Transporte Público materia pendiente en el gran Concepción

Roger Sepúlveda Carrasco Rector Santo Tomás Región del Biobío.

Dice una frase muy popular que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. En este sentido, durante muchos años escuchamos recurrentes quejas sobre nuestro transporte público en Chile, y en Concepción en particular. Con o sin razón, se hablaba de que las micros “corrían” mucho, de las aglomeraciones, de malos tratos entre pasajeros y/o conductores, que subía el pasaje y tantos otros problemas. Sin embargo, el desconfinamiento de la pandemia que nos hizo volver a “la calle”, a la llamada normalidad, nos sorprendió (para mal) con la complejísima falta de transporte público que sufre nuestra ciudad y la intercomuna en general, lo que ya ha levantado múltiples voces de alerta.

Para toda urbe, ciudad grande, chica o para un pueblo es fundamental proveer a sus habitantes las alternativas necesarias para trasladarse. Cosas tan cotidianas como ir a trabajar, estudiar, de compras o de paseo, requieren la existencia de un transporte público eficiente y ordenado, pero antes y mucho más importante que ello, que exista y brinde sus servicios.

La relevancia del transporte público versus el particular, sin considerar que entrega un servicio fundamental para quienes no cuentan con vehículo propio, se traduce en múltiples efectos positivos, como la reducción del tráfico y, de paso, de las emisiones de CO2. Esto, gracias a que varios usuarios comparten un vehículo, teniendo de esta forma un menor número de autos en circulación en las calles. Además, el uso masivo del auto colapsa las ciudades, las hace más sucias y ruidosas.

Por eso el transporte público es la alternativa idónea para mejorar la movilidad urbana y evitar en gran medida los atochamientos y los insufribles “tacos”. Por mencionar un caso, esta situación también se torna muy compleja para un estudiante vespertino que finaliza a las 23:00 horas sus clases y no encuentra cómo volver a su hogar, o el trabajador que termina su turno y se en cuentra con el mismo panorama.

De acuerdo con lo que se ha informado por distintos medios de comunicación, el parque de las micros en el Gran Concepción, por ejemplo, es de 2 mil máquinas, donde actualmente unas 500 se encontrarían sin poder salir a brindar sus servicios por falta de conductores. Autoridades y empresarios del rubro ya se han reunido, pero mientras tanto, la gente sigue esperando por largos periodos por el transporte que, muchas veces, nunca pasa.

Asimismo, en tiempos en que se habla de descomprimir las calles a través de restricciones vehiculares, bien vale la pena preguntarse si el remedio no sería peor que la enfermedad, dado lo frágil que actualmente se presenta el transporte público, el que lógicamente debería absorber el mayor número de usuarios que esta medida implicaría.

La complejidad de la situación es absoluta, por lo que amerita buscar soluciones de manera urgente a través de los esfuerzos de todos quienes tengan algo que aportar. En tanto, seguimos preguntándonos ¿para dónde va la micro?, claro, una vez que esta pase.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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