Planet Terror: el regreso del gore en gloria y majestad

Una película que inicia sus créditos con Rose McGowan como bailarina streapper me cae bien de entrada. No podía comenzar de otra forma “Planet Terror”, el esperado homenaje de don Robert Rodríguez a sus películas favoritas de juventud, la mayoría pertenecientes al cine que arranca desde la serie B hasta la Z: un universo trash con legiones de fanáticos, cuyos seres estelares son los zombies, las escenas gore, el sexo sucio y bajísimos presupuestos.
Aunque “Planet Terror” llegó recién al país, en rigor está lejos de ser una novedad. Junto a “Death Proof”, de Quentin Tarantino, conformó el proyecto “Grindhouse”, una suerte de revival de las funciones dobles de “cine B” que poblaron las carteleras norteamericanas durante las décadas de los setenta y ochenta. El proyecto (estrenado en EE.UU en 2007) comercialmente parecía muy atractivo y de culto inmediato, pero la duración excesiva de ambos metrajes derivó en que en la mayoría de los países las majors optaran por distribuir cada película por separado.
Todo es profundamente vintage en “Planet Terror”, desde el arranque -que simula un atasco del rollo de cinta- a la textura de la película, envejecida digitalmente con arrugas y pelusas a lo largo de todo el metraje. La trama tampoco podía ser más clásica: por culpa de un enfrentamiento entre militares sublevados, comandados por el teniente Muldoon (Bruce Willis), y una banda de traficantes a cargo de Abby (Naveen Andrews, “Lost”), el gas de una peligrosa arma biológica que transforma a los humanos en hambrientos y furiosos zombies es liberado en un pueblo de Texas. Desde el hospital local, el matrimonio conformado por los doctores  William (Josh Brolin) y Dakota Block (Marley Shelton), detecta los síntomas de la epidemia en sus pacientes, la que pronto se propagará rápidamente a toda la población. Sin embargo, existe un grupo de personas inmune al mal que pronto iniciara la resistencia, bajo el liderazgo del misterioso mecánico latino El Wray (Freddy Rodríguez), su ex novia, la streapper-pata-de-metralleta Cherry Darling (Rose McGowan) y el sheriff Hague (Michael Biehn). Ante el caos global se inicia una loca y delirante batalla por encontrar el último lugar apto para la supervivencia en el planeta.
Lo mejor que se podría decir de este verdadero festival del trash cine es que logra cumplir a la perfección lo que promete en cuanto a estilo, entregando, de forma simultánea, entretención total para todo espectador. Lo bizarro acá es ley: hay sangre, tripas, sesos y miembros cortados por doquier, y su fauna es generosa en personajes freakies como J.T, el hermano del sheriff (Jeff Fahey), un tipo obsesionado con ser el rey de la carne asada en Texas y dueño de una asquerosa picada camionera. ¿Y cómo lo hace Rodríguez para entretener y entregar novedad ante tanta cita y clisé? Entregando un montaje y narración maestros. Los diálogos -herederos del cine negro- logran  ser atrapantes, con un sentido del humor lo suficientemente  podrido, y los efectos especiales merecen nota aparte, gracias al trabajo de expertos en maquillaje como Greg Nicotero y el apoyo de Troublemaker Digital, el equipo de Rodríguez para efectos especiales.
Como es habitual, las coincidencias y guiños estilísticos entre Rodríguez y su partner-ídolo-maestro Quentin Tarantino abundan, y una de ellas es el cameo y cita en el reparto de  numerosos actores con más de una historia en el género: Michael Biehn, por ejemplo, y todo su carrete en películas como “Alien” y “Terminator”; Michael Parks -que hace de padre de la doctora Dakota- realiza un rol muy similar a los realizados en “Abierto hasta el amanecer” (también de Rodríguez) y las dos “Kill Bill”, e incluso el propio Tarantino nuevamente se camea a sí mismo en versión militar-pelmazo. McGowan (conocida por el gran público en “Scream”) es tema aparte. Me atrevería a apostar que conquistó sus setenteras retinas de Tarantino-Rodríguez cuando la vieron como la musa muda que tenía locos a dos fugitivos en la road movie de culto “Lewis & Clark & George”; allí encarnó a una freakie sexie y adorable que de la mano de sus jeans cortos supo mostrar cuál es el auténtico sueño americano. Esta chica es la musa que se viene. En fin, nada le falta a “Planet Terror” para ser un clásico instantáneo. Como dicen los españoles, una  peli cojonudísima, perfecta para una tarde redonda de cine de máxima entretención. Eso sí, no apta para vegetarianos.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES