Los Ángeles en cámara lenta

Estacionamientos, paseo Colón y un cruce Antuco que sólo provoca congestión y una ciudad retrasada son algunos de los principales dolores de cabeza de las autoridades de la capital provincial de Biobío. ¿Las culpas? Ésas se cruzan entre un ministerio y otro, entre la administración actual y la anterior, mientras tanto, los angelinos siguen en compás de espera.
Por Nicolás Durante Parra/Fotografías: Juan Meza.
“Si esto hubiese pasado en Concepción o en Santiago, le aseguro que la reacción sería otra, pero claro, como es en Los Ángeles no más, dicen ‘no importa, si ellos aguantan´”. Las palabras del alcalde de la capital de la provincia de Biobío, Esteban Krause, reflejan el estado actual en el que se encuentra esta comuna con una serie de obras viales y urbanas a medio terminar. Las explicaciones, que abundan, apuntan hacia responsabilidades del gobierno anterior, de descoordinaciones y de empresas que no se han comportado a la altura de los requerimientos.
Aunque hay varios ejemplos, y no sólo en Los Ángeles, hay dos casos que ya son emblemáticos en esta zona. Los estacionamientos bajo la Plaza de Armas, de los cuales aún no hay ni pistas, y la consiguiente remodelación del paseo Colón, que con cada lluvia se inunda y ya tiene muchos adoquines “saltados”, sumado a un cruce Antuco que sigue como una mole obstaculizando el tránsito en la principal vía de acceso a una ciudad que, además, presenta altos niveles de crecimiento urbano y residencial. Ambos casos son los principales dolores de cabeza de las autoridades.
“Yo desconozco esos antecedentes”, “es responsabilidad de la administración anterior”, “el Estado es lento” son alguna de las frases que más se repiten, de lado y lado.

