Postgrado y formación continua: UBB La clave para un mejor horizonte laboral

Ante los crecientes y cambiantes requerimientos de la industria y del mercado, estar al día es un factor clave para enfrentar las necesidades de las empresas y mejorar las condiciones de empleabilidad.

En un mundo globalizado, caracterizado por una alta competencia y por la búsqueda constante de mayores niveles de productividad, la necesidad de formación académica de calidad es un punto sobre el que todos parecen estar de acuerdo, puesto que ello impacta directamente sobre los niveles de empleabilidad y en la calidad de vida.
Según datos aportados por el Instituto Nacional de Estadísticas, más del 30 por ciento de la población ocupada en Chile tiene estudios superiores y son también quienes acceden a mejores remuneraciones.
Sin embargo, el mercado se caracteriza por un alto dinamismo, lo que implica que la formación inicial, sea técnica o profesional, no es suficiente para responder a la demanda de un capital humano con conocimientos actualizados.
Para Jaime Rebolledo Villagra, director de Postgrado de la Universidad del Bío-Bío, el tema es prácticamente una obligación, puesto que los niveles de especialización en todas las áreas avanzan con rapidez.
“La velocidad en el cambio de la información y el avance del conocimiento, la ciencia y la tecnología dejan obsoletos en el corto plazo los aprendizajes adquiridos, por lo que los profesionales requieren de mayores estudios para mejorar su condición y estatus laboral”, comenta.
Agrega que mantenerse actualizado tiene claros beneficios, pues abre nuevos horizontes laborales, impacta en la empleabilidad y en las remuneraciones. Además tiene influencia en el medio, puesto que permite que el capital humano contribuya al desarrollo social a través de una mejora en estándares industriales y de innovación, en la creación intelectual y en el desarrollo de nuevos conocimientos científicos y tecnológicos.
Volver a las aulas si bien aporta a lo profesional también tiene una incidencia positiva a nivel personal, lo que tiende a reflejarse en el clima laboral. El estado de bienestar se transmite y promueve la motivación al interior de los equipos de trabajo, tal como lo explica la psicóloga organizacional del Instituto Regional de Administración de Empresas (IRADE), Patricia Scotti Disi.
“Hay un tema de darse cuenta de que uno puede lograr cosas, de ponerse metas y seguir adelante”, dice la especialista, y agrega que ello permite desarrollar la autoeficacia que, incluso, puede aportar al ambiente familiar, pues los niños cuando ven que sus padres también estudian desarrollan una cierta cercanía en ese aspecto.
Según manifiesta Scotti, la empresa también cuenta con una ventaja potencial en el sentido de dar el espacio y promover que sus colaboradores participen en procesos de formación continua, por ejemplo, motivándolos a compartir lo que han aprendido a través de una actividad grupal, que tendría un doble beneficio, pues ayudaría al trabajador-estudiante a ejercitar sus conocimientos acercándolo al resto del equipo: “es una manera de valorizar no sólo el propósito de los estudios, sino también el proceso”, explica la psicóloga.
Pertinencia regional y empresarial
A la hora de optar por estudiando el acceso a la información es clave, pues permite tomar la mejor decisión, más aún, cuando la oferta es abundante en programas y valores.
El vicerrector académico de la Universidad del Bío-Bío, Aldo Ballerini Arroyo, comenta que es indispensable asegurarse de la calidad del programa a través de la trayectoria de la institución elegida y el equipo de profesores que participará en el proceso. Además, se debe considerar la infraestructura y el tipo de acreditación con que cuenta la casa de estudios, pues es lo que permite acceder a fuentes de financiamiento.
Un tema no menor considerando que hay programas que van desde un par de semestres, como pasa con los diplomados, hasta otros más extensos como los doctorados, que pueden durar cinco años y más, dependiendo del área de especialización.
En la UBB están conscientes del desafío que implica seguir estudios de perfeccionamiento, por lo que han estructurado una oferta que considera la realidad local, pero con una mirada de integración con centros de investigación y desarrollo tecnológico a nivel internacional, como lo explica el director de Postgrado Jaime Rebolledo.
“Toda nuestra oferta ha surgido después de un proceso de análisis estratégico-institucional, con fuerte vinculación con el medio, considerando el incremento de su masa crítica, y con académicos de alta productividad y prestigio, de jornada completa y alta dedicación a las actividades de investigación y postgrado”, explica el académico y doctor en geografía.
