LLEGÓ MARZO Y CON ÉL, LOS TACOS

El Súper Miércoles que se vivió en el Gran Concepción el 2 de marzo último quedará por bastante tiempo en la memoria de los conductores de esta zona metropolitana. Acostumbrados durante casi dos años a una circulación menor de automóviles y, por ello, a un desplazamiento más fluido por las calles de Concepción y de su intercomuna, el regreso a clases ciento por ciento presenciales de los escolares y de parte de los universitarios, los trajo de golpe a los tacos y a los bocinazos de la congestión vehicular que ya existía previo a la pandemia. Aunque muchos dijeron que este marzo de 2022 fue peor.

Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas, en el 2020 se entregaron 460.834 permisos de circulación en la región del Biobío, y más de la mitad de ellos se dieron en la provincia de Concepción (286.640). Sin embargo, la cantidad de autos nuevos que ingresaron el último año a la región haría que la cifra de vehículos se acercase a las 500 mil unidades, lo que equivale casi al 9% del parque automotriz del país. Asimismo, datos de la cartera de Transportes indican que en la capital regional la tasa de uso de autos es de 1,2 pasajeros. Este panorama que evidencia la sobrecarga de vehículos que ya tienen las calles y avenidas de la zona, se ve empeorado por el temor que provoca el contagio de coronavirus en este periodo de pandemia, que desincentiva el uso de transporte público y hace que las personas prefieran usar sus vehículos para trasladarse.

El mismo Súper Miércoles se oyeron críticas de autoridades de gobierno que acusaron a Carabineros de falta de cooperación en la gestión del tránsito en el horario punta (7,30 a 9 de la mañana), donde se producía el ingreso al colegio de los escolares.

Desde Carabineros respondieron que no fueron convocados a reuniones de coordinación por la autoridad de la cartera de Transportes y que trabajaron en conjunto con algunos municipios, para mitigar los problemas de tránsito que podrían ocurrir en la jornada. De ese trabajo se detectaron 72 puntos críticos en el Gran Concepción.

Y en los próximos días, la situación podría empeorar, debido a que se sumará la totalidad de estudiantes de la educación superior a la presencialidad. ¿Qué hacer entonces? El diseño vial que hoy existe en el Concepción Metropolitano no da abasto para la cantidad de automóviles que circulan por sus diferentes arterias. Urge el avance de obras que ayudarían a despejar las áreas que hoy presentan mayor congestión vehicular, pero también se requieren planes de corto plazo, como horarios de ingreso diferenciados de colegios ubicados en zonas donde se producen los mayores atochamientos, habilitación de vías unidireccionales en horarios punta, eventualmente restricción vehicular y, por supuesto, se necesita además la cooperación de los automovilistas que, en ocasiones, con conductas descuidadas o irresponsables, poco ayudan a solucionar este problema que afecta a todos.

No se debe olvidar que tenemos evidencia de cómo el “estrés pandémico” habría aumentado significativamente la violencia basal que existía en el prototipo de manejo de los conductores chilenos previo a la aparición del coronavirus.

En una de nuestras ediciones anteriores, el reportaje Violentos y Desagradables, así somos al volante, daba cuenta de esta situación. En esa oportunidad, Alberto Escobar, gerente de Movilidad y Políticas Públicas de Automóvil Club de Chile, relató que se realizó una encuesta Latinoamericana donde los chilenos aparecieron como los más violentos o agresivos. Esto implicaba que habían tenido un evento desagradable en la vía, ya fuera como conductor de un vehículo motorizado, como ciclista o peatón. “Desde un bocinazo, una cruzada de auto, un insulto, gestos o hasta bajarse y agarrarse a combos”.

Asimismo, que seis de cada 10 conductores declaraban sentirse estresados con la conducción antes del Covid-19, y que en el estudio realizado el 2020, las cifras indicaban que se había aumentado en 36% ese estrés.

Todos estos datos son un llamado a accionar con urgencia, medidas que permitan desestresar el tránsito en el Gran Concepción y de paso también a sus conductores. Una zona que se precie de ofrecer una buena calidad de vida a sus habitantes y que busca ser foco del turismo de negocios debe solucionar, con planes a corto y largo plazo, la situación de accesibilidad a sus principales centros urbanos. No se puede normalizar que recorridos que podrían realizarse en 20 minutos, hoy tomen casi una hora. El Gran Concepción no puede esperar, y no puede, porque sus calles ya no soportan una movilidad para la cual no fueron diseñadas.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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