Una novela de errores

Tratar de entender lo que pasó con el cruce Antuco, y por qué pasados más de seis meses de la que fuera su fecha original de entrega a la comunidad se está relicitando la obra es un trabajo -y una historia- larga de contar.
Al primero que acudimos para buscar respuestas es al actual director regional del Servicio de Vivienda y Urbanismo, Serviu, Eloy Grandón, quien resume que “en su concepción había una imprecisión, que es que faltaba terreno por expropiar, se necesitaba incluso más del que se había propuesto”, indica, y luego detalla los antecedentes.
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Eloy Grandón, director regional del Servicio de
Vivienda y Urbanismo, Serviu.
El proyecto, denominado Mejoramiento de acceso a la ciudad Santa María de Los Ángeles, desnivel Avenida Alemania, fue adjudicado el 12 de octubre de 2012 a la empresa Mario Vera Arias (MVA), la que tenía 330 días para ejecutar. Las obras partieron el 3 de diciembre de 2012 y se supone que debían concluir el 1 de enero de 2014.  Los fondos, destinados desde el Ministerio de Vivienda, ascendían a los 3.536 millones de pesos.
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Las complicaciones surgieron porque se iban retrasando las expropiaciones a los costados de la obra, donde irían caleteras, y la empresa no podía avanzar y el Serviu no llegaba a acuerdo con las familias, algunas de ellas muy influyentes en Los Ángeles, según dicen quienes conocen el proceso. Y entonces se modificó el contrato con fecha 5 de septiembre de 2013, y se aprobó un aumento del plazo contractual por 64 días con indemnización “por mayores gastos generales”. Es decir, el Estado debía pagarle a la empresa por demorar ellos -al no obtener las expropiaciones- las obras. Esto contempló para el Serviu desembolsar unos 80 millones de pesos adicionales.
Pero luego vino una segunda modificación, por otros 168 días y 212 millones de pesos, por el mismo motivo anterior. Esta vez, se modificó la fecha de entrega de la obra, ya no sería el primer día del año 2014, sino que el 18 de junio de 2014. Obviamente, ninguna de esas dos fechas se han cumplido.
Pero en octubre del año pasado, las cosas empeoraron. La empresa abandonó la obra, dejó maquinaria y retiró a sus empleados. El avance físico del proyecto alcanzaba al 39 por ciento.
Así las cosas, el Serviu de la fecha tuvo que recurrir a un contrato denominado de “emergencia”, que selló con la empresa Claro Vicuña, para mantener las condiciones de desvío de tránsito que ya estaban determinadas. El primer contrato con esta firma constructora iba desde el 20 de enero hasta el 20 de abril de 2014, por un monto de 199 millones de pesos. Además, mientras estaba funcionando este primer contrato de emergencia, el mandante (Minvu) hizo un aumento del proyecto por cerca de 9 millones de pesos con modificaciones viales, que tienen que ver con colectores de aguas lluvia.
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Jaime Arévalo, seremi de Vivienda.
La fecha avanzaba y se inició la tramitación de un segundo contrato de emergencia, porque el Serviu aún estaba en trabajos administrativos para hacer un segundo llamado a licitación, lo que finalmente ocurrirá este tercer trimestre que se avecina. El segundo contrato de emergencia vuelve a adjudicarlo Claro Vicuña. Se inició el pasado 2 de junio y concluye el  29 de noviembre de este año por otros 190 millones de pesos. Se espera que para esa fecha ya estén adjudicadas las obras a la nueva empresa que las finalizará.
Pero durante el camino, también se le hicieron cambios de diseño importante. Según explican en el Serviu actual, “el desnivel primero se pensó en un terraplén que cae. Ahora, con el proyecto modificado se va a hacer un muro de tierra estabilizado mecánicamente. Eso quiere decir que el contratista que se adjudique la obra tiene que aprobar el proyecto de modificación en el MOP, lo que toma unos 60 días. Además, es un sistema constructivo distinto. De la obra original quedan los desvíos de tránsito, algunos rellenos que alcanzó a desarrollar el contratista”. Por otra parte, se modificó a tal punto, que ya no van más las expropiaciones.
Eso sí, ya hay nuevas fechas. La aprobación de bases de la Contraloría debiera salir en agosto. La publicación de los antecedentes en Mercado Público, apertura de ofertas y resolución del oferente entre septiembre y noviembre; y el inicio de las obras se espera a más tardar en diciembre. El nuevo plazo es de 300 días y el presupuesto estimativo del Serviu alcanza los 3.200 millones de pesos.
¿Qué pasa con la empresa, con las boletas de garantía que tenía la empresa MVA? No se han cobrado todavía, porque lo que le interesa al Serviu primero, dice Grandón, es dar término a la obra. Ya se liquidó a la empresa de forma anticipada, además, se le dijo que iba a ser con cargo y eso significa que al final, cuando ya esté todo entregado, va a venir una suma y resta de lo que se le pagó, de lo que el Serviu costeó de más, por ejemplo, en los contratos de emergencia, que ya alcanzan casi los $ 400 millones, y se le va a pasar la cuenta. De ese proceso administrativo hasta que se consolide el pago pueden pasar años, juicios y un sinfín de recursos administrativos.
“No es que las obras no se hayan hecho bien. Lo que está, está bien hecho. Lo que pasó es que no se visualizó que con las expropiaciones de algunos sitios iba a haber problemas. Y por eso ahora ya no van las expropiaciones”, dice el director del Serviu, y agrega que “lo que ocurre es que cuando una obra no es bien concebida, no es bien analizada, no es bien proyectada, hay que estarla perfeccionando. Cuando una obra tan importante como ésta no contempla las expropiaciones, obviamente que eso te coloca en un aprieto tremendo”.
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La construcción de los estacionamientos subterráneos en la Plaza de Armas lleva varios años de espera.

“La administración anterior”