La oferta de la UBB cubre diversas áreas del conocimiento que vinculan ciencia, tecnología, humanidades, ciencias sociales, educación y salud, no sólo a nivel de postgrado, sino también a través de diversos programas de habilidades específicas, como sucede con los programas de postítulo, cursos especializados y capacitación.
La ingeniero civil Carmen González Labbé, directora de Formación Continua de la casa de estudios, explica que han desarrollado un sistema de retroalimentación desde el mundo de la empresa y los servicios públicos, que les ha permitido establecer diversas alternativas de capacitación tanto en la sede penquista como en la de Chillán, donde la Universidad también tiene una fuerte presencia.
“La tendencia es hacia la especialización, pues eso es lo que buscan las empresas”, dice la profesional. “Un aspecto que nos diferencia y nos destaca dentro de la oferta a nivel regional, es que nuestras iniciativas formativas responden a criterios académicos desarrollados a través del nexo que nuestros propios docentes tienen con los centros productivos”, explica.
Efectivamente, las empresas tiene un papel preponderante en cómo sus clientes internos o colaboradores se vinculan con el mejoramiento continuo de sus habilidades. Así lo explica Gian Piero Lavezzo, gerente de Gestión de Personas de Essbio:
“Las empresas ya no están basadas en ’mano de obra’. Actualmente generan su ventaja competitiva a partir de la gestión del conocimiento y capital humano. Hoy las entidades más adaptables y con más capacidad de aprender del entorno son las que van a perdurar en el tiempo y generar mayor valor”, comenta.
Agrega que una manera de apoyar al trabajador en estos procesos es a través de la generación de convenios con las casas de estudios, junto con desarrollar planes de incentivo, como el que Essbio ha implementado a través de su Programa de Financiamiento Compartido, que busca motivar a quienes quieran emprender el desafío de seguir perfeccionándose.
Tanto en la empresa privada como en los servicios públicos hay experiencias destacables que reflejan la relevancia de la mejora constante en la gestión de conocimiento y el entrenamiento de las habilidades técnicas que permite la formación continua.
En el Liceo Polivalente San Nicolás (provincia de Ñuble), un establecimiento destacado en gestión y excelencia académica, cuyos docentes se especializaron a través un proyecto financiado por el Ministerio de Educación que fue ejecutado por la UBB, están conscientes de los aportes del perfeccionamiento a su modelo educativo, como lo explica su director Víctor Reyes.
“La experiencia de los docentes es bastante positiva, pues permitió mejorar las prácticas pedagógicas especialmente en matemática y ciencias”, dice. Añade que, además, pudieron mejorar los estándares de análisis de los resultados de logros de aprendizaje en distintos subsectores, lo que ha tenido como consecuencia una toma de decisiones mucho más acertada y rápida.
“Esto finalmente se traduce en mejores aprendizajes en los estudiantes”, puntualiza.
E
n un mundo globalizado, caracterizado por una alta competencia y por la búsqueda constante de mayores niveles de productividad, la necesidad de formación académica de calidad es un punto sobre el que todos parecen estar de acuerdo, puesto que ello impacta directamente sobre los niveles de empleabilidad y en la calidad de vida.
Según datos aportados por el Instituto Nacional de Estadísticas, más del 30 por ciento de la población ocupada en Chile tiene estudios superiores y son también quienes acceden a mejores remuneraciones.
Sin embargo, el mercado se caracteriza por un alto dinamismo, lo que implica que la formación inicial, sea técnica o profesional, no es suficiente para responder a la demanda de un capital humano con conocimientos actualizados.
Para Jaime Rebolledo Villagra, director de Postgrado de la Universidad del Bío-Bío, el tema es prácticamente una obligación, puesto que los niveles de especialización en todas las áreas avanzan con rapidez.
“La velocidad en el cambio de la información y el avance del conocimiento, la ciencia y la tecnología dejan obsoletos en el corto plazo los aprendizajes adquiridos, por lo que los profesionales requieren de mayores estudios para mejorar su condición y estatus laboral”, comenta.
Agrega que mantenerse actualizado tiene claros beneficios, pues abre nuevos horizontes laborales, impacta en la empleabilidad y en las remuneraciones. Además tiene influencia en el medio, puesto que permite que el capital humano contribuya al desarrollo social a través de una mejora en estándares industriales y de innovación, en la creación intelectual y en el desarrollo de nuevos conocimientos científicos y tecnológicos.
Volver a las aulas si bien aporta a lo profesional también tiene una incidencia positiva a nivel personal, lo que tiende a reflejarse en el clima laboral. El estado de bienestar se transmite y promueve la motivación al interior de los equipos de trabajo, tal como lo explica la psicóloga organizacional del Instituto Regional de Administración de Empresas (IRADE), Patricia Scotti Disi.
“Hay un tema de darse cuenta de que uno puede lograr cosas, de ponerse metas y seguir adelante”, dice la especialista, y agrega que ello permite desarrollar la autoeficacia que, incluso, puede aportar al ambiente familiar, pues los niños cuando ven que sus padres también estudian desarrollan una cierta cercanía en ese aspecto.
Según manifiesta Scotti, la empresa también cuenta con una ventaja potencial en el sentido de dar el espacio y promover que sus colaboradores participen en procesos de formación continua, por ejemplo, motivándolos a compartir lo que han aprendido a través de una actividad grupal, que tendría un doble beneficio, pues ayudaría al trabajador-estudiante a ejercitar sus conocimientos acercándolo al resto del equipo: “es una manera de valorizar no sólo el propósito de los estudios, sino también el proceso”, explica la psicóloga.
Pertinencia regional y empresarial
A la hora de optar por estudiando el acceso a la información es clave, pues permite tomar la mejor decisión, más aún, cuando la oferta es abundante en programas y valores.
El vicerrector académico de la Universidad del Bío-Bío, Aldo Ballerini Arroyo, comenta que es indispensable asegurarse de la calidad del programa a través de la trayectoria de la institución elegida y el equipo de profesores que participará en el proceso. Además, se debe considerar la infraestructura y el tipo de acreditación con que cuenta la casa de estudios, pues es lo que permite acceder a fuentes de financiamiento.
Un tema no menor considerando que hay programas que van desde un par de semestres, como pasa con los diplomados, hasta otros más extensos como los doctorados, que pueden durar cinco años y más, dependiendo del área de especialización.
En la UBB están conscientes del desafío que implica seguir estudios de perfeccionamiento, por lo que han estructurado una oferta que considera la realidad local, pero con una mirada de integración con centros de investigación y desarrollo tecnológico a nivel internacional, como lo explica el director de Postgrado Jaime Rebolledo.
“Toda nuestra oferta ha surgido después de un proceso de análisis estratégico-institucional, con fuerte vinculación con el medio, considerando el incremento de su masa crítica, y con académicos de alta productividad y prestigio, de jornada completa y alta dedicación a las actividades de investigación y postgrado”, explica el académico y doctor en geografía.
La oferta de la UBB cubre diversas áreas del conocimiento que vinculan ciencia, tecnología, humanidades, ciencias sociales, educación y salud, no sólo a nivel de postgrado, sino también a través de diversos programas de habilidades específicas, como sucede con los programas de postítulo, cursos especializados y capacitación.
La ingeniero civil Carmen González Labbé, directora de Formación Continua de la casa de estudios, explica que han desarrollado un sistema de retroalimentación desde el mundo de la empresa y los servicios públicos, que les ha permitido establecer diversas alternativas de capacitación tanto en la sede penquista como en la de Chillán, donde la Universidad también tiene una fuerte presencia.
“La tendencia es hacia la especialización, pues eso es lo que buscan las empresas”, dice la profesional. “Un aspecto que nos diferencia y nos destaca dentro de la oferta a nivel regional, es que nuestras iniciativas formativas responden a criterios académicos desarrollados a través del nexo que nuestros propios docentes tienen con los centros productivos”, explica.
Efectivamente, las empresas tiene un papel preponderante en cómo sus clientes internos o colaboradores se vinculan con el mejoramiento continuo de sus habilidades. Así lo explica Gian Piero Lavezzo, gerente de Gestión de Personas de Essbio:
“Las empresas ya no están basadas en ’mano de obra’. Actualmente generan su ventaja competitiva a partir de la gestión del conocimiento y capital humano. Hoy las entidades más adaptables y con más capacidad de aprender del entorno son las que van a perdurar en el tiempo y generar mayor valor”, comenta.
