Pese a presencia policial en el centro: Delitos con guante blanco campean en Concepción

Cuando los antisociales se ven copados por la policía “cambian de horario y lugares” para actuar, pero no abandonan el centro de la ciudad. El descuido de las víctimas a la hora de comprar facilita que el hurto “la lleve” entre los delitos de mayor connotación social. A la indignación de los afectados, se suman los comerciantes que claman presencia policial especialmente en la noche. En la Galería Italia, por ejemplo, iban por el cajero automático que había en su interior y terminaron robando $48 millones en dinero efectivo y mercadería, principalmente ropa de marca, que al delincuente le da estatus en el bajo mundo.

Como peces en el agua se mueven los delincuentes por la ciudad en busca de una oportunidad para actuar, y así quedó patente en el robo a 26 locales comerciales de la Galería Italia desde donde los intrusos se llevaron $13 millones en dinero efectivo y otros $35 millones en ropa, joyas y especies diversas aunque su propósito inicial era el cajero automático situado en la mitad de la galería –hoy retirado de su lugar- del que no pudieron hacerse por su sistema de seguridad.
Era el 30 de diciembre de 2011 y desde tres días antes, uno de sus afectados y director de la Cámara de Comercio de Concepción, Jorge Jiménez Arriola, estaba haciendo el pozo para pagar sueldos. Le robaron $900 mil en dinero efectivo y aún no logra reponerse por la facilidad y calma con que actuaron los ladrones que intimidaron al nochero para ingresar de madrugada. Otros afectados, tampoco. Tocaron el timbre, amenazaron al guardia con arma de fuego, lo maniataron y recorrieron las instalaciones. “Algo no está funcionando bien. Acá estuvo la PDI realizando peritajes, pero hasta ahora no conocemos ningún resultado”, dice Jiménez, todavía atónito. Para más seguridad, cuenta que dejó la sórdida galería Lido donde estuvo 40 años y hace dos, trasladó la Librería Estudio a su nuevo local, pensando en que tenía un buen sistema de seguridad. Se equivocó.
Tampoco pasó invicto el primer fin de semana de febrero. En la oportunidad, otros dos locales, la ferretería La Sierra, en la intersección de Freire y Rengo, y la tienda Full Planet, en Aníbal Pinto 556, fueron atacados por antisociales que, en ambos casos, abrieron rejas y quebraron ventanales para ingresar.
Y es que “la delincuencia va rotando”, precisa el capitán Juan Francisco González Albornoz, jefe de operaciones de la Primera Comisaría de Carabineros de Concepción, ingeniero en prevención de riesgos y diplomado en seguridad privada. Aclara que los delincuentes buscan cualquier lugar de la ciudad donde ven oportunidades, y que cada vez que la policía copa esos espacios, en base al mapa de denuncias, éstos cambian sus días y horarios de “trabajo”.
Es lo que sucede, por ejemplo, con el robo a vehículos. En los primeros 15 días de enero se hicieron fuertes en los sectores de Arturo Prat, Costanera y Camilo Henríquez, pero sitiados por Carabineros modificaron el horario: “Este tipo de delitos se concentraba entre las 18 y 21 horas en las arterias ya indicadas. Policialmente los copamos y comenzaron a actuar entre las 8 y 9 de la mañana. Por eso, el sistema preventivo no sólo funciona con la presencia de Carabineros, sino que también con personas responsables. Hay medidas básicas de prevención como llevar objetos de valor en lugares no visibles o en el portamaletas”, dice.
El policía hizo notar –en base al análisis de los partes policiales- el descuido de mucha gente que estaciona sus vehículos en segunda fila, con las llaves puestas y el motor en marcha para ir a comprar “rápidamente” a un local y cuando regresan, no hay nada. Otras veces –y de lo que existe mayor evidencia- robos a vehículos que se detienen ante el semáforo en los sectores de Prat y Costanera, entre los que los sujetos han detectado una cartera o computador en el asiento del copiloto. Entonces, rompen el vidrio y hurtan. En ocasiones, los propios automovilistas les facilitan las cosas desplazándose por la ciudad con los vidrios abajo. “El robo de vehículos y a vehículos se produce en todo Concepción donde exista la oportunidad para el delincuente”, asegura el capitán González.
Policialmente, Concepción está estructurado en tres cuadrantes y cada uno tiene características propias: el uno, en el sector de Camilo Henríquez (robo a vehículos en semáforos); el dos, en el sector céntrico (hurto) y el tres, que es el sector de Los Fresnos y Los Lirios, en Collao, donde se registran robos en lugar habitado, pero en baja cantidad, según refiere el oficial, quien explica que cuando se repiten tres o cuatro delitos en una misma área, “focalizamos al personal y la situación cambia, es decir, la delincuencia se va rotando, salvo en el sector céntrico por la gran cantidad de personas que circulan por allí”. Por el casco céntrico de la ciudad se desplazan alrededor de 600 mil personas en el transcurso del día y en diciembre, por las fiestas de fin de año, se calcula que se eleva a un millón el número de personas.
