Rick Klein el conservacionista estadounidense que indujo a Tompkins a comprar el Parque Pumalín.

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Perspicaz, dueño de un humor particular e irónico. Así suena el ecologista californiano a ratos. Pero no siempre. La mayor parte del tiempo es incisivo, claro y simple. En esta entrevista habla de la amistad que lo une a ‘Doug’ Tompkins, cómo lo conoció, su visión de mundo, su opinión sobre la lucha de Patagonia chilena sin Represas y la actual situación medioambiental de nuestro país, incluida la zona lacustre (Pucón), donde reside varios meses del año.
Entre Pucón, Puerto Montt, Santiago y California transita el conservacionista Rick Klein. A sus 63 años, el trabajo preservando el medioambiente aún no lo cansa. Es cierto, ya no tiene la misma vitalidad de antes, la de la década del 60, la del hippismo norteamericano y la revolución de las flores; época responsable de su primera visita a Chile, en 1969, cuando la flora nacional lo deslumbró y se quedó trabajando en el parque Galletué como guardabosques tras el golpe militar de 1973. Sin embargo, no por ello se detiene.
A comienzos de la década del 90, Klein comenzó una extensa lista de trabajos de preservación en Chile y el extranjero (ver recuadro 1). Uno de ellos fue Parque Pumalín, proyecto que provocó numerosas especulaciones sobre el peligro que corría nuestra soberanía tras las extensas compras realizadas por un hasta entonces desconocido y huraño millonario “gringo”. El conservacionista fue quien influenció a Tompkins para que comprara los terrenos de caleta Gonzalo (donde se emplaza Pumalín) y le mostró por primera vez la belleza e importancia de los bosques templados, dándose así vida al controvertido parque luego que ambos se conocieran en un hotel de la Décima Región. “Conocí a ‘Doug’ en Puerto Montt, cenando en el Hotel Pérez Rosales. Él estaba volando por el Cono Sur con su amigo Galen Rowell, el fotógrafo de la naturaleza norteamericano más conocido en mi país. Galen y yo tuvimos una cita para fotografiar los alerces para National Geographic. ‘Doug’ nos acompañó al parque Alerce Andino en un trekking de 3 días donde casi morimos. Fuimos los primeros en cruzarlo por el sector Correntoso (cerca de Laguna Fría) hasta el lado de Triángulo. Se nos acabó el agua y no teníamos el equipo apropiado para bajar las murallas perpendiculares que forman el anfiteatro de Laguna Triángulo. Yo pensé que ‘Doug’ se había enojado para siempre, pero él lo paso ‘chancho’ y me pidió después, si llegaba vivo al otro lado, que lo llevara donde pudiera ver más alerces y pasarlo tan ‘descueve’ de nuevo”, cuenta Klein.
La gestión de Klein mediante la fundación Lahuén (la primera ONG de reservas forestales privadas en Chile), junto a su ex pareja Nicole Mintz, a fin de que Tompkins adquiriera caleta Gonzalo, es lo que más lo enorgullece. La define como “el logro de mi vida”. Logro que no estuvo exento de rumores de desencuentros que el periodista Andrés Azócar (2007), en su libro “Tompkins: El millonario verde”, detalla: “mientras Klein buscaba el financiamiento para hacer la compra, negociaba con el Banco de Chile y se preparaba para hacer la oferta, recibió una noticia que en teoría era positiva, pero con un fuerte olor a humillación. Mientras dormía, un llamado de Tompkins lo despertó para contarle que había comprado los predios que le interesaban a Lahuén. Klein no volvió a dormirse. No entendía por qué el ecologista lo había dejado fuera y sin siquiera avisarle que estaba tras el mismo terreno”.
”Fueron días duros para la fundación chilena. Decepción. Frustración. Engaño. Las palabras se cruzaban entre los miembros, ya que más allá de la compra que los había sorprendido, Tompkins arriesgaba en una decisión todo el trabajo que había realizado el directorio para legitimar el programa de parques privados del país”, (pp. 119-120). Esto porque Lahuén tenía como objetivo justamente atacar la inexistencia en Chile de una legislación medioambiental. Pero, según indica el autor, la relación entre ambos “se quebró”. Klein por su parte, se encarga de suavizar los adjetivos.

MAGNATE VERDE

-En el libro de Azócar se dice que usted le mostró por primera vez los predios de caleta Gonzalo a Tompkins. Tras esto usted se habría molestado con el ecologista. ¿Podría precisar el motivo de ello?
¡No! nunca fuimos enemigos. ¿De dónde salió eso? Él me creía torpe a veces y yo a él porfiado, pero entre amigos, aliados, almas semejantes. Y sí, le mostré el Pumalín por primera vez. Pero ése es su propio cuento.
‘Doug’ tomó las riendas del proyecto Pumalín. Sin embargo, ello era lo más deseado. Siempre trabajamos cerca, excepto un año cuando discutimos sobre todo y no fue muy agradable pasar tiempo juntos.
-¿Cuál es su relación actual con Yvon Chouinard y Douglas Tompkins?
Muy buena, aunque nunca los veo. Yvon Chouinard es una de las grandes figuras en el mundo empresarial junto con ‘Doug Tompkins’. Ambos son los mejores amigos desde hace 45 años; desde que escalan montañas y rocas. Ellos han lanzado muchas iniciativas revolucionarias y únicas. Como millonarios han mostrado un nuevo camino y forma de ser rico, con corazón. Yo sólo soy alguien que les mostró una manera de actuar en este mundo complicado y conflictivo de hoy, protegiendo el hábitat a través de la compra de terrenos sensibles donde viven especies amenazadas.
-¿Y todavía mantiene contacto con ellos?
‘Doug’ me vino a buscar en su avioneta y fuimos a Reñihué para pasar unos días en las tinas de concha de Cahuelmo, en medio del mar y en el medio del parque Pumalín, donde hablamos, como en los viejos tiempos, sobre qué agradable es lo que pasa hoy… un cambio paradigmático. Tres jolie! a Yvon, él me financió el año pasado en el proyecto Sendero Pehuén. Pese a todo, no hemos tenido los contactos suficientes como para llamarnos buenos amigos.
-¿Algún otro motivo para alejarse de ellos?
Ellos tienen un avión y yo no tengo alas.
-¿Se arrepiente de haberle mostrado a Tompkins los predios de caleta Gonzalo?
Al revés. Es mi logro de la vida… o uno de ellos.  Hay que proponer un nuevo orden; uno en el cual el individuo asuma la responsabilidad que le corresponde frente a algunas de las grandes crisis que enfrentamos hoy.
‘Doug’ está metido en la protección de especies en peligro. Crear parques no gubernamentales (privados) es la meta. En mi opinión, con 15 (parques) Tompkins podría solucionar la crisis número uno, que es la desaparición de información genética… el recurso más sagrado, prioritario y primordial en la biosfera.
-En su lugar, ¿qué habría hecho usted?
Yo habría invitado a parlamentarios, representantes del Gobierno, académicos, científicos, conservacionistas y ciudadanos a formar un directorio honrado. Él tomó el proyecto como un acto empresarial -aunque no estaba ni cerca de eso- y ese estilo lo rechazó todo un sector del país, y le dio motivos para que la derecha lanzara acusaciones, temores y mentiras al aire… y la prensa, siempre hambrienta de escándalo, las aprovechó.
-Tompkins y usted tienen varios aspectos en común, como los fines conservacionistas por ejemplo ¿Qué lo diferencia de su compatriota?
Él es mucho más focalizado. Él puede mantener 17 bolas en el aire, yo sólo dos; y una siempre cae. Además, él nunca me ha pedido dinero, yo a él sí.
-Sobre la Deep Ecology (ecología profunda) hay quienes la cuestionan calificándola como un filosofía de carácter sectario. ¿Qué piensa usted sobre ella?    
¡Pucha! es lo contrario de sectario. Es todo inclusivo, abarcando todas las especies, poniendo toda la información genética (sumamente valiosa) debajo del mismo techo, tanto en términos reales, cósmicos y espirituales. Si no podemos actuar con humildad ante los más humildes, ¿cómo y cuándo encontraremos el honor y el amor entre los seres humanos?
-Tompkins ha sido cuestionado por diversos sectores políticos de nuestro país debido a la gran cantidad de terreno adquirido para fines ecológicos (de protección del bosque nativo). ¿Cómo evalúa usted la labor de su compatriota?
Es interesante que el mismo sector político que critica a Tompkins y propuso sacarlo de sus extensos terrenos, es el mismo que puso fin a los programas expropiatorios de Allende. Los gringos son buenos cuando compran, explotan y salen. Son malos cuando compran, protegen y se quedan. Estos tipos realmente temen el ejemplo de ‘Doug’. Piñera es el único que tiene la generosidad o visión de hacer lo mismo. El resto de los chilenos ricos está dormido frente a las oportunidades buenas que ahora existen. ‘Doug’ está haciendo justo lo que deben hacer todos quienes poseen más dinero del promedio: elige una crisis y la enfrenta. Hoy no hay excusa para no estar ayudando con tiempo o plata. ¡Sé un activista o apoya a uno!

PATAGONIA SIN REPRESAS

Chile el 2020 deberá duplicar su matriz energética. En 2004, empresarios como Andrónico Luksic y el grupo Matte encargaron estudios sobre energía nuclear, mientras que la Presidenta Bachelet a fines de 2005 hizo lo propio. Uno de los resultados de la investigación dirigida por el científico Jorge Zanelli (de la Comisión Zanelli) determinó que “este tipo de energía no se puede descartar como alternativa para Chile y la experiencia internacional muestra que es segura, confiable y económicamente factible”. Sobre el análisis de los expertos, Klein recurre al sentido común y al humor negro. “Los beneficios no igualan el peligro. Si Chile está preparado para sacrificar una gran área del país para siempre por botar los desechos, y además está preparado para pagar las consecuencias cuando algo ande mal y haya una nube tóxica flotando por el Cono Sur, esa es una opción, supongo”.  
Esta realidad paradojal por la que atraviesa nuestro país (de carencias energéticas v/s abundancia de recursos naturales para producción de la misma), es sin duda uno de los motivos para que ong’s como Patagonia chilena sin Represas opongan tenaz resistencia a la instalación de centrales hidroeléctricas en el sur de Chile, quienes tienen -entre otros objetivos- cubrir los kilovoltajes que al Sistema Interconectado Central (SIC) le faltan.
Uno de los nuevos integrantes de la campaña de salvataje de la Patagonia y sus ríos es el norteamericano -y amigo de Klein- Gary Hughes, quien afirmó tiempo atrás que “en la Patagonia chilena la ley ambiental no se cumple”  y que hay una “falta de gobernabilidad por la desregulación precipitada del comercio internacional”. Para Klein la responsabilidad ecológica, la planificación y el desarrollo de políticas públicas de un país en este aspecto es un tema que nos compete a todos. “Si es el último par de cóndores en California, ¿sólo es un asunto de California? No, es asunto de todos. Y California tiene el trabajo de hacer lo que pueda para proteger un tesoro natural o patrimonio global. Lo tiene que hacer porque están allí. Lo mismo con el alerce, la araucaria, el  huillín y los últimos pocos ríos salvajes que queden. Lo siento, pero no son suyos. Son nuestros, de todos, y ustedes en Chile tienen la gran tarea de cuidarlos para la humanidad por el resto del tiempo”, afirma.
En su paso por Chile, Robert Kennedy Jr. señaló que si la Patagonia estuviera en EE.UU. sería parque protegido y si hubiese una verdadera conciencia medioambiental en el país, a nadie se le ocurriría construir represas en el sur.
-Robert Kenndy Jr. coloca a su país como un ejemplo para el mundo en cuanto a conciencia ecológica. ¿Está de acuerdo con el ejemplo? ¿No le parece un tanto inconsecuente sabiendo que USA es uno de los mayores consumidores de petróleo y de hecho esa fue quizá la principal razón que lo llevó a invadir Irak?
Buena pregunta y buen punto. Sí. Los gringos somos culpables, pero el punto es si Chile está actuando efectivamente en el ámbito ambiental. En ese aspecto no estoy de acuerdo con RK Jr. Chile tiene más hectáreas (en porcentaje de superficie nacional) bajo su SNASPE (Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado) que cualquier otro país. Chile es un ejemplo de lo bueno que un país puede obtener con responsabilidad.
-¿Cómo evalúa el trabajo de Juan Pablo Orrego, Gary Hughes, Daniel González, y Robert Kennedy Jr. al respecto?
Juan Pablo, RK Jr., Gary y Daniel son figuras claves en la Gran Gira (The Great Turning), es decir, el nuevo paradigma. Ellos aprecian lo que significa un mundo salvaje. La mantención del alma humana depende de cuidar lo poco salvaje que queda. Su mensaje, básicamente, es a favor de proyectos a escala humana, no a escala industrial. Todos ellos pueden ser vistos como polémicos en términos de escala. Sin embargo, ellos son sólo “guerrilleros”.
-¿Qué mejoraría en la estrategia de Patagonia Sin Represas?
