Los delitos sexuales requieren de peritajes contundentes para llegar a juicio oral

Comisario Jocelyn Cea, Jefa Cavas Regional Concepción de la PDI

Sus casi dos décadas de experiencia en la Brisexme Biobío permiten que la policía conduzca este centro de atención a víctimas, con conocimiento y convencimiento pleno, de la relevancia que un peritaje realizado en esta unidad podría tener en la decisión de un juez, a la hora de emitir un fallo condenatorio en contra de un acusado por un delito de este tipo.

En pleno centro de Concepción, en una de las calles más concurridas de la ciudad -Maipú, a la altura del 583-, a una cuadra de lo que fuera el Mercado Municipal penquista, funciona una unidad de la Policía de Investigaciones (PDI) que tiene un papel fundamental en la indagación criminal de delitos sexuales.

Es un edificio de varios pisos, pero que destina sus dos primeros niveles al quehacer del Centro de Asistencia a Víctimas de Atentados Sexuales (Cavas) Regional Concepción.En pleno centro de Concepción, en una de las calles más concurridas de la ciudad -Maipú, a la altura del 583-, a una cuadra de lo que fuera el Mercado Municipal penquista, funciona una unidad de la Policía de Investigaciones (PDI) que tiene un papel fundamental en la indagación criminal de delitos sexuales. Es un edificio de varios pisos, pero que destina sus dos primeros niveles al quehacer del Centro de Asistencia a Víctimas de Atentados Sexuales (Cavas) Regional Concepción.

Allí, un equipo de 23 psicólogos es el encargado de realizar pericias psicológicas a víctimas y testigos de delitos de índole sexual (niños y adultos) por requerimiento de las fiscalías y de los Tribunales de Justicia.

El Cavas depende del Instituto de Criminología de la PDI, y además de Concepción, existen otros tres de su tipo en el país, en Antofagasta, Valparaíso y Santiago.

La comisario Jocelyn Cea es la jefa del Cavas penquista, cuya jurisdicción va desde la región del Maule hasta la de Los Ríos. Lleva 23 años en la institución, 16 de los cuales ha sido parte de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales de la PDI.

Desde esa experiencia habla de las complejidades que presentan estos delitos que, enfatiza, ocurren en todos los estratos socieconómicos, que son denunciados hasta siete o 10 años después de cometido, y en torno a los cuales aún existe una cifra negra, por aquellos que nunca fueron revelados por sus víctimas.

“Suele ocurrir que aprovechándose de una vinculación familiar o de una situación de dependencia económica o emocional, los agresores manipulan o amenazan a sus víctimas para conseguir su silencio y evitar que denuncien. En otros casos, esta búsqueda de justicia se retrasa porque la víctima solo en la adultez toma conciencia que sufrió una agresión sexual”, explica.

En su balance del primer trimestre del 2021, la PDI contabilizó un total de 1.686 denuncias por delitos sexuales. Un 5 % más de los casos recibidos en 2020 por la institución policial durante el mismo período.

Tanto en el primer trimestre de 2021 como el del 2020, la mayor cantidad de víctimas fueron menores de 14 años; seguido por los de 14 a 17. De acuerdo con el género, un 85 % fueron denuncias por delitos en contra de mujeres.

400 personas esperan por pericias psicológicas

-¿Cambió la cantidad de pericias que ustedes deben realizar por el confinamiento que impuso la pandemia?

“Claramente. El año pasado se hizo una veintena. No más, porque la gente, por temor al virus, no quería salir de su casa. Este año, con la vacuna y con el descenso de las cifras de contagios que hemos tenido, la situación cambió. A la fecha llevamos 700 casos atendidos, y tenemos una lista de espera de casi 400, porque estamos retomando todas las pericias que quedaron en stand by desde el estallido social. Por nuestra ubicación, en el centro de la ciudad, la gente no venía porque se encontraba con manifestaciones y con desórdenes. Después llegó la pandemia y ahí sí que ya no quisieron salir más”.

-¿Todas las denuncias de víctimas por una agresión sexual deben pasar por pericias psicológicas en el Cavas?

“No, de ninguna manera. Esto es una decisión que debe tomar la víctima, por supuesto, cuando el fiscal considere que es necesario agregar esta diligencia. Hay casos que por la gravedad del delito y por la batería de pruebas que el Ministerio Público logra desde otros organismos auxiliares, como del Servicio Médico Legal por ejemplo, no requieren de una pericia psicológica para demostrar la responsabilidad de un agresor en un juicio oral, porque sus evidencias son contundentes”.

-¿Por qué delitos una víctima llega al Cavas en Concepción?

“Abuso sexual, violaciones, producción de material pornográfico infantil, también hay algunos casos de trata de personas y, los menos, por violencia intrafamiliar”.

-¿Qué importancia tiene una pericia psicológica en la investigación de los delitos sexuales?

“Son un aporte real y contundente para llevar a un imputado a juicio oral, porque, a veces, sin este peritaje, los jueces no logran hacerse la convicción de que el delito sexual se haya cometido, principalmente, porque el agresor ataca a su víctima cuando sabe que no hay testigos, entonces es palabra contra palabra. Sobre todo, en los casos de abuso sexual, que no dejan signos o lesiones visibles. Entonces, si el juez no ve un peritaje contundente, que pueda acreditar la denuncia, probablemente no va a dictar una sentencia condenatoria”.

-¿De qué se trata esta pericia?

“La intervención de un perito psicólogo en el proceso investigativo busca determinar la fiabilidad de un testimonio sobre la ocurrencia de un delito sexual y sobre la responsabilidad de su autor. Se enfoca, principalmente, en los testimonios de las presuntas víctimas, que se denominan evaluaciones de testimonio. La mayor parte de las veces, estas solicitudes también requieren de evaluaciones de daño (en la víctima) asociado a los hechos denunciados. Al final del proceso, el perito puede pronunciarse sobre si los hechos narrados por la presunta víctima de agresión sexual corresponderían a una experiencia real o no son ciertas, como a veces puede suceder”.

-¿De qué rangos etarios son los usuarios del Cavas?

“Nosotros tenemos un equipo de psicólogos que se encarga de las pericias de niños hasta los 12 años. De los 12 años en adelante, se considera adulto. Hoy en el grupo de adultos tenemos una lista de espera para el desarrollo de pericias que ronda en los 260. En el caso de los niños, la lista es un poco más de 100”.

-¿Cómo se hace una evaluación de testimonio?

El Cavas en Concepción tiene cuatro salas Gesell. Estas salas son habitaciones donde se encuentra el perito y la víctima, cuya conversación es grabada desde una dependencia contigua, en la que también se puede observar la entrevista a través de un cristal unidireccional.

“Tras todo el proceso está nuestra metodología, llamada Cavas- Inscrim, que tiene un protocolo, que se rige por el método científico, donde se evalúan hipótesis y se evitan sesgos. La diligencia en sí está a cargo de un psicólogo que se reúne con la víctima en un espacio llamado sala Gesell. En el Cavas Concepción tenemos cuatro salas de este tipo. Estas cuentan con un espejo unidireccional, que permite que la víctima esté en una habitación con uno de los psicólogos, y detrás de ese espejo haya otro profesional, también psicólogo, observando y escuchando la conversación, sin que la persona entrevistada sepa de su presencia. Se busca que se sienta en un ambiente de confianza y cuidado para entregar su relato. Ambos especialistas están conectados por un sistema inalámbrico que permite la comunicación. Incluso quien está detrás del espejo puede decirle a su compañero a través de la muela que este tiene en su oído, algunas observaciones sobre partes importantes del relato que es necesario profundizar. Se hace este trabajo de pares para evitar que exista algún sesgo en la conducción de esta evaluación de testimonio. Ambos emiten un informe pericial que pasa por dos revisiones más, a cargo de un tercer y cuarto psicólogo, donde se establece si el relato entregado por la víctima corresponde a la vivencia de una agresión sexual. Ese informe es el que el ente persecutor añade a sus pruebas en un tribunal. Una pericia del Cavas puede ser decisiva en la decisión que los jueces tomen”.

Evaluaciones de testimonios de niños: la excepción

La ley N°21.057, que regula entrevistas grabadas en video y establece otras medidas de resguardo a menores víctimas de delitos sexuales, también modificó el quehacer del Cavas Regional Concepción. “Con la entrada en vigencia de esta ley, el pasado 3 de junio, los requisitos para que un niño, niña o adolescente sea evaluado por nosotros son bastante exigentes y admiten muy pocas causales, por ejemplo, la retractación de la víctima”.

La nueva norma busca evitar la victimización secundaria, es decir, el daño que puede causar en un menor o en un adolescente el contacto permanente con los distintos intervinientes en el proceso penal. Se incorpora la entrevista investigativa videograbada para recoger una sola vez el testimonio de los menores, la que es realizada por especialistas, en un ambiente protegido. “En esas entrevistas videograbadas, que se hacen tras la denuncia, se trata de sacar el máximo de información de la víctima y así evitar que se refiera en otras ocasiones sobre el hecho, por lo que las pericias sobre evaluación de testimonio del Cavas en menores que antes eran la regla, hoy son la excepción. Antes de esta ley nos llegaban 10 solicitudes en una semana, mientras que ahora, como mucho, recibimos una”.

El espíritu de la ley de Entrevistas Videograbadas es reducir los tiempos en que los menores de edad que hayan sido víctimas de agresiones sexuales permanecen dentro del sistema judicial. La comisaria Cea recuerda el caso de una niña de cinco años que presuntamente había sido víctima de abuso sexual. “Yo era parte de la Brigada de Delitos Sexuales y tuve que participar de algunas diligencias de la investigación. Pero cuando este caso llegó a juicio, la niña tenía ocho años. Coincidimos en la sala de testigos. No se acordaba de mí ni tampoco de la razón por la que la habían llevado al tribunal. Eso es lo que hoy se busca evitar”, sentencia.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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