El siguiente en ser requerido fue el seremi de Vivienda del Biobío, Jaime Arévalo.
“El 2006 se inicia un trabajo para dotar a las cabeceras provinciales de corredores de transporte público, generar una estructura funcional y mejorar los accesos urbanos a la comunas de Los Ángeles, Chillán, Concepción, Talcahuano y San Pedro de la Paz”, comenta quien en esa misma fecha dirigía el Serviu.
La primera parte de Avenida Alemania, comprendida entre la calle Villagrán y la ex Ruta 5, con una longitud aproximada de dos kilómetros, fue ejecutada en los años 2009 y significó una inversión de 6.105 millones de pesos. Hasta ahí todo bien.
“Es en la segunda etapa de Avenida Alemania donde tenemos este entuerto. La empresa constructora a cargo de las obras, por diversos motivos que yo desconozco, no logró cumplir con los plazos y con las obras mandatadas por Serviu. El Serviu caduca el contrato e inicia un proceso de recontratación, y eso es largo, porque tienes que hacer un arqueo de caja, completísimo, de todo lo que la empresa ha hecho hasta el momento. Y luego viene la tramitación de la nueva licitación, con la toma de razón en Contraloría y la búsqueda de empresas”, resume el seremi.
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Paseo Colón
Sin embargo, pareciera que fuera muy fácil para las empresas dejar obras a medio camino. De hecho, la empresa que se adjudicó las obras de este paso sobre nivel fue la misma que, por ejemplo, abandonó las del proyecto habitacional para damnificados del 27/F en El Morro o la que se declaró en quiebra mientras construía el corredor de transporte público en Talcahuano.
“El problema que ocurre es que cuando hay una mala administración de la obra, pudiese darse que lo que se pagó al momento de liquidar el contrato fuese más y que los recursos no alcancen para lo que correspondía liquidar (…) Hay un plazo que en una primera lectura aparece extremadamente largo, pero dentro de los plazos de la administración pública no es fácil, menos teniendo que pasar por Contraloría. Todos los proyectos tienen ciertos niveles de retraso, pero que están considerados en la carta Gantt. En cada invierno de cada año, dependiendo de las condiciones climáticas, hay variaciones en los plazos, por ejemplo”, explica la autoridad regional.
-¿Cómo manejan el “nivel de expectativas” de los habitantes de Los Ángeles por dos emblemáticas obras que han debido esperar (estacionamientos y cruce Antuco), y harto?
Tratamos siempre de transparentar lo que estamos haciendo. Lo que le he pedido al director del Serviu es que más allá del estado situacional de los proyectos, seamos súper claros y trasparentes en qué estamos. Y digo eso porque aunque no es el caso de Los Ángeles, nosotros estamos recogiendo una cantidad de “ripio” por el tema del terremoto de todo lo que se hizo en los cuatro años anteriores. Muchos proyectos están siendo reprogramados en el tiempo, pero para muchos de ellos hay que buscar recursos adicionales, porque la programación financiera no fue la más adecuada”.
-¿Y entonces son normales estas desprolijidades del Estado?
Por cierto que no. En el período que me tocó estar en el Serviu, hice cada uno de los proyectos con el máximo de celeridad. Una de las principales responsabilidades en la gestión pública es darle seriedad porque nosotros trabajamos para la gente y para la gente de escasos recursos, por eso es doble la responsabilidad.
Esteban Krause, alcalde de Los Ángeles, trata de explicar por qué su comuna aguanta tanto, como él mismo dice.  “La gente de Los Ángeles alega poco: nuestra personalidad es de gente que quiere el diálogo, somos principalmente gente trabajadora, poco politizada, y desde esa perspectiva puede que también sigamos creyendo que a través del diálogo y de la seriedad de las autoridades podamos tener respuestas a nuestras demandas”.
Particularmente sobre el cruce Antuco, el jefe municipal dice que “si esto hubiese pasado en Concepción o en Santiago, no le quepa duda que hubiese tenido otro tratamiento. El impacto que se hubiese generado tanto comunicacionalmente como en las autoridades políticas de la época habría sido otro, pero como estamos en Los Ángeles, dirán ‘bueno, esta gente aguantará’. Hicimos una presentación a la Contraloría para que se investigue el fondo de por qué no se ha reiniciado este proyecto y por qué se detuvo”.
-¿Quién falló en el cruce Antuco?
Las autoridades del Ministerio de Vivienda de la época cometieron muchos errores. Uno de esos fue haber empezado la obra sin tener el espacio de terreno disponible para que efectivamente se pudiera ejecutar. Eso es una responsabilidad del Ministerio y del Serviu que no hicieron lo que tenían que hacer.
-¿Y ustedes persiguen responsabilidades?
No es sólo la responsabilidad política, sino técnica. Alguien tiene que responder por qué se licita un proyecto que no era el adecuado para ese lugar, por eso fuimos a la Contraloría.

