“Quantum of Solace”

Quien mucho abarca, poco aprieta. Una sabia máxima que en algunos casos puede ser perfectamente aplicable al cine. Es que poco puede importar una multimillonaria parafernalia promocional o una producción colosal (que en el caso de la nueva entrega de la saga de James Bond tuvo un costo cercano a los US$230 millones), si un elemento tan básico como esencial, el guión, carece de mayores consistencias para dar un piso sólido a la historia, y en definitiva, cautivar al espectador.
En lo argumental, “Quantum of Solace” es concebida como la continuación inmediata del remake de “Casino Royale”, la historia que muestra los inicios del súper agente británico y que fuera estrenada por primera vez en 1967. Han pasado sólo algunas horas desde el fin de la muerte de su gran amor, Vesper Lynd, y James Bond (encarnado por el aprobado Daniel Craig) lucha consigo mismo por reprimir sus deseos de venganza y tomarse las cosas de forma demasiado personal. Con el fin de conocer la verdad de los hechos, Bond y M (su jefa, interpretada por Judi Dench) interrogan a Mr. White, quien les revela, en un tono siniestro y amenazador, que la organización que chantajeó a Vesper es mucho más compleja y peligrosa de lo imaginado, con contactos y espías infiltrados incluso en el Mi6, la organización de inteligencia británica donde trabaja el agente. La gravedad de la situación lo obliga a viajar hasta Haití y luego a Sudamérica con el fin de detener a Dominic Greene (interpretado por el actor francés Mathieu Amalric), un millonario psicótico y siniestro que desea dominar Bolivia y apropiarse de sus recursos naturales. Durante el desarrollo de una trama cada vez más intrincada, Bond conoce a la bella Camille (Olga Kurylenko), una amante de Greene que concentra todas sus energías en vengarse del General Medrano (Joaquín Cosio), un corrupto y exiliado militar boliviano que Greene instalará como gobernador títere en el país altiplánico.
Como todo film del espía inglés, “Quantum of Solace” está cargado -o sobre cargado- de adrenalínicas escenas de acción, donde abundan feroces persecuciones en auto, saltando edificios y manejando lanchas (para esta escena, quizás la más espectacular de la película, la producción contó con asesoría de verdaderos agentes británicos e israelíes, de acuerdo a la información entregada por la trivia), además de un hiperkinético recorrido por países que incluye locaciones en Gran Bretaña, Italia, México, Austria, Haití y Chile (donde el desierto de Atacama y su gente “actuaron” representando a Bolivia). Sin embargo, también se mantienen los rasgos que refundaron del perfil del protagonista, iniciados en “Casino Royale”: Bond tiene glamour y es un tipo capísimo, pero de todas formas mancha su ropa, la destruye, y transpira; lo golpean y sangra. Este es un Bond que se despeina, en definitiva (a diferencia de versiones anteriores como la encarnada por Roger Moore), y que es muy humano, pues la ira lo hace cometer errores. Deslices que muchas veces tendrán costos fatales para su entorno, pues a lo largo de la trama, el antihéroe se enfrentará a un universo marcado por la traición y deberá  andar siempre un paso más adelante que la CIA y su propia casa, el Mi6.
¿Cuál es el problema de “Quantum of Solace”, en definitiva? Tiene demasiado de todo a un nivel que agota. Paradojalmente no llega a confluir demasiado en nada. Tal vez se deba a una mala adaptación de la historia original de esta película (que a diferencia de otras de la saga, se basa en un relato corto de Ian Fleming y no en una novela) y a su evidente intención de servir como transición entre el Bond iniciático de Casino Royale y el Bond maduro y consolidado que surgirá después (que ya se sugiere en las últimas escenas de “Quantum…”).
Una película que sólo seduce por su espectacular fotografía, puesta en escena y millonaria producción, pero que queda coja en saber desarrollar su argumento sin confusiones ni abundancia de elementos que sólo terminan mareando al espectador común.

“Quantum of Solace”
Dirección: Marc Foster,
Países: Reino Unido, USA, 2008.
Duración: 108 min.
Género: Thriller, acción.
Elenco: Daniel Craig (James Bond), Jeffrey Wright (Felix Leiter), Mathieu Amalric (Dominic Greene), Gemma Arterton (agente Fields), Olga Kurylenko (Camille), Judi Dench (M), Giancarlo Giannini (Mathis), Joaquín Cosio (general Medrano), Fernando Guillén Cuervo (jefe de policía), Paul Ritter (Guy Haines).
Guión: Paul Haggis, Neal Purvis y Robert Wade; basado en los personajes creados por Ian Fleming.
Producción: Michael G. Wilson y Barbara Broccoli.
Música: David Arnold.
Fotografía: Roberto Schaefer.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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