¿QUIÉN GUILLOTINÓ A MARÍA ANTONIETA?

Siempre me ha fascinado el tema de cómo la prensa y los medios pueden causar estallidos sociales y, más aún, desencadenar revoluciones donde el odio y la sangre fluyen a raudales.  En París, tuve la oportunidad de visitar recientemente una magnífica exposición, exhibida en el Grand Palais, sobre la vida, auge y caída de la reina María Antonieta, quien fue guillotinada el 16 de octubre de 1793. Al recorrer la exposición es obvio deslumbrarse con los suntuosos cuadros, accesorios, joyas, porcelanas, muebles traídos desde Versalles y Viena.  No olvidemos que María Antonieta nació en Austria, en cuna real, lo que los franceses jamás le perdonaron, ya que la tildaban con desprecio como “la austriaca”.  A los 17 años, esta joven archiduquesa de Austria, casada apenas a los 16 con Luis XVI, el futuro rey de Francia -por intereses de Estado-, se convierte en reina de Francia, al morir el padre de Luis, Luis XV.
De allí en adelante el pueblo no se cansará de hostigarla. De hecho, la prensa tuvo su apogeo en la época más siniestra de la Revolución, llamada “el terror”.  El periodista Marat dirigía el periódico “El amigo del pueblo” y fustigaba para que miles de cabezas rodaran bajo la guillotina. Honestamente, lo que más me sacudió como periodista en dicha exposición fue ver en una vitrina libros de pequeño formato con litografías y dibujos, pertenecientes al Museo Nacional de Francia.  Allí el odio es palpable en las páginas expuestas de esos libelos.  En uno de ellos aparece la reina, dibujada obscenamente con los senos al descubierto y las piernas abiertas, y una leyenda: “La prostituta más cara de Francia”.  En otro de esos libros se ve la figura de Luis XVI, quien también fue guillotinado, dibujado con cabeza de cerdo y a María Antonieta, con cabellos cuyas hebras son serpientes venenosas.
Es explicable que el lujo del palacio de Versalles haya horrorizado al pueblo y a los intelectuales franceses precursores de la revolución, que perseguía libertad, igualdad y fraternidad.  Pero creo que es digno de un estudio sociológico cómo  el ensañamiento del pueblo -alimentado por el desprecio hacia la reina- haya sido más fuerte hacia ella que hacia el propio rey Luis XVI.  Pareciera que María Antonieta es la gran heroína trágica de la Revolución Francesa.  A “la austriaca” le achacaron todos los males que sufría el país: hambre, desabastecimiento, supuestas conspiraciones, desfalcos.  Fue tratada incluso con más crueldad que el rey.  A él lo llevaron en carroza y con escolta policial hasta la guillotina.  A la reina, en una carreta descubierta para que recibiera los escupitajos del populacho. No, a María Antonieta no la mató la guillotina.  Fue el odio que incubó el pueblo a través de la prensa clandestina.

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