Los nuevos planes de la familia Imschenetzky para Marina del Sol

Tres años de operación cumple este mes el casino, el segundo más visitado del país y que generó una nueva dinámica en la noche penquista. Un proyecto consolidado, dice su presidente, Nicolás Imschenetzky, pero sus propietarios van por más. Ya se habla de la apertura de un spa y de un gimnasio. Como empresas satélites al complejo se espera la llegada de un hotel, de un colegio y el desarrollo de un edificio de oficinas.


Trabajando duro para que Marina del Sol tenga vida las 24 horas está la familia Imschenetzky que, a través de Empresas Valmar es propietaria del 50% del complejo turístico y de entretención creado en torno al casino del mismo nombre, hace tres años.
Con una sala de juegos prácticamente a plena capacidad (1.260 máquinas completarán a fin de mes), una recién inaugurada “terraza gastronómica”, Puerto Marina -con cinco restaurantes-, una discoteca y una cartelera que en su teatro ofrece en promedio dos espectáculos a la semana supieron responder a la expectativa de transformarse en una oferta integral de entretención. Lo reafirman las cifras que entrega la Superintendencia de Casinos de Juego, para dar cuenta de los resultados operacionales de las 15 salas creadas bajo la nueva ley, donde Marina del Sol aparece como el segundo casino que más visitas recibe por mes (83.661 en septiembre).
La idea, como explica Nicolás Imschenetzky Ebensperger, presidente de Marina del Sol, es “sacar lustre” a la infraestructura actual: 7.500 metros cuadrados de sala de juegos; 20 mil del edificio y los 50 mil m2 de todo el complejo. Actualmente estarían estudiando un nuevo destino para la esfera del cine tipo Imax,  ya que la empresa proveedora de los equipos quebró y no hay disponibilidad de filmes para esa tecnología, pero podría convertirse en un gimnasio y spa. También estarían en conversaciones para que cuatro nuevos restaurantes se instalen en Puerto Marina. Aunque, los planes de los Imschenetzky no se detienen en Marina del Sol. A través de la Inmobiliaria Valmar pretenden potenciar el sector aledaño al casino con la llegada de un colegio, un nuevo hotel (Hyatt) y un proyecto de edificio de oficinas que sería el punto de partida para una futura ciudad empresarial. ”Tenemos lo que el centro no tiene: buenos accesos y disponibilidad de estacionamientos. Queremos darle vida 24 horas al proyecto. Que la gente llegue a la oficina o al gimnasio en la mañana, que almuerce en los restaurantes y en la noche se divierta en el casino, en el teatro o en el cine”, señala.
A la hora del balance de estos tres años de operación, el Presidente de Marina del Sol asegura que el proyecto está consolidado y que los daños y las pérdidas económicas por el tiempo que estuvieron sin actividad luego del terremoto son cosa del pasado. De ese capítulo prefiere rescatar los aprendizajes que, sobre todo, fueron por el lado de reforzar los planes de emergencia e incorporar nueva tecnología a la infraestructura para reducir los riesgos.
Por ejemplo, hoy el cielo falso del casino no está fabricado de material duro, sino que de una tela de PVC ignífuga, muy usada en teatros y en cines, que no generaría desprendimiento de material en caso de un sismo ni tampoco afectaría la red de incendio, como ocurrió aquella madrugada del 27 de febrero.
-El tema de la seguridad es más amplio que los planes en situaciones de catástrofes naturales. Y el asalto en el casino Monticello, la noche de Halloween, genera la duda de qué tan protegidos están los clientes de un casino.
Desde el minuto en que abrimos, una de nuestras variables fue ofrecer un lugar seguro para que la gente viniera a pasarlo bien. Jugara tranquilo, disfrutara, caminara segura por los estacionamientos. Que tuviera sólo una buena experiencia al venir al casino. Por eso ideamos un plan de seguridad que pasa por un buen equipo de guardias internos y externos, que periódicamente realizan chequeos cruzados para aumentar la vigilancia. Es cierto que el lugar es muy grande, pero está resguardado. Alguien puede intentar robar o asaltar, pero que le vaya bien es lo difícil.

