PAN SI ES AÑEJO, MEJOR

Al  despertar cada día somos recibidos con una panera que en ocasiones es acompañada de una variedad de exquisiteces que, nuevamente, nos trasladan al mundo de los sueños. Esta vez sí, conectados con los sabores y, como es normal en los sueños, también nos puede trasladar al mundo de las pesadillas, lo que parece ser algo más habitual.
Esta humilde columna pretende dar algunos consejos para hacer de esas pesadillas provocadas por la falta de imaginación algo grato de recibir cada día.
Partiré desacreditando algunas creencias populares que no necesariamente tienen que ver con aspectos de calidad, sino con simples gustos particulares que se hicieron una regla.
La primera de ellas tiene que ver con la creencia de que sólo el pan recién salido del horno tiene características organolépticas inalcanzables, lo que no siempre es cierto, ya que es en este periodo cuando más se perciben los aromas mal logrados, como el de la levadura o las grasas empleadas. Por lo tanto a no ser de que agreguemos mantequilla en abundancia  u otro género llámese queso o jamón, podremos disfrazar esos aromas no siempre gratos.
Lo segundo tiene que ver con la frescura del pan, que por cierto puede ser disfrutado más cuando es recalentado en un tostador u horno eléctrico. Le puedo asegurar que genera más evocación en su memoria un poco de humo de pan salido de su cocina, que el olor de una panadería en un supermercado, por lo tanto, los sabores registrados están asociados al rico pan recalentado.
Con estas dos simples aclaraciones ya puede usted estar tranquilo a la hora de recibir su panera con pancito tostado, a la cual le puede agregar cosas tan simples como mermelada casera, manjar, chocolate, variedad de jamones, variedad de huevos, quesos por millón o, simplemente, una gotita de aceite de oliva y vinagre muy a la usanza mediterráneo. También podría ser algún pescado ahumado en ocasiones más especiales.
Independiente a cual sea su opción no olvide nunca que como en todo, los excesos siempre son dañinos, por lo que no se deje vencer por la tentación de comer más de un pan al día, eso sí dándole mucho sabor desde el tostado en adelante.
Por último indicarle que jamás debe desechar un par de panes añejos porque  pueden convertirse en la base de un apanado, un chupe, pastel dulce, sopa o postre como se observara en las recetas a continuación.

Budín de pan con frutos secos

(Para 10 personas)
Ingredientes
1 kilo Pan francés
1/2 litro de leche
20 cc. de Vainilla
8 Huevos
70 grms. de pasas
100 grms.Higos
100 grms. de ciruela
Preparación
Calentar la leche dar infusión con canela, seste limón, vainilla, azúcar.
Desmenuzar el pan y agregar leche, huevos, frutos secos cortados en cubos.
Dejar reposar la mezcla. Para el caramelo juntar el agua y el azúcar para confeccionar llevando al fuego durante unos 10 minutos; disponer el caramelo en una budinera, agregar la mezcla del pan y llevar al horno por unos 20 minutos a 180 grados (también se puede disponer  en short). Para hacer un montaje diferente, ver foto.

Torrijas de pan con salsa caramelo al jerez

(Para 10 personas)
Ingredientes
1 kilo de pan
1/2 litro de leche
5 Huevos
5cc Vainilla
1 Limón
Para la salsa
200gms.Azúcar  200
150 cc. de Jerez
300 cc. de Agua
Preparación
Calentar la leche y agregar vainilla, canela, seste de limón, enfriar y remojar el pan por unos minutos. Mezclar los huevos, pasar el pan por esta mezcla y freír en aceite hondo hasta que tome un color dorado. Reservar.
Para preparar la salsa, juntar el agua con el resto del azúcar, hacer caramelo, aromatizar con jerez y servir la torrija caliente en forma decorativa (ver la foto).

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