el futuro se definirá de manera amplia. Por el momento, requerimos hacer un proceso reflexivo para buscar por qué hemos ido perdiendo adhesión, por qué hemos ido perdiendo militantes, y por eso es que este tiempo es importante para nosotros”.

-¿La DC se ubicará en el oficialismo o en la oposición desde el próximo 11 de marzo?

“No seremos oficialistas, ya lo hemos dicho, pero esto de ser del oficialismo o decir de qué tipo de oposición seremos, la verdad es que para nosotros no tiene un trasfondo. Aquí lo importante es que la Democracia Cristiana va a reposicionarse, va a volver a conectarse con la ciudadanía y vamos a ir tomando las decisiones institucionalmente. Hoy no estamos en el gobierno, pero vamos a colaborar en las cosas que sean necesarias, y en lo que no estemos de acuerdo vamos a ser claros en decirlo. Pero también vamos a exigir respeto, sin ninguneos, porque las formas también importan, y esto lo hemos hecho ver en los últimos días. Dimos un apoyo desinteresado y, por lo tanto, necesitamos también respeto a nuestra institucionalidad”.

-¿De qué manera lo han hecho ver?

“Lo hemos conversado internamente con los equipos políticos, que nosotros no queremos ser notificados por la prensa de la relación que vamos a tener con el gobierno, para eso tenemos canales abiertos para ellos”.

Aislar a los violentistas

-Estos últimos días se empezó a conversar la idea de un quinto retiro desde las AFP, al que el presidente electo cerró la puerta. ¿Apoyaría esa medida?

“No me cierro a nada, pero creo que hoy nuestro principal problema es buscar una fórmula de tener mejores pensiones para los pensionados, y los retiros no son la mejor medida”.

-¿Cuál es la primera tarea que ustedes esperan a que se aboque el futuro gobierno?

“A la reactivación del país después de esta pandemia, para apoyar a las pymes y a los emprendimientos que se han visto afectados para generar empleos, a las mujeres, que han retrocedido 12 años en el mundo laboral, para que también puedan volver. El tema de la salud que sigue siendo un tremendo desafío, pues por la situación sanitaria que vivimos, crecieron las listas de espera e, incluso, hubo personas que fallecieron esperando una atención oportuna por parte del Estado. Y, por supuesto, la situación de la macrozona sur. Debemos instalar un diálogo, un trabajo multisectorial que no solo mire la seguridad, sino también, el desarrollo social productivo, buscar un espacio de reconciliación y aislar a los grupos violentistas que buscan impunidad. Esto el gobierno actual no lo hizo, y tengo la esperanza de que escuchando e instalando actores que propicien este diálogo, podamos ir buscando una paz real, no una falsa sensación de seguridad como son los estados de excepción constitucional. Yo jamás he sido convocada a una mesa de trabajo en mi territorio, pese a todo lo que he aportado en ideas, en propuestas y programas. Conozco de inversión pública, conozco de instrumentos, me he puesto a disposición, pero, créame, no he sido convocada por este gobierno en mi periodo de diputada a ninguna actividad para colaborar”.

-Como diputada de un distrito donde hay personas que se han visto afectadas por la violencia que se vive en el sur del Biobío ¿qué propone para garantizar la seguridad que necesitan?

“Primero, que funcione la institucionalidad. Hace poco me reuní con personas del Ministerio Público, y ellos sostuvieron que no cuentan con los medios y tecnología para poder operar a tiempo, para llegar a tiempo al sitio del suceso para tomar las pruebas. Tenemos poco contingente, el Poder Judicial también está actuando lento y, probablemente, con miedo. Se demoran demasiado los procesos, faltan pruebas, algo está fallando en el sistema, y yo creo que no se ha querido revisar. Además, el gobierno ha insistido en meter a todos en un mismo saco, aquí hay que aislar a los violentistas, hay que aislar a quienes buscan con la impunidad del robo de la madera, del narcotráfico o del robo de autos, generar una situación de inseguridad generalizada. Hay que ir tras ellos con decisión, para que la gente vuelva a vivir en paz”.

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