Agrega que una manera de apoyar al trabajador en estos procesos es a través de la generación de convenios con las casas de estudios, junto con desarrollar planes de incentivo, como el que Essbio ha implementado a través de su Programa de Financiamiento Compartido, que busca motivar a quienes quieran emprender el desafío de seguir perfeccionándose.
Tanto en la empresa privada como en los servicios públicos hay experiencias destacables que reflejan la relevancia de la mejora constante en la gestión de conocimiento y el entrenamiento de las habilidades técnicas que permite la formación continua.
En el Liceo Polivalente San Nicolás (provincia de Ñuble), un establecimiento destacado en gestión y excelencia académica, cuyos docentes se especializaron a través un proyecto financiado por el Ministerio de Educación que fue ejecutado por la UBB, están conscientes de los aportes del perfeccionamiento a su modelo educativo, como lo explica su director Víctor Reyes.
“La experiencia de los docentes es bastante positiva, pues permitió mejorar las prácticas pedagógicas especialmente en matemática y ciencias”, dice. Añade que, además, pudieron mejorar los estándares de análisis de los resultados de logros de aprendizaje en distintos subsectores, lo que ha tenido como consecuencia una toma de decisiones mucho más acertada y rápida.
“Esto finalmente se traduce en mejores aprendizajes en los estudiantes”, puntualiza.
Testimonios de alumnos de postgrado y educación continua

 ¿POR QUÉ LA UBB?

Para la arquitecta y docente uruguaya María Fernanda Laguarda Mallo, la experiencia de estudiar un postgrado en Chile ha sido muy grata, destacando el nivel académico de la Universidad del Bío-Bío. Comenta que seguir formándose es esencial para ella como investigadora y que además le ha significado aportes a su vida, debido a lo que implica relacionarse con distintos tipos de personas.
“Es una superación para mí misma que luego transmitiré a mis alumnos y a mis colegas en mi país”, dice.
Por su parte los arquitectos colombianos, Walter Barreto y César Andrés Cruz señalan que el aporte a su carrera profesional de los estudios de postgrado son diversos y ante todo muy positivos, puesto que les brindan nuevas oportunidades.
“Me permite tener formación como investigador académico y crear nuevos roles profesionales para trabajar en mi país y en otros lugares, como Chile,” dice Barreto y resalta el enriquecimiento que implica estudiar en otra cultura, lo que también entrega la oportunidad de dar a conocer los propios conocimientos que se traen del país de origen.
Su compatriota y colega comenta que estudiar un postgrado internacional le da ventajas comparativas respecto de su realidad cotidiana, más aún porque en la casa de estudios penquista hay acceso a tecnologías nuevas que no existen en Colombia.
“Uno es más apreciado, mejoran la remuneraciones, pero ante todo es un crecimiento personal”, puntualiza.
El argentino Guillermo González, también arquitecto, eligió la UBB para cursar su magíster y explica que tras su decisión hay un criterio de evolución personal que debe estar presente en todas las carreras y profesiones. Señala que su elección responde a las características de los estudios especializados en madera que tienen en la UBB, los que califica como “de nivel internacional”.
La formación continua es un medio indiscutido de proyección profesional y es lo que motivó a la bióloga en gestión de recursos naturales, Marcela Prado Toro, a participar en uno de los diplomados que ofrece la UBB.
Cuenta que esta formación le permitirá incorporar nuevos conocimientos para aportar con criterios técnicos a la toma de decisiones de la entidad pública en la cual trabaja, en su caso la Secretaría Regional Ministerial de Medio Ambiente.
“El conocimiento es la base para tener una opinión clara y poder tomar mejores decisiones, por ello he participado en diversos tipos de perfeccionamiento”, dice la profesional.
También alumna de diplomado, la ingeniero comercial Yolanda Contreras Ayala, del Ministerio de Desarrollo Social, comenta que es importante siempre continuar adquiriendo conocimientos nuevos, más aún cuando se trabaja en equipos multidisciplinarios.
“Este tipo de actividades permite establecer redes profesionales con otro tipo de especialistas de otras reparticiones, lo que sirve incluso para mejorar la gestión conjunta”, finaliza.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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