The Auckland School Pocos alumnos por curso garantizan una educación personalizada

Un proyecto educativo “made in Concepción” logra que los estudiantes cursen la educación básica y media sin estrés, aunque con logros académicos.

Una fórmula educativa que busca que los estudiantes sean niños y adolescentes felices, que aprenden en la medida justa y que viven días equilibrados entre clases, tareas y juegos, ofrece The Auckland School, establecimiento ubicado en O’Higgins 1472, que ya tiene siete promociones de egresados de enseñanza media que avalan su sistema.
Con un régimen trimestral, sistemas de nivelación y reforzamiento interno, que permiten una integración exitosa de los nuevos alumnos, el colegio ostenta importantes logros académicos, como el haber obtenido el más alto puntaje de la prueba Simce en Lectura, alcanzado por alumnos del cuarto año básico, que lo ubicó en el primer lugar entre los colegios de Concepción, con 319 puntos.

Atención personalizada
El director del establecimiento, profesor Amado Santana González, indica que éste es un colegio particular privado, coeducacional y laico, con su propio Proyecto Educativo, integrado por asignaturas y programas reconocidos por el Mineduc. “La enseñanza es bilingüe, inglés-español, desde primero a sexto año básico. De séptimo en adelante, cuando los niños ya han aprendido las bases del nuevo idioma, volvemos a la modalidad monolingüe, sin perder el refuerzo del inglés, que tratamos que sea el británico”.
Señala que el rendimiento académico, expresado en términos de aprendizaje alcanzado por el alumno, se debe, entre otros factores, a la carga génica que tiene el estudiante, al desarrollo de sus habilidades intelectuales y al ambiente que se vive en el aula. “En este sentido, The Auckland School marca una diferencia, pues trabaja con máximo 20 alumnos por curso, lo que significa que el ambiente de clases genera expresiones de distensión, cordialidad, cercanía y refuerzo inmediato ante el error, el éxito y el logro. Creemos que es justamente este clima de aula lo que favorece que los alumnos alcancen altos puntajes y logros académicos”, explica.
Destaca que en este establecimiento los estudiantes son conocidos por su nombre de pila, tanto por los profesores como por el propio director, lo que, asegura, refuerza el trabajo del equipo docente en cuanto a los problemas de disciplina, de déficit atencional, cognitivos y emocionales. Añade que, a diferencia de otros establecimientos, “acá no pretendemos que todos sean abogados, médicos o ingenieros, salvo que el estudiante así lo escoja. Si un alumno dice ‘quiero ser diseñador’, le respondemos: excelente, pero tienes que ser muy bueno en eso y así serás feliz. La decisión respecto de qué estudiar implica conversaciones con los padres y apoderados, ya que muchos niños se afligen con las exigencias y temen defraudar a su familia”.
Agrega que evitar la frustración es un importante pilar del método de The Auckland School. “Llegan alumnos de otros colegios donde han obtenido bajas notas, y que incluso dicen odiar una materia, y acá se dan cuenta que pueden aprender lo que quieran, y que todo está en la forma en que se aprende”, puntualiza, añadiendo que el horario de clases es de 8 a 15.30 horas, y que las actividades extra programáticas se organizan dentro de ese horario. “Se dan tareas para la casa, pues es un buen método de revisión de la materia, creación de hábitos y responsabilidad, pero siempre calculando que les quede tiempo para el juego. Hay tiempo para estresarse luego, por ahora sólo quiero que mis niños sean felices”.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES