¿Ser solidario o socialmente responsable?

Hace un par de días fuimos nuevamente testigos de la solidaridad de los chilenos tras la campaña de la Teletón 2011, y cuando estamos a pocos días de celebrar Navidad, es importante que reflexionemos sobre una especie de “cultura de la solidaridad” que permanezca en el tiempo.
Por estos días, esta invitación no sólo debiera ser entendida como una buena idea, sino que también como una necesidad imperiosa. Los constantes “estallidos sociales” son la representación de una cultura que, genuinamente, demanda mejoras en todas aquellas esferas de la vida como el trabajo, la política y ciertamente la educación. Sin embargo, no queda claro si estas legítimas demandas son asumidas por quienes las realizan.
En este sentido, pareciera que la responsabilidad social o el “hacernos responsables los unos de los otros” está poco asimilado y asociado a acciones del día a día, en suma al “deber” con la pretensión de base que se persigue, el bien de todos. Entonces ¿estaremos obrando con solidaridad o preocupación por prójimo? Algunos casos, públicamente conocidos a través de los medios de comunicación, podrían sugerir que no.
Pero no podemos colocar a todas a las organizaciones en el mismo saco y con ello dejar de destacar otras tantas que sí han asumido el concepto de la responsabilidad social, generan “buenas prácticas” que dan cuenta de este interés verdadero, no sólo por sí mismas, sino también por los impactos que ellas producen en su entorno.
En suma, el mundo ha cambiado. Hay más intención y acción en la búsqueda de una mejor calidad de vida orientada al medio ambiente y preservación de bienes no renovables, y aspectos que resguarden el bien común presente y futuro.
El peligro de confundir las cosas es latente, pues la búsqueda del bien común nunca debe hacerse a través de cualquier medio que esté a la mano, con ello corremos el riesgo de usar a las personas sólo como medios, dejándolos de lado como si no fueran parte de un continuo social.
Por lo tanto, la “cultura de la solidaridad” apunta a comprender que no es posible ser responsable sólo por uno mismo y dejar de serlo por los demás, ya que esa es nuestra esencia como seres sociales.
Mauricio Franjola Acevedo.
Director de Formación General
Santo Tomás Concepción.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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