Yo me compraría los mejores estudios sobre la energía de marea, solar, eólica y geotérmica, y los entregaría a cada senador y diputado, mostrando los costos de mega represas comparados con las opciones sustentables, en relación a la misma producción de kilovoltaje. Chile tiene las mejores posibilidades en cada opción. No es necesario sacrificar una por otra. El país puede tener energía sustentable y ríos grandes y libres.
-Hace varios años que acá se está dando una fuerte lucha por evitar la instalación de centrales hidroeléctricas en el sur del país. Desde su óptica, ¿esta batalla se está perdiendo o ganando?
En términos de educación se está ganando. El país ya es sensible al tema. Lo que es importante y no es entendido suficientemente, es que las represas y las torres de alta tensión son un sólo proyecto. No hay uno sin otro. Los políticos están estudiándolo como si fueran dos proyectos distintos y esto confunde mucho el debate. Hay un daño ambiental y financiero potencialmente enorme con estos mega proyectos.
-¿Por qué cree que el Banco Mundial lanzó a través del diario El Mercurio los resultados de un estudio que apoya la construcción de Hidroaysén?
Porque Agustín Edwards siempre se ha metido en la cama de los grandes. Es decir, el banco y El Mercurio son siempre fieles a los intereses multinacionales, a la economía deudora desde donde surgen las grandes fortunas.
-En Chile hay buenas posibilidades de explotar las energías geotérmicas de volcanes y también la eólica. Es probable que este país tenga el potencial más alto de todo el mundo para generar energía de recursos renovables. ¿Le parece ésta una alternativa viable, capaz de solucionar de raíz nuestras carencias energéticas?
Sí claro. Hay más actividad geotérmica aquí que en cualquier otro lugar, excepto Iceland. Hay más potencial con la marea aquí, excepto en Nova Scotia; ahora, la energía geotérmica y la de marea son alternativas viables que pueden solucionar el problema. Pero todas pueden alcanzar, de manera individual, un estado de autosuficiencia.
-Amigos de École (su hostería en Pucón) como Fundación Pumalín, Adriana Hoffmann o el CODEFF, apoyaron la creación del libro Patagonia chilena sin Represas ¿Por qué la Ancient Forest International (AFI) y la Fundación Lahuén (de las cuales usted es co-fundador) no participaron en el libro?
AFI y Lahuén siempre son no-conflictivos, concentrados en educar a la población sobre el bosque nativo. No obstante, ya estamos colaborando con la iniciativa de Patagonia Sin Represas. Uno no puede escapar a ese tipo de responsabilidad.
-En definitiva, ¿cuál o cuáles cree que son los problemas de fondo en el tema medioambiental chileno?
El problema que hay en todo el mundo, y la cosa política más obstaculizadora que existe: los intereses ricos financian las campañas políticas. Entonces, los políticos son esclavos de los gigantes. Se pierde sentido de escala. Todo tiene que ser grande y complejo. No vemos lo obvio, borracho de tamaño.
-La existencia de intereses de distinta índole involucrados en la producción de energía eficiente muestran esta actividad económica como “opuesta al entorno”. A su juicio ¿cuáles son estos intereses y por qué suelen aparecer como incompatibles con el desarrollo sustentable?
Como  se preguntó  el gran conservacionista y activista David Brower: “¿cuándo nos cansaremos de atacar a nuestro propio  planeta?”
Hasta que no haya una educación amplia y profunda por respetar la tierra, vamos a seguir siendo  -nosotros mismos- nuestros peores enemigos.
-En la institucionalización y establecimiento de una cultura ecológica efectiva y acorde con la necesidad del país en materia energética, el rol del Estado es fundamental. Sin embargo, la sociedad civil y el sector privado (representado por empresarios del rubro) tienen una importante participación. ¿Ve fluida la relación entre estos actores sociales?
Sí, siempre que los intereses gigantescos y especiales no nos hagan rehenes al resto de nosotros con su agenda de escala de mega tamaño.
-¿Cómo ve el futuro de los bosques y ecología chilena?
Excelente. Tal como se hizo con las ballenas, alerces, y araucarias. El pueblo chileno está bien atento a la defensa de su patrimonio, sea global o nacional.

