Todos somos responsables de optimizar el uso de alimentos

Jonathan Espinoza Espinoza Académico de Nutrición y Dietética Universidad San Sebastián.

El desperdicio de alimentos genera preocupación a nivel gubernamental y privado. Según datos de la FAO, cada año se desperdicia un cuarto de los alimentos producidos en el mundo. En países desarrollados, del total de alimentos desperdiciados, el 40 % ocurre en etapas primarias de la producción (cosecha y procesamiento) y, de acuerdo con la Unión Europea, el 41 % es a nivel domiciliario. Por tanto, no podemos responsabilizar de forma individual  al productor, a la industria, al comercio o al consumidor. Es responsabilidad de todos los actores de la cadena alimentaria.

¿Cómo podemos optimizar su uso? Lo que tiene mayor impacto es la prevención del desperdicio y la donación de los alimentos, medidas que se pueden aplicar antes del punto de no retorno de pérdida de alimentos para consumo humano e, incluso, se podría destinar a consumo animal.

El interés por aplicar estas políticas no sólo tiene un carácter económico por los productos en sí mismos, sino también por los gastos derivados de la producción, transporte y almacenamiento de los desperdicios, sin olvidar los costos de tratamiento. Por otro lado, están los costos asociados al medio ambiente, que contemplan la pérdida de recursos en todo el ciclo de vida de los productos como la tierra, el agua, la energía y otros insumos, con el consiguiente incremento de emisiones de gases de efecto invernadero. 

¿Qué se está haciendo? Desde 2009 las empresas pueden hacer donaciones sin pagar impuesto. El Servicio de Impuestos Internos, por medio de la Circular N° 54 y la Resolución Exenta N° 59, permite eximir de impuestos a las empresas que donen alimentos no comercializables a instituciones sin fines de lucro. Además, se ha estudiado la factibilidad de otras leyes que promuevan la reducción de desperdicios. 

También, en 2010 se creó  el Banco de Alimentos en Santiago, cuyo objetivo es recolectar alimentos y distribuirlos a organizaciones que los requieran. A nivel regional existe el Banco de Alimentos Biobío Solidario (https://www.facebook.com/alimentosbiobiosolidario/), organización sin fines de lucro que nace a partir del Banco de Alimentos de Santiago. Sólo en 2017 rescató 517 mil kg. de alimentos que no fueron comercializados en la Región, pero que son seguros para su consumo. Fueron donados en parte  por  empresas alimentarias y por la Vega Monumental de Concepción para ser distribuidos entre las organizaciones atendidas por la Red. 

Ésta cuenta con el apoyo de organizaciones, por lo que siempre están ávidos de recibir ayuda, ya sea donaciones, colaboración en las cosechas, recolección, selección y transporte, entre otros. Es tarea de todos optimizar el uso de los alimentos. Empresas, sociedad civil y Estado somos responsables de proponer acciones o políticas públicas que permitan reducir la pérdida de alimentos. 

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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