Trabajos voluntarios UNAB, Sello de excelencia valórica

Este tipo de iniciativas son altamente valoradas por los estudiantes de la sede local, lo que ha sido clave para su éxito y permanencia en el tiempo.

Natalia Venegas,
Nicolás Cáceres,
Javiera Hidalgo,
Eduardo Quinteros,
Veronica Hidalgo ,
Luis Olivares y
Gloria Cárcamo.

En enero de 2020 se desarrollará una nueva versión de los trabajos de verano que la Universidad Andrés Bello sede Concepción-Talcahuano organiza periódicamente para sus estudiantes. Sin embargo, esta vez el desafío es mayor, pues por primera vez estas jornadas tienen carácter nacional, por lo que se incorporarán a ellas alumnos de las sedes de Santiago y Viña del Mar.

 

“Hace varios años que la Universidad viene trabajando la línea de responsabilidad social universitaria, de la que se desprende el voluntariado, un proyecto que se divide en dos jornadas. La de invierno, que se desarrolla en julio, y la de verano, que generalmente se realiza en enero, aprovechando que los alumnos están de vacaciones”, explica el Director General de Desarrollo Estudiantil (DGDE) de la sede penquista, Eduardo Quinteros.
Agrega que en 2018 decidieron cambiar el formato para este año de los trabajos voluntarios, particularmente en la sede Concepción-Talcahuano. “Este nuevo modelo se cimentó en un pilar fundamental: apoyar la formación valórica de nuestros alumnos, que es parte del sello de excelencia que queremos entregarles”, dice el directivo.
Así, a diferencia de lo que tradicionalmente ocurre en otras iniciativas de voluntariado en el país, el nuevo formato de estas jornadas organizadas por la Unidad de Desarrollo Estudiantil de la UNAB incorpora un detallado levantamiento de información de la localidad a intervenir. “Se trata de un trabajo a largo plazo, que busca generar un acabado diagnóstico de las necesidades de ese territorio, de modo de ser un real aporte. Eso es lo que esperamos lograr en Alto Biobío, que es la primera comuna en que aplicaremos esta nueva modalidad de trabajo”.
Quinteros explica que se escogió esa zona en particular por los altos índices de vulnerabilidad que presenta en distintos aspectos, tal como informó la última Encuesta Nacional de Caracterización Socioeconómica (Casen). “Además, la Universidad decidió que nuestros estudiantes realicen trabajos voluntarios sólo en comunas insertas dentro de la zona geográfica en que se ubica cada sede”.

Sumando compromisos

En enero de 2020, además, por primera vez estas jornadas serán nacionales, lo que implicará que se unirá el esfuerzo y compromiso de alumnos de las tres sedes de la UNAB en un solo territorio, Alto Biobío, lo que en opinión de Quinteros se debe al grado de madurez alcanzado por este voluntariado en la sede regional.
Destaca también la relevancia de que la academia trabaje coordinadamente con entidades locales en beneficio de las comunidades. Tras dos jornadas en Alto Biobío, el directivo señala que el rol de la municipalidad, liderada por el alcalde Nivaldo Piñaleo, ha sido fundamental. “Todo nace de un trabajo conjunto con el municipio, y se hace junto a sus integrantes, quienes son nuestros socios estratégicos en terreno”, explica Quinteros.
También detalla que las familias a quienes han apoyado en estos trabajos voluntarios fueron escogidas en conjunto con el Alcalde y colaboradores de los distintos departamentos municipales, con quienes trabajan directamente, y los van guiando en cada paso. Incluso, informa el directivo UNAB, la municipalidad es quien facilita el alojamento, “así que estamos muy agradecidos”.

En su experiencia, los jóvenes que participan de este tipo de instancias de servicio logran aprendizajes muy relevantes, y que nunca olvidan. “En varias ocasiones se ven enfrentados a situaciones límite, y deben lidiar con el estrés, la ansiedad o la frustración. Nosotros nos mantenemos cerca para ir supervisando el trabajo que ellos realizan, los orientamos, los corregimos e, incluso, a veces debemos pedirles que hagan todo de nuevo, varias veces… Pero todo eso forma su carácter, aprenden a hacer las cosas bien, a perseverar y a superarse”.

Agrega que los trabajos voluntarios son una experiencia que permite transmitir a los estudiantes los valores institucionales de la UNAB, y que también los hace madurar, afectándolos de manera positiva. “Eso queda de manifiesto cuando hacemos los informes finales, tras los días de trabajo en terreno. Ahí nos damos cuenta de que el alumno que subió al bus el primer día, no es el mismo que se baja al regresar”.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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