Participaron 150 alumnos: Primer Curso de Emergencias y Catástrofes se realizó en Talcahuano

La Región del Biobío fue la elegida para realizar un entrenamiento internacional a cargo de la Brigada Internacional Tlatelolco Azteca (Birta).

El viernes 22 de marzo no se vivió como un día cualquiera en el puerto de Talcahuano. A las 23 horas, en la denominada zona cero del 27-F, había un ajetreo inusual, debido a llegada de los 150 alumnos que descendían de los buses para dar inicio al programa práctico del Primer Curso Internacional de Emergencias y Catástrofes, dictado por la reconocida Brigada Internacional Tlatelolco Azteca (Birta).
El grupo de rescate, conocido internacionalmente como Los Topos, tuvo la tarea de entrenar durante tres días a miembros de Carabineros, Bomberos, Fuerzas Armadas, enfermeras, prevencionistas de riesgos, brigadistas de distintas entidades e incluso civiles. El objetivo: que los alumnos aprendieran técnicas de rescate y recuperación de cuerpos, materia en la que Chile aún saca nota deficiente.
Ese viernes partió con una jornada de charlas dictadas en la Universidad Andrés Bello, donde los participantes pudieron escuchar parte de las experiencias recogidas por Los Topos en sus más de 25 años de existencia. Pero, ¿qué es ser un topo? En palabras de Héctor Méndez, Presidente de la Brigada Tlatelolco Azteca, “es ser gente de honor, de palabra, solidarios, y que aceptan a todos como miembros de una sola familia, donde no hay razas, credos ni políticas. Nosotros, como miembros de esta familia, corremos en auxilio de los más necesitados”, resume.
Debido a que han participado en rescate de personas en edificios colapsados, huracanes, tornados, terremotos y tsunamis, su equipo se encuentra conformado por personas capacitadas para responder a dificultades de casi cualquier índole.
Los alumnos fueron capacitados en apuntalamiento y fortificación de estructuras colapsadas, rescate vertical, evacuación de víctimas en altura, búsqueda y rescate, y técnicas de tope, además de marcaje y purificación de agua.
“Todos nuestros rescates son diferentes. Si vamos a Irán, el rescate es distinto a uno en Nueva Zelanda o Japón. Cambian los escenarios y las estructuras, pero le van generando una experiencia importante al rescatista. Acá los preparamos para eventos, situaciones y escenarios distintos”, explicó Francisco Lermanda, “topo” chileno instructor durante la jornada, que espera repetir la experiencia en un breve plazo.

Protagonistas

A pesar de su notorio cansancio, Marisol Silva, enfermera reanimadora del Samu de Talcahuano, grita consejos a sus compañeros para que terminen un ejercicio grupal. “Aquí estamos todas las instituciones intentando conocer nuestras debilidades y fortalezas. Trabajar en conjunto ha sido importante. La mística entre todos ha sido muy buena”, afirma.
Mónica Molina, docente de Psicología de la Emergencia en Universidad de las Américas y sobreviviente del edificio Alto Río, opina que el curso permitió reconocer los estándares que deben ser comunes en este tipo de trabajo. “Yo vivía en el piso 11, vi como el edificio se iba derrumbando. Estuve toda la noche ahí, y recién a las 8 de la mañana me sacó un bombero”, recuerda y agrega: “Creo que es fundamental la entrega que se coloca en esta labor. Los bomberos y rescatistas arriesgan su vida por las personas que están atrapadas”.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES