Las casonas de Valdivia: Nuevamente protagonistas de la historia

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Son las sobrevivientes de Valdivia y cada una de ellas suma un incalculable valor histórico que hasta la hora sólo había tenido un reconocimiento oficial, pero que no consideraba su recuperación patrimonial. Hoy hay nuevas noticias.
Las mismas casonas que soportaron estoicas el mayor terremoto que se ha registrado en la historia de la humanidad hoy vuelven a hacer noticia en Valdivia. Claro que esta vez por una razón bastante menos ingrata.
Luego de muchos años de abandono, estas construcciones retomarán el protagonismo de antaño y serán dignas de la categoría patrimonial que el Estado les asignó hace más de una década, pero que a juzgar por las precarias condiciones en que se encontraban, no era más que un título honorífico que de nada servía para detener los estragos que en ellas causaba  el paso del tiempo.
Paradójicamente este reconocimiento fue por varios años una importante valla que desalentaba la conservación de estas viviendas debido a las numerosas exigencias que se imponen a la restauración de estructuras con estatus patrimonial, lo que, obviamente, encarecía su proceso de mantención. Pero hoy, iniciativas de empresas, corporaciones publico-privadas y de universidades están cambiando el panorama de estas casonas marcadas por el sello de la construcción alemana.
Museos en Casas Viejas
La Universidad Austral de Chile (UACh) ha sido pionera en el trabajo de recuperación patrimonial de Valdivia. Hoy tiene a su cargo la Casona Anwandter, construida en 1860 por uno de los líderes de la colonización alemana, Carlos Anwandter. Ubicada junto al río, su imponente arquitectura y su edificación de madera nativa no pasa inadvertida. Aquí hoy funciona la Dirección Museológica de la Universidad Austral y el Museo Histórico y Antropológico Maurice Van de Maele.
Desde el espacio que ocupa esta casona, declarada Monumento Histórico en 1981, se desarrolla uno de los proyectos urbanísticos más ambiciosos de la ciudad: la construcción de la costanera cultural de Valdivia. Ésta permitirá unir todos los puntos turísticos en un circuito que incluye sin duda uno de sus patrimonios, las “casas viejas”.
A un costado de la residencia Anwandter, ahora se  emplaza otra de las antiguas casonas de Valdivia, la que fue desarmada pieza por pieza para reconstruirla al lado de lo que será la Costanera Cultural de la ciudad. Se trata de la casa Shüler,  edificada en 1914, cuando en Europa   se peleaba la Primera Guerra Mundial y que hoy cobija las obras que forman parte del Museo de la Exploración, del naturalista Rudolph Amandus Philippi.
Loft con más de 100 años
¿Alguien habría pensado alguna vez que la antigua casona Lopetegui-Mena de la calle General Lagos se convertiría en una moderna edificación destinada al uso habitacional? Ese fue el resultado del proyecto iniciado por Socovesa junto a un grupo de jóvenes arquitectos  para rescatar el patrimonio valdiviano.
Conservando el diseño original  –que se caracteriza por su arquitectura neoclásica- la casona Lopetegui-Mena fue recuperada para la construcción de 8 departamentos tipo loft en los que increíblemente siguen presentes las mismas maderas que sirvieron para dar forma a esta casona a comienzos del siglo XX.
Junto a ésta, Socovesa adquirió otras dos casas antiguas que hoy albergan sus áreas de marketing, administración y comunicaciones, y también un nuevo proyecto inmobiliario.
Casonas para el arte
En una iniciativa conjunta, la Municipalidad de Valdivia y el SERVIU, a través de la empresa Valdicor (creada en 1971 para potenciar el desarrollo inmobiliario y urbanístico de la ciudad) entró a la idea de la recuperación patrimonial con el proyecto casona  Prochelle II.
Edificada en 1902 por Gustavo Prochelle Bruemer, con maderas de la mejor calidad y envigado en espiga y sin clavos, la casa ubicada junto al río en el ingreso a la Isla Teja, está próxima a ver terminada su reconstrucción. Sus numerosas habitaciones en madera de alerce se transformarán en salas de exposiciones y en oficinas administrativas de la empresa que la recupera para la ciudad.
Sus 644m2, distribuidos en dos pisos, han conservado en su restauración la totalidad de su esqueleto estructural y sus maderas nativas para convertir esta casa antigua de estilo alemán, declarada Monumento Histórico Nacional, en un nuevo espacio cultural.
Junto a esta añosa construcción se emplaza la Casona Prochelle I. En espacios más amplios, con la reutilización de las mismas maderas nobles que le dan forma, este lugar será la nueva casa de  la Corporación Cultural Municipal y la Escuela de Danza de Valdivia. Desde aquí en los próximos meses estas dos instituciones desplegarán y desarrollarán su actividad.
Cervantes, el Teatro
$1 la galería, $4 el balcón y $6 la platea fue el precio que pagaron las  personas que coparon el Teatro Cervantes de Valdivia en su inauguración el jueves 14 de noviembre de 1935. Este lugar fue el principal espacio cultural de la ciudad hasta que su deterioro obligó a cerrarlo.
Pero el paso del tiempo y la falta de mantención no destruyeron del todo la hermosura del trabajo en fierro de las escaleras y los detalles ornamentales del artesano alemán Eugen Trotter, obra que le fue encomendada por la Sociedad Comercial Consorcio Español, que agrupaba a parte de los empresarios de las familias más antiguas de la ciudad.
La apuesta de hoy es recuperar este lugar y, para ello, ya se han comprometido dineros por casi 350 millones de pesos en una inversión publica-privada. Lo que se pretende es lograr la declaración de Monumento Histórico Nacional, para así obtener fondos adicionales que permitan su total restauración.
Los trabajos de recuperación ya empezaron y su primera etapa debiera estar finalizada en octubre. Uno de los objetivos el volver a realizar en este teatro el tradicional Festival Internacional de Cine de Valdivia.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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