Los estacionamientos que no llegan

El otro embrollo que tiene complicado a Los Ángeles son los estacionamientos subterráneos en la Plaza de Armas. Una historia que nace en junio de 2008, cuando el entonces alcalde y ex diputado, Joel Rosales, junto a todo su Concejo Municipal, aprobaron de manera unánime entregar la concesión a la empresa ECM Ingeniería de los 1.097 parquímetros en la superficie de la ciudad, además de un estacionamiento subterráneo en la Plaza de Armas, y ese proyecto terminaba con la remodelación de un paseo semipeatonal en la Avenida Colón, contiguo a la plaza de la ciudad.
De ese contrato, que dura 35 años, y por el cual el municipio percibe cerca de 9 millones de pesos mensuales, sólo se ha levantado el paseo semipeatonal en Colón, pero que deberá hacerse de nuevo.
“Los estacionamientos son una concesión que realizó la administración anterior. Ha generado mucha polémica porque llevaba asociado un paseo semipeatonal que quedó con un estándar que a nadie le gustó. Ahora se logró el acuerdo  para reconstruirlo, y una vez que eso esté aprobado y bien hecho, vamos a autorizar la construcción del estacionamiento subterráneo. Básicamente, porque ya no le creemos a la empresa y pedimos que nos den señales de que son una empresa seria y hay que ir paso a paso”, explica Esteban Krause. “El paseo se terminó y luego se dieron cuenta de que no tenían colectores de aguas lluvia. Hoy los adoquines se salen, porque no era el material adecuado; el material de las veredas es de muy mala calidad y el estándar de este paseo no es el que Los Ángeles se merece”, detalla el jefe alcaldicio.
Pero los problemas, además del paseo Colón, vinieron con las obras para comenzar con los estacionamientos subterráneos. Allí vino la oposición de la comunidad por excavar en la Plaza, se agregó el “pero” del Consejo de Monumentos Nacionales, que no aceptó el primer informe arqueológico, y obligó a ECM a contratar un segundo estudio, esta vez por una mayor superficie.
En esto están justamente ahora. Según explican desde el Consejo de Monumentos Nacionales, están en plena redacción de la respuesta a la empresa sobre este segundo análisis. De ser necesario, y de encontrarse restos arqueológicos (hubo hallazgos que están en estudio) las obras podrían seguir esperando, esta vez por las tareas de conservación de los restos que debe hacer el Consejo.
Si no hay mayores problemas, y si el Consejo no dice lo contrario, a fin de mes se podría iniciar la construcción de los estacionamientos subterráneos, cuya materialización espera desde el 2008.
Fuimos a preguntarle a la empresa el por qué de la polémica, qué viene y si serán ellos los que finalmente se harán cargo de todos los gastos extra. A través de un correo electrónico respondió Cristián Coronel, gerente de la división Desarrollo Urbano de ECM Ingeniería, quien confirma que la obra se encuentra a la espera de la decisión del Consejo, que se estima invertir unos US$ 10 millones en los estacionamientos, y que esperan partir cuanto antes.
“En la actualidad, todos los proyectos en espacios públicos pueden tener oposición de algunos grupos de ciudadanos y hay que aprender a convivir con esta nueva realidad. Para el proyecto de la Plaza de Armas de Los Ángeles estamos haciendo nuestro mayor esfuerzo para compatibilizar el legítimo interés ciudadano con las obligaciones contractuales que tenemos con la municipalidad”, responde el ejecutivo sobre los retrasos.
En cuanto al paseo Colón, junto con asumir que “todos los costos adicionales por los atrasos son de cargo de nuestra empresa”, asegura que con la Municipalidad se acordó mejorar el estándar del paseo, cambiando los pavimentos de las veredas a baldosas y la calzada a hormigón y , además, aumentar las áreas verdes, “todo con cargo a nuestra empresa. Se estima que el costo será sobre los 500 millones de pesos, no hay atrasos, esperamos que quede terminado todo durante este año”, resume Cristián Coronel.
En cuanto a las motivaciones que podrían tener para volver a invertir en Los Ángeles luego de los problemas contractuales que han presentado, Coronel responde enfático que “nuestra empresa siempre está evaluando nuevos proyectos, si son buenos no tendríamos problemas en volver a invertir en Los Ángeles. Todos los reclamos o demandas al proyecto, con la motivación que sean, deben ser resueltos en los tribunales, que a la fecha unánimemente nos han dado la razón, Corte de Apelaciones de Concepción y Corte Suprema, así es como funciona un país donde se respeta el Estado de Derecho, nosotros no participaremos del tema mediático, cumpliremos nuestro contrato, y siempre estaremos dispuestos a mejorar los proyectos en beneficio de la comunidad en la medida de lo posible”.
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Lo que dice el actual seremi de oo.pp.