ZONA LACUSTRE

-¿Se han cumplido los objetivos de École tendientes a desarrollar una cultura educativa integral en los aspectos económicos, turísticos y ecológicos a más de15 años de haber sido trazados? ¿Cuál es el que más ha costado y por qué?
Porque École es una obra siempre en marcha, con 40 socios, sin fines de lucro; por eso es un tanto difícil colocar el idealismo de todos los socios o manifestarlo. Cada uno tiene sus propias prioridades y gustos. Encontrar a alguien como administrador, con tantos jefes, es muy complicado. Andamos siempre cambiando de gerentes porque ellos se queman.
 -Alan Coar dirige el movimiento Salvemos el Delta de Pucón y encabezó a Hostería École en sus comienzos. Hoy su lucha pretende frenar proyectos inmobiliarios en el Delta del río Trancura. ¿A qué proyectos se refiere y cómo va esta lucha?
École con Alan Coar adelante, han frenado varios proyectos grandes, como la construcción de condominios en el humedal, los wetlands (tierras mojadas, humedales) del delta del río Trancura. Hasta el momento hemos tenido éxito, pero al igual que las grandes represas, siempre hay un nuevo desafío enfrentándonos.
-En el río Toltén se pretende aprobar un proyecto de embalse de 7 km y un muro de contención de 27 metros de alto. ¿Le parece una mala señal que se puede replicar en Pucón?
Cada año que pasa, la construcción de represas parece más fácil. Cada una de ellas es un mal ejemplo que el país debe considerar para saber elegir para su futuro. Si no se pueden encontrar soluciones sustentables aquí en Chile, entre todas las opciones buenas existentes, entonces no lo podemos hacer en ninguna parte del mundo. Chile es un verdadero pizarrón que todo el mundo puede mirar y replicar de alguna forma.
 -Los pueblos originarios cultural e históricamente han mantenido con la naturaleza una relación muy distinta a la del hombre moderno.  En EE.UU. usted defendió a los indios WigWam de Minnesota. ¿Cómo ve el conflicto intercultural que involucra a parte de pueblo mapuche con la sociedad chilena y sus instituciones? 
Los mapuche, en su uso o manejo tradicional de la tierra y el bosque, son un buen ejemplo que nos ayuda en la búsqueda de soluciones permanentes o de largo plazo.

PROYECTOS

La extensa lista de proyectos en los que ha participado en Chile y el extranjero avalan el trabajo conservacionista de Rick Klein: Quinquén y Araucaria en 1988. Expedición Alerce 5 veces (entre el ‘90 y el ‘95). Terra Nova, Golden Spring, Horton Davis, Santuario El Cañi de Pucón (adquirido por Douglas Tompkins y Yvon Chouinard, éste último fundador de la ropa outdoor Patagonia). Pumalín, GABB (Grupo Acción Bío-Bío), Sendero Pehuén en Pucón, desde el 2001 al 2008, Trillium-Río Cóndor, Patagonia sin Represas. Y en California: Headwaters, Redwoods to Sea, Stable Slopes y Mill Creek, entre otras.

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