“¿Que qué estamos haciendo? Monitoreando diariamente toda la información. Así establecimos que los martes y jueves, entre las 14 y 16 horas, ocurren de preferencia los hurtos”, precisó González, quien admite que el Eje Barros Arana, entre Rengo y Castellón es uno de los puntos sensibles para la comisión de delitos contra la propiedad privada -principalmente del hurto- por la afluencia de público, los que ocurren de lunes a viernes, entre las 9 y las 21 horas. En el ranking de este tipo de delitos en Concepción, al hurto le sigue el robo en lugar habitado (locales comerciales cerrados) en martes y domingos y el robo de vehículos que ha bajado considerablemente al igual que el robo-hurto desde vehículos. O al menos hay menos denuncias en tal sentido.
Emblemáticos lugares como Costanera y Pedro de Valdivia dejaron de ser –por ahora- una plaza atractiva para este último ilícito a conductores de vehículos, especialmente de mujeres, cuando se detenían ante un semáforo.
A la luz de las cifras, el hurto o el apropiarse sin fuerza ni violencia, pero con ánimo de lucro de una cosa perdida (sustracción de carteras u objetos que la persona dejó olvidado en un mostrador) afecta, en su gran mayoría, a los clientes que concurren a locales comerciales, quienes muchas veces no denuncian el ilícito. No obstante, entre el 1 y el 26 de enero, por ejemplo, se registraron 135 delitos de los cuales un 37% ocurrió en locales comerciales, un 18% en la vía pública, el 11% en supermercados y el 12% en otros lugares. La captura de estos antisociales muchas veces se dificulta también porque sometidos al control de identidad como sospechosos aparecen “limpios”.
En Concepción, de un estimado de 5 mil patentes comerciales en el sector céntrico, alrededor de 800 tiendas se concentran en 43 de las 47 galerías, que representan en su globalidad una superficie de 17 mil 102 metros cuadrados, según refiere la arquitecta y ex directora de obras municipales, Alicia Elizalde Cid, en su estudio “Galerías de Concepción, un elemento de identidad urbana” (UBB, julio 2001). Todas las estructuras se ubican en el cuadrante Maipú-Angol-San Martín y Tucapel, pero se concentran entre las calles Freire, O´Higgins, Rengo y Castellón.
“Por las denuncias nos hemos percatado que mucho robo en lugar no habitado ocurre en locales comerciales cuando se encuentran cerrados, es decir, se producen los fines de semana. El 29% de las denuncias de este tipo de delito se hace los lunes”, precisa el oficial González, quien instó a extremar las medidas de seguridad, aunque insistió en que el hurto en el centro sigue siendo el mayor problema y donde han concentrado sus esfuerzos. “La cooperación de la ciudadanía es fundamental, porque el delincuente está buscando la oportunidad costo-beneficio; si ve que hay un computador en un auto y no hay vigilancia policial, actúa. El combate a la delincuencia es una tarea compartida”, asegura.
El delito – según ilustra el oficial- se asemeja a un triángulo y en sus vértices se ubican la víctima u objetivo; las policías y las condiciones o lugares; cuando alguno de estos elementos se quiebra, se configura la transgresión. De allí que la falta de iluminación adecuada, por ejemplo, sea un factor facilitador para la acción de los delincuentes, situaciones de las que Carabineros informa a la autoridad administrativa para que sea corregida. La comisión de delitos en Concepción ha crecido un 10% en función de las encuestas de victimización que se han conocido en los últimos meses, pero “el delito en sí no está focalizado; puedo tener más delitos, pero no están concentrados en una manzana o dos. El robo de vehículos ha tenido una baja muy significativa del 8,18% y el hurto desde vehículos muestra una tendencia a la baja que hemos proyectado en un 6,12%. Tenemos un sistema computacional que nos entrega información diaria y mensual y la proyección la hacemos en función de las estadísticas de años anteriores y las actuales para un período de cuatro meses, de modo que la concentración de robos de y en vehículos no está focalizado en un solo cuadrante de los tres en que está dividido Concepción”.
De día y de noche
Más vigilancia policial nocturna de Carabineros y de la PDI reclama la presidenta de la Cámara de Comercio, Servicio y Turismo de Concepción, María Zulema Abarzúa Calabrano, quien asegura que desde septiembre de 2011 a la fecha más de 40 establecimientos comerciales asociados han sido robados.
“Todos los delitos han ocurrido en la noche o de madrugada ,cuando no hay vigilancia policial. Nos sentimos desprotegidos; al término de la jornada cerramos nuestros locales con el temor de que al abrirlos a la mañana siguiente, constatemos que fuimos robados. Estamos complicados, hay mucha delincuencia en el centro de Concepción”, asegura, tras señalar que han pedido formalmente a las autoridades policiales más fiscalización nocturna, sobre todo en las galerías, después de lo sucedido en Galería Italia.