Ciudad Empresarial Marina del Sol

-La Región del Biobío ha visto desaparecer en un par de años importantes e históricas empresas: Bellavista Tomé, Gacel y, recientemente, Masisa, en Chiguayante ¿Cuál es el compromiso de Marina del Sol con la Región? 
Son varios los ámbitos en que nosotros nos sentimos comprometidos. Primero y absolutamente con nuestros trabajadores, cerca de 600 solamente en el casino. Es un trabajo especial, se trabaja de noche, los fines de semana, y por eso nos preocupa que estén bien. Lo otro que nos preocupa es ser un centro de entretención para todos nuestros clientes y no solamente un casino de juego. Nosotros no estamos para vender juego y para que la gente se haga millonaria, como publicitan otros. Nosotros vendemos entretención para que la gente vibre con lo que está pasando. También, y de manera muy humilde, hemos comenzado a relacionarlos con la comunidad, con apoyo a la Teletón durante la campaña, y este año con Bomberos (ver recuadro). Queremos, además, tener una participación importante en todo lo que tenga que ver con temas deportivos, un compromiso precisamente porque nuestro negocio está asociado a la vida nocturna, pero también nos interesa apoyar los estilos de vida sana. Ya nos sentimos maduros en el producto que estamos ofreciendo a los clientes y ahora viene otra etapa, que es cómo crecemos como empresa, que son todas las etapas que están detrás, no solamente las ventas, sino que seguir trabajando cotidianamente con los trabajadores y cómo nos terminamos de insertar en el medio penquista.
-¿Cuál es ahora el principal negocio de la familia Imschenetzky? ¿casino? ¿inmobiliaria?
Sin duda la inmobiliaria, pero esto tiene que entenderse como lo que realmente es, porque el negocio inmobiliario no es solamente la venta de casas. Hemos tenido la suerte de haber encontrado muy buenos terrenos en el último tiempo, hemos podido desarrollarlos bien y venderlos para equipamientos comerciales, edificios de oficinas, hoteles. Hemos estado muy concentrados en generar negocios nuevos y en ver cuáles son las falencias que tiene nuestra ciudad y, dentro de esas falencias, ver cómo nosotros podemos ser un actor en ese negocio. Hoy estamos entrando muy fuerte en el negocio de arriendo, entonces es todo un poco. Pensamos en desarrollar un edificio de oficinas y, a largo plazo, una ciudad empresarial, aprovechando todas nuestras ventajas comparativas y los servicios e instalaciones que ya tenemos en el sector.
-¿Hay proyectos para aumentar la capacidad de la sala de juegos?
Siempre hay alternativas, pero eso depende de muchas variables, entre ellas la autorización de la SCJ. Pero no hay que olvidar que nosotros dimos un tremendo salto en la capacidad instalada de tragamonedas. Partimos con 800 máquinas y terminaremos este mes con 1.260, es decir, crecimos 50% en tres años (100 vienen llegando con nueva tecnología). Pocos casinos han crecido como nosotros.
-Con la mayor oferta de casinos en todo el país, cada día se habla de más chilenos ludópatas. ¿De qué manera ustedes enfrentan esos casos?
Fuimos uno de los primeros en trabajar este tema. Tenemos la suerte de tener socios -el banco de inversión canadiense Clairvest- que tienen 15 años administrando casinos, incluso han asesorado al gobierno en Canadá, por lo tanto nos han dado las directrices para enfrentar estos casos. Lo principal es mantener siempre contacto con los clientes, y en eso nos ayuda la tarjeta de socios para juntar puntos por juego, porque el sistema nos posibilita detectar cosas extrañas y, en esos casos, tira un par de alarmas que nos permite identificar que algo raro está pasando con una persona determinada. Nosotros por ley no podíamos prohibir la entrada, hoy sí podemos hacerlo, pero la persona tiene que firmar ante notario una declaración de autoexclusión donde nos autoriza a intentar frenarle el acceso. Trabajamos para cumplir con frenar su acceso y cortar toda comunicación con información del Casino, pero las personas que se autoexcluyen deben estar apoyadas y contenidas por su familia y cercanos para completar el proceso y de esta forma recibir una real ayuda.

Ayuda a Bomberos de Talcahuano

Una donación de 28 millones de pesos entregó, el miércoles 2 de noviembre, el casino Marina del Sol a la Quinta Compañía de Bomberos de Talcahuano. El dinero permitirá a la unidad, especializada en el combate de incendios y tareas de rescate, adquirir el equipamiento complementario de un nuevo carro- bomba, “el primero de una compañía de Talcahuano en ser fabricado según requerimientos especiales”, como lo dio a conocer su director, Jorge Ogalde. La nueva unidad móvil es un Iveco-Magiruz 2530, cuenta con un estanque de 2.500 litros y una bomba de tres mil litros por minuto, de alta y baja presión, 4×4, automático, apto para prestar servicio en una topografía como la de Talcahuano, con cerros, terrenos planos, con o sin pavimento, que lo transforma “en un carro muy versátil”, destacó el voluntario.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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