El seremi de Obras Públicas en el Biobío, René Carvajal, manifestó que “no tenemos proyectos retrasados en la comuna de Los Ángeles, pero sí diferentes obras en ejecución, por ejecutar y diseño, todas relacionadas con mejoramiento vial y sistema de agua potable, las que permitirán mejorar la calidad de vida de los habitantes de estos sectores”.

Francisco Merino: “Fue un error fatal que cometimos como Ministerio de Vivienda”

Francisco Merino asumió con el proyecto del cruce Antuco ya en marcha. Estuvo en el desarrollo y “caída” del megaproyecto. Hoy, ya fuera del Gobierno, responde y hace su propio mea culpa.
-El gobierno actual dice que hubo problemas de diseño y retrasos indebidos, ¿qué ocurrió en el cruce Antuco?
Hubo dos problemas. El primero y el más grande fue el diseño que no cabía. Era un diseño antiguo, que venía del año 2006, y cuando se llevó a la práctica tenía problemas con el eje geométrico del camino Antuco. Y, por otro lado, tenía problemas con el diseño del proyecto que venía ejecutando el MOP en la antigua Ruta 5, que ya estaba terminado. Lo que se tuvo que hacer fue cambiar de un terraplén escalonado a muros de tierra armada.
-¿Ese diseño lo hizo mal el Ministerio de Vivienda de la época?
Sí, pero el del 2006. Éste era un diseño súper antiguo.
-Pero cuando ustedes se hacen cargo de las obras ¿no prevén eso?
Se hizo un levantamiento, pero después se entregó…a ver, siempre hay descoordinaciones, yo creo que ése es el gran problema que tenemos con el Ministerio de Obras Públicas en algunas obras, que no hay una retroalimentación en algunos aspectos, y el MOP ya tenía el proyecto terminado y nosotros, en el Ministerio de Vivienda teníamos un proyecto descontextualizado. Entonces, lo que se hizo fue rediseñar completamente y en esas mejoras se aprovechó de modificar el sistema de aguas lluvia del sector. Pero ése es un error fatal que cometimos como Ministerio de Vivienda. Cuando hay proyectos que son a medias, es complicado.
-Como director del Serviu, ¿hace algún mea culpa?
Acá hubo un sumario administrativo, hubo fallo y castigo a los revisores del proyecto y a los encargados del proyecto. Hay un jefe de departamento y revisores, y ellos fallaron en su momento. Y fueron sancionados.
-¿Fueron desvinculados?
Son amonestaciones solamente. Nosotros después de este incidente hicimos un replanteo y tuvimos gente que se especializaba en obras viales y urbanas. Ahora desapareció, porque despidieron a esa gente, pero era un grupo de ingenieros que se dedicaba a analizar lo que ya estaba, porque ojo, éste es un proyecto antiguo, que se aprobó en 2006.
-O sea, ustedes, como gobierno, se desligan de las responsabilidades de diseño
Exacto. En el intertanto también hubo otro problema. Ellos tenían varias obras con nosotros, y la verdad es que fallaron en todas y se fueron quedando atrás. Nosotros tuvimos que pagar más plata porque efectivamente nos estábamos demorando más con el proyecto, porque este proyecto tuvo que pasar por la Dirección de Puentes del MOP en Santiago, por lo tanto, hay responsabilidad del Estado en entregar una solución más rápida a la empresa constructora, y ese tiempo extra se le pagó, pero no es que nosotros la hayamos quebrado, sino que la empresa tenía problemas económicos propios. Nosotros tratamos de hacer traspaso de obras para no tener que tirar la cadena a la empresa, que es lo que duele, pero ellos no quisieron y se fueron por la vía legal y el juicio lo ganamos en primera instancia. Todo eso fue una teleserie donde los más perjudicados fueron las personas de Los Ángeles.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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