En torno a las investigaciones de este caso, el comisario Rafael Guerra Pérez, jefe de la Brigada Investigadora de Robos de la PDI de Concepción, admitió algunas dificultades para reunir datos iniciales del hecho policial porque algunos locatarios dijeron no confiar en el sistema y mejor hacer valer los seguros. No obstante, dijo que la investigación está avanzada y en una buena línea investigativa en coordinación con la fiscal del caso, Mariana Iturrieta, para una persecución policial inteligente de los autores.
“La PDI no se conforma con la frase de que policialmente el caso está resuelto; debemos entregar pruebas jurídicas sólidas para que el fiscal de la causa inicie la persecución penal; llegar a una formalización de los autores y eventualmente a un juicio”, precisó el jefe de la Biro.
Bien vestido, conquista segura
Los jóvenes delincuentes de hoy son más osados y violentos, describe David Romo Bustos, el vocero de los reos de El Manzano, porque “todo lo quieren rápido” en su afán de tener cosas de marca que publicita la TV y que difícilmente podrían adquirir ganando $5 mil al día.
La pinta no es lo de menos en el mundo delictual, agrega. Y en ese entorno ellas valoran a quienes andan mejor vestidos, con ropa de marca o celulares de última generación. Y ellos, en sus afanes de taquilleo y conquista resuelven rápido hurtando en tiendas y locales comerciales o a los propios clientes. Para Romo, la inequitativa distribución de la riqueza en Chile influye también en este fenómeno social en alza –“ellos ven a sus padres o tíos partirse el lomo por una miseria de sueldo versus sueldos millonarios”- y quien, también, desde su experiencia, valora más la escuela antigua y sus códigos de solidaridad y respeto con los suyos, a diferencia de lo que ocurre hoy.
“El delincuente antiguo robaba por necesidad, para ayudar a la familia. Uno dejaba el 25 o el 30% para su casa; ayudaba al que estaba mal y respetaba a la gente de la población donde uno vivía; hoy la gente es más individualista y actúa para satisfacer sus vicios. Es lamentable”, dice. Y cuenta que doña Delia, la mujer que trabajaba como empleada doméstica y quien lo acogiera en Pedro de Valdivia Bajo, cuando tenía 14 años y buscaba a su madre biológica, nunca le recibió un peso. “Llevaba algo de dinero para ayudarla y no me lo aceptaba, ni siquiera los dos kilos de azúcar que llevaba casi siempre. Yo tenía que camuflarlos con las otras cosas que ella compraba, pero tampoco los quería. Me decía que la habían formado de otra manera”.
Más antecedentes del comportamiento delictual en Concepción, entre los años 2008 y 2011, quedan de manifiesto en los resultados de un estudio de la Cámara Nacional del Comercio y Adimark, difundido el 31 de enero de 2012.
El informe, que muestra una tendencia a la baja, reveló que el 47% del comercio establecido en Concepción fue víctima de delitos y /o faltas contra la propiedad en el primer semestre de 2011 mientras que en periodos anteriores alcanzaron a 67% (primer semestre de 2008 que registra la cifra más alta de la medición); 56% (primer semestre de 2009) y 54,4% (segundo semestre del 2010). En el primer semestre del año pasado, los delitos más recurrentes fueron el hurto, el hurto hormiga y el intento de hurto, que afectaron al 22%, 24% y 15% de los encuestados respectivamente.
La tendencia a la baja, comparando los datos iniciales y finales del ciclo de seis mediciones, entre 2008 y 2011, se aprecia en los diferentes tipos de delitos contra la propiedad. No obstante, entre el segundo semestre de 2009 y el segundo semestre de 2010 se produjo un quiebre en esta tendencia, cuando el hurto incrementó de 16,8% a 28,2%. Este delito volvió a disminuir a 22% en el primer semestre de este año.
El intento de hurto ha mostrado una tendencia al alza: entre el segundo semestre de 2009 y 2010 aumentó de 7,9% a 11,7%, y el primer semestre de este año fue de 15%. En tanto, el hurto hormiga (supermercados y multitiendas) registró un incremento de 6 puntos porcentuales entre el segundo semestre de 2010 y el primero de 2011 (de 18,4% a 24%), transformándose en el principal ilícito de este periodo.
En un ranking de las 20 comunas con mayor tasa de delitos de connotación social (contra la propiedad y las personas) del Ministerio Público, Concepción ocupa el séptimo lugar en el país con un 21,8%. Al respecto, el fiscal regional, Julio Contardo, precisó que los delitos contra la propiedad les demandan la mayor cantidad de investigaciones, con un 42,2% del total de denuncias ingresadas y que en 2011 alcanzaron a 145.194 causas en la región del Biobío. Le siguen los delitos contra las personas, con un 26%; los ilícitos económicos con un 3,3% y los sexuales con un 1,8%. Aquellos contemplados en la Ley de drogas representan el 0,9% y el restante 25,8% corresponden a otros